13 feb. 2017




Trabajadores de AGR Clarín realizaron el jueves pasado cortes en tres accesos a Capital y acciones en catorce provincias. Lograron una reunión en el Ministerio de Trabajo, que hasta ahora se autodeclaró superado por la situación.  En el programa Otras Voces Otras Propuestas, Luis Angió entrevistó a Marcelo Quinteros, quien contó las dificultades que tienen los trabajadores para formar una cooperativa. (Texto de Paulo Giacobbe y fotos de Agustina Salinas para   La Retaguardia)



Durante la tarde del miércoles se empezó a conocer la noticia: el presidente Mauricio Macri perdonó una deuda millonaria que el grupo Macri tenía con el Estado. La tapa de Clarín del jueves nada de esto va a decir. ¿Volvieron a imprimir el diario un día antes? No. El diario lo imprimieron en tiempo y forma. La realidad, en realidad, mejor taparla que hacerla tapa.



Para Myriam Bregman, del PTS en el Frente de Izquierda, la noticia es una vergüenza y no lo considera un hecho aislado: “Son los negocios del grupo de Braun, familiares del jefe de gabinete. Son las negociaciones de Aranguren con la Shell y la British, un gobierno de CEO's que está haciendo todo tipo de negocios. Pero este caso es más escandoloso porque involucra directamente a familiares del Presidente de la nación”.



Para Marcelo Ramal, legislador del PO en el mismo frente, la condonación de deuda es una política que se ha “seguido siempre con la clase capitalista en la Argentina. Finalmente, al Grupo Clarín, que hoy despide 380 trabajadores, ¿no se le pesificó la deuda después de la crisis del 2001? La misma empresa que obtuvo beneficios extraordinarios gracias al Estado hoy despide trabajadores alegando una crisis”.
El miércoles que nos enterábamos que Mauricio Macri perdona sus deudas, los trabajadores de AGR-Clarín tenían una reunión en el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, con Mereces Gadea, jefa del Departamento de Relaciones Laborales,  según informaron los mismos trabajadores. No fueron recibidos por Jorge Triaca (hijo).  A la salida del ministerio confirmaron la jornada de lucha y cortes para el día siguiente.



Cierre trucho

En el programa Otras Voces Otras Propuestas de Radio La Retaguardia, Luis Angió charló con Marcelo Quinteros, de la comisión interna de AGR, que explicó el origen de la toma de la fábrica: un cartel en la puerta que ordenaba el despido de todos. Hasta el día anterior, los trabajadores estaban desbordados de trabajo, por eso Quinteros dice que "sorpresivamente toman esta decisión, más que nada para poder disolver una organización que nosotros teníamos consolidada, y eso es lo que a Clarín no le interesa, con eso quiere acabar. La gente está muy fuerte y convencida de que esto es un cierre trucho". Además señaló que el trabajo que ellos hacían ahora lo hacen en otro lado, las revistas Viva y Genios salen de otros talleres, “precarizados, con mano de obra barata. Todos los fascículos y suplementos, todo lo que va dentro del Clarín es nuestro trabajo, al margen de que hacemos toda la folletería para las grandes cadenas de supermercados y de electrodomésticos".



—Otras Voces... Otras Propuestas: ¿Evaluaron poner a trabajar el taller?

—Marcelo Quinteros: El gran fuerte de esta gráfica son los trabajos en sí del grupo. Si nosotros armamos una cooperativa, tenemos que salir a golpear puertas para que nos den trabajo y hay que sostener la infraestructura que tiene el galpón. Es descabellado que queramos armar una cooperativa. El trabajo está, en la calle, y tiene un dueño que hoy no nos quiere. Pero el Ministerio de Trabajo tendría que obligar a este dueño a que cumpla con la ley. No es verdad que se quedó sin trabajo y que es un pobre empresario más que le fue mal en la Argentina.



Quinteros también desmintió lo publicado por Clarín en relación a que la mayoría de los trabajadores había arreglado su desvinculación: "dentro del taller tenemos más de 100 compañeros; pero afuera del taller, los otros turnos que no entraban a trabajar ese lunes a la mañana, están acompañando, y ellos se van rotando. Si me preguntás una cifra exacta de cuántos somos, no te puedo decir, porque hay gente que viene a las seis de la mañana, hay gente que viene a las dos de la tarde. Nosotros hicimos un reclamo porque no nos pagaron una quincena trabajada, una quincena que es fuera del marco de todo lo que ellos quisieron presentar como un cierre. Tenemos más de 190 personas que presentaron el amparo, que están todavía en la lucha. En esas 380 personas, ellos cuentan administrativos, gente de limpieza, jefes y encargados, que no estaban bajo convenio. De planta son 280 personas. Teníamos un dato el viernes pasado: una de las secretarias le había comentado en forma privada a uno de los compañeros que tenían 85 personas que habían arreglado y 15 que estaban en veremos. Tendrían 100 personas que arreglaron, pero tenemos la mayor cantidad de personas que quiere volver a trabajar.



