9 abr. 2017


Se intensificó en Venezuela la crisis durante la última semana a partir de una decisión de la Corte Suprema de intervenir el parlamento, de mayoría opositora. Finalmente dieron marcha atrás, pero se habló de golpe de Estado en los medios tradicionales de toda América Latina. Por Radio La Retaguardia, en el programa Sueños Posibles, con Alfredo Grande e Irene Antinori, y en Tengo Una Idea, conducido por Carlos Morchio, Nicolás Rosales y Graciela Carballo, Modesto Guerrero, periodista y escritor venezolano. reflexionó además sobre el triunfo de Lenin Moreno en Ecuador. (Por La Retaguardia)

“El golpe de Estado fue el titular que usaron a nivel internacional para catalogar de manera simplona y sin sustentación ni explicación de causas a una definición que es completamente complicada. Mucha gente de izquierda me llamó, militantes chavistas, para preguntarme si Maduro se fue al carajo. Eso tiene que ver con los titulares que pusieron en televisión y prensa escrita que afectó incluso a aquellos que no son afectables ¿Qué ocurrió? Hace un año y medio fueron colocados o electos tres diputados truchos en el parlamento”, explicó. “Fueron ungidos sin los votos correctos que los respaldaran. Es un caso judicial sobre el que se pronunció el Tribunal Supremo, el Consejo Supremo Electoral y la Fiscalía General sobre pruebas, desgrabaciones y evidencias -continuó-. Hoy día en Venezuela nadie discute que los tres diputados son truchos, ni la derecha. En enero del año pasado, una sentencia los instó a ponerse a derecho. Había un cuarto diputado que fue electo con votos no truchos pero tenía un precedente criminal y fue desafectado. No así los otros tres, porque le garantizaban a la nueva directiva de la Asamblea nacional la mayoría calificada o absoluta con la cual pueden modificar leyes orgánicas y la Constitución. Ese es el secreto político”, aseguró Guerrero.
“Un año y cuatro meses después, el Tribunal Supremo emitió una nueva sentencia dándoles 48 horas para ponerse a derecho excluyendo a los tres diputados. El presidente de la Asamblea nacional rompió la sentencia ante las cámaras del mundo. Eso produjo una crisis de poderes entre el Tribunal Supremo de Justicia y el parlamento. De la mano del gobierno nacional, el Tribunal retrocedió”, explicó. En este sentido, Guerrero aseguró: “Es equivocado informativa y periodísticamente afirmar que hubo un golpe de Estado. Porque, en todo caso, tienes que decir con seriedad y rigurosidad 'el Tribunal Supremo le dio un golpe al parlamento'. Pero no es así, porque el parlamento no se clausuró, se reunió al día siguiente. El parlamento venezolano, en manos de la oposición desde el año 2015, se ha convertido en el brazo derecho de la OEA y el Mercosur en Venezuela”.
Para Guerrero, la impostura mediática fue evidente: “Se creó un estado de situación, no sólo a través de la prensa, y la sensación era que había un golpe de Estado o una violación de la constitución bolivariana. La derecha venezolana está aprovechando esto para negociar. Pero para negociar, cuando pide, pide todo, y el gobierno también pide todo. No hay negociación posible donde se vaya a alcanzar un equilibro como podría ser en Uruguay, Ecuador, Brasil o Argentina”.
“Esta crisis se asienta en términos económicos sociales. El PBI está 11 puntos debajo de 0. El petróleo no sube y no va a subir. Esto tendrá una salida electoