25 feb. 2017


En la localidad de Barker, lindera con Tandil, hay una asamblea vecinal que reclama información sobre los posibles perjuicios de este emprendimiento. En Tandil intentaron llevarlo adelante pero la empresa MSU Energy recibió un rotundo no desde el intendente para abajo: Concejo Deliberante, vecinos y organizaciones. Luis Angió y Rosaura Barletta durante el programa Otras Voces, Otras Propuestas, dialogaron con Elena Andanch, que integra la asamblea vecinal, sobre las medidas que se están tomando. (Por La Retaguardia)



Fotos de Bernarda Ballesteros



"La central que se iba a instalar en Tandil pretendía radicarse en una zona urbana. Es altamente contaminante porque emite gases de efecto invernadero. Eso a nivel ambiental desde la cuestión del aire, pero también tiran desechos al agua. En el caso de Tandil no pudo radicarse porque se iba a instalar en zona urbana y porque no habían presentado los estudios impactoambientales correspondientes, entonces tanto el municipio como los ciudadanos exigieron que se fueran. Esto sucedió el 29 de enero de este año. Ya el 31 de enero de este año llegaron a Juárez, charlaron con el intendente Julio César Marini, quien les abrió las puertas sin ningún tipo de presentación de estudio socioambiental", aclaró Andanch.
En ese sentido, la vecina expresó: "A nivel población nos sentimos avasallados porque en ningún momento hubo una audiencia pública, en ningún momento se nos brindó información sobre qué era esa planta, qué significaba tenerla. Lo único que se decía es que traía progreso, que el desarrollo es imposible sin contaminación. Entonces, nosotros, como ciudadanos, lo primero que hicimos fue exigir que se respeten nuestros derechos, que nos den la información, que nos expliquen qué es lo que querían instalar en nuestro pueblo. En ningún momento se hicieron las publicaciones o se brindó la información de manera correcta. Todo se manejó a puertas cerradas", denunció.
"Es una planta que se quiere instalar de un día para el otro con presiones políticas de por medio y con una absoluta indiferencia hacia los ciudadanos. Como asamblea lo primero que hicimos fue tratar de contactarnos con especialistas en el tema que nos explicaron que una planta termoeléctrica significa problemas de salud para todos y que el discurso del progreso sobre los puestos de trabajo no es cierto, porque abriría las puertas a 40 trabajadores que serían ingenieros y técnicos y en la actualidad en nuestro pueblo no hay ni ingenieros ni técnicos desocupados", aseguró Andanch.
"El lugar donde se busca instalar la planta es una zona rural, entonces el primer paso del gobierno municipal fue elevar al Concejo Deliberante el cambio de zona, o sea la rezonificación; es decir que el lugar donde se instala pasa de ser rural a industrial. Esto salió con un apuro bastante sospechoso, porque la empresa llegó un lunes, se sesionó el viernes y ese mismo día se le presentó a los concejales el estudio de impacto ambiental que debería estar aprobado por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) y no es así", informó.


Sobre el origen de la empresa que busca la instalación, Andanch señaló: "MSU Energy está asociada a General Electric. Es una empresa, fundada por Manuel Santos Uribelarrea,
 que se ha dedicado a la siembra, es un sojero, y que en diciembre a raíz de la licitación de esta construcción de plantas termoeléctricas que presenta el gobierno nacional, crea esta nueva empresa que está en asociación con General Electric".
Sobre las proveniencias políticas de los gobiernos municipales que aceptaron la iniciativa y los que no, Andanch explicó: "En Tandil gobierna la Unión Cívica Radical, Cambiemos, y en Juárez es el Frente para la Victoria. Es interesante destacar que hay tres concejales que votaron en contra de la rezonificación porque entendían que aceptarla significaba aceptar la instalación de la planta. Son de tres bloques distintos, del Frente Renovador, de la UCR y del Frente para la Victoria", expresó. Sin embargo, Andanch explicó que no considera que el signo político sea determinante: "Creo que es una cuestión ideológica y de intereses que va más allá de los partidos. Se pretende construir quince en toda la provincia de Buenos Aires. Ya se están construyendo dos más en San Nicolás y en Córdoba".
Andanch concluyó que "la generación de energía tiene que desarrollarse de una forma sustentable, sostenible, no podemos aceptar estos proyectos que son negociados que lo único que hacen es destruir nuestra vida a costa de intereses de gente muy poderosa", finalizó.
Es evidente que Barker está movilizada. Y en los pagos chicos como este, de no más de 4000 habitantes, los No suelen retumbar bien fuerte.

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