Jornada de lucha

Los trabajadores de AGR-Clarín y numerosas organizaciones sociales, políticas, estudiantiles y sindicales, entre otras, suben al Puente Pueyrredón.  El despliegue de las fuerzas represivas también es numeroso. Exhiben sus armas, sus carros, sus motos, todo el equipo. La parafernalia en seguridad bien aplicada. Lo mismo pasa en los otros cortes. Panamericana y 202, y Acceso Oeste y Vergara.
Myriam Bregman nos cuenta que “una vez más vemos que, a pesar de los cortes y las movilizaciones, no tienen ningún tipo de cobertura mediática. Esa es la gran protección que Clarín está teniendo hoy, que a pesar que hay una enorme lucha, la lucha queda oculta. Lo que están reclamando los trabajadores es algo elemental, ser recibidos por el Ministerio de Trabajo”.



Gerardo es trabajador de AGR y el jueves, desde el Puente Pueyrredón, piensa que la reunión en el ministerio del día anterior tuvo más que ver con la jornada de protesta ya organizada que con una propuesta real para salir del conflicto. De hecho, les dijeron que la situación de los despidos los supera. “En algún momento el gobierno le va a tener que soltar la mano a Clarín y va a tener que resolver esto como gobierno, y el ministerio es el que tiene que resolver esto.“
En cuanto al aparato montado, Gerardo lo repudia: “Deberían estar en las zonas liberadas y están acá metiéndole presión a los trabajadores cuando deberían estar con los delicuentes, nosotros no somos delicuentes, somos trabajadores. En todo caso que vayan a hacer lo mismo con el Grupo Clarín, que está violando todos nuestros derechos.  No hubo ninguna quiebra, es un cierre totalmente trucho con 380 trabajadores afuera". Y reiteró la clave: "le pedimos a Triaca que le suelte la mano a Clarín y dé la solución".



Entre los manifestantes está Héctor Cáceres, colectivero de la línea 60, con varias causas en su contra armadas por la empresa. Explicó su situación: “En marzo arrancan siete causas penales, que si bien no tienen  sustento, tanto el fiscal como el juzgado le están dando curso. Todos los delegados estamos encausados por distintos motivos, a mí se me juntaron siete”.
Para Cáceres, los despidos en AGR son un “ataque al sindicalismo combativo”. Hay que apoyarlo con todas las fuerzas porque la CGT no es representativa del movimiento obrero y “vienen haciendo sus negociados por atrás de los trabajadores“.



Tensión

El clima en el puente es tenso. Aunque no van a reprimir. Se va a desatar una pulseada entre trabajadores, ministerio y policías por los carriles. En algunos cortes levantan parcialmente después de enterarse de que se pautó una nueva reunión en el ministerio, aunque no con Jorge Triaca (hijo). En el Puente Pueyrredón no se va a liberar ningún carril hasta que la reunión se concrete, pese a que las fuerzas represivas, numerosas, armadas, exhibicionistas, pidieron un carril libre. La reunión se demora. Los citan en una sede y después en otra.  El corte a Capital es total. Sólo pasan los autos a provincia. La reunión será infructuosa.



Desde los autos o camiones algunos hacen sonar sus bocinas en apoyo a la lucha obrera. Aunque también hay insultos, desde abajo del puente un motociclista les grita: vagos, vayan a trabajar. Todos estamos de acuerdo, los trabajadores de AGR-Clarín tendrían que estar trabajando, incluso eso piensan los que no los apoyan.
Para el mediodía del jueves, en Viedma, Río Negro, con motivo de una visita de Mauricio Macri, se va a montar un operativo desproporcionado y la policía va a reprimir una protesta y a encarcelar al titular de ATE, Rodolfo Aguiar. La realidad, de nuevo, se tapa.



El apoyo y las acciones próximas

Desde el corte, Gerardo cree que el apoyo recibido los supera. AGR Clarín no es una consigna vacía. Es una consigna de lucha. “En el caso nuestro van por sacar la organización, nos ven como una peste, para que no se le contagie todo el Grupo Clarín. Nuestros trabajos están afuera y siguen estando. La planta tiene que volver a funcionar, así que Triaca debería resolver eso. Lo que ellos quieren es romper la organización. El gobierno viene con el mismo plan: si hoy nos da el golpe a nosotros como se lo dio a los petroleros, van por los docentes y van por todo”.
En los días posteriores los trabajadores van a informar que “salieron resoluciones favorables a las medidas cautelares presentadas por falta de pago de quincena de enero”, van a lograr una nueva reunión en el Ministerio de Trabajo, esperando ser recibidos con soluciones, y van a convocar a una jornada de “lucha y propaganda” en el obelisco para el miércoles.
Por su parte, Clarín se apura a imprimir el diario del domingo por temor a un nuevo bloqueo de la planta impresora. El diario del domingo hay cosas que no cuenta porque lo imprimieron el sábado, pero sospecho que, con algunas otras noticias, ese no es el problema.


0 comentarios:

Publicar un comentario