2 mar. 2017


La situación edilicia del Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla viene de arrastre. Actualmente funciona en la sede del Conservatorio de la Ciudad y jamás tuvo edificio propio. Julián Goldman, estudiante del instituto que está ubicado en Gallo 238, relató en profundidad las condiciones en que deben estudiar. Fue durante el programa radial La Retaguardia que conducen Fernando Tebele y María Eugenia Otero. (Por La Retaguardia)

Foto: cdn.girabsas.com

"Son muchos problemas los que tiene la escuela pública y muchos los reclamos para defenderla. Fundalmentalmente son problemas edilicios. El conservatorio va a cumplir 100 años desde que se fundó y nunca tuvo edificio propio. Actualmente, y hace varios años, estamos compartiendo edificio con el Conservatorio de la Ciudad, el Astor Piazolla, en una situación en la que faltan aulas y no hay espacios. El espacio que tenemos no es un Conservatorio, fue un laboratorio, y nosotros para estudiar música necesitamos, mínimo, aulas acustizadas. Ahora estamos teniendo una clase y escuchamos las trompetas de un lado, el piano del otro lado, las cantantes de frente, y eso hace muy difícil poder estudiar música", aseguró Goldman.
En este sentido, explicó lo que pasa cuando el clima empeora: "Además de eso, la semana pasada que hubo lluvias muy fuertes, contamos con una sala de instrumentos que se inundó y la gran mayoría de los instrumentos terminaron todos mojados bajo el agua junto con los aparatos de música. Sumado a esto, hace cuatro años se iniciaron unas obras en el tercer piso del edificio que, se suponía, iban a durar unos meses, todavía esa obra no se terminó ni se empezó, sólo tiraron abajo todo lo que había y el espacio está cerrado. Por un lado reconocieron que hacía falta hacer algo en el edificio y por eso se planteó la obra y que no las hayan hecho no sólo significa que no hubo mejora sino que se empeoró porque se sacó un piso entero, con lo cual el problema de falta de aulas se agravó", denunció. Goldman añadió que "muchas veces vamos a cursar a un aula y ya está ocupada por otra clase. Una particularidad de nuestra carrera es que se necesitan a veces aulas para poder estudiar un instrumento porque el que estudia piano no siempre tiene un piano para poder todar y es casi imposible acceder a un aula con piano porque siempre está ocupada por las clases".
El estudiante contó que el padrón incluye a unos 5000 alumnos, aunque no todos cursan con regularidad. "En ambos conservatorios crece la matrícula año a año, con lo cual cada vez se va empeorando la situación, se van buscando alternativas que son parches a una situación global general. Si no hay interés por la educación pública o porque se mejore la situación como política de Estado, esto no se va a solucionar", planteó.
"Al gobierno no le interesa la educación pública, pero muchísimo menos le interesa la educación pública con orientación artística. Nosotros encasillamos en ambas características, pero estamos en la misma situación que el resto de la educación. El año pasado, poco tiempo después de que asumió el ministro de Cultura Ángel Mahler, vino al conservatorio. Era la primera vez que venía un funcionario con un cargo tan alto, conoció la situación, recorrió el edificio, charló con nosotros, estaba indignado y hasta el día de hoy no hemos recibido ninguna respuesta luego de eso. Surgen nombres de lugares adonde nos podríamos mudar y a los dos días se da marcha atrás. Siempre se viene pateando, vamos a cumplir 100 años y aún no tenemos edificio propio", se lamentó Goldman.
"Como todavía no empezamos las clases, aún no se está dando el grueso de la discusión sino sólo la parte más activa del centro de estudiantes. Durante el año se hacen siempre distintas actividades, ya se votó el año pasado un festival armado con docentes y el alumnado en general. La idea es ponerle pila a eso cuando estemos más cerca", adelantó.

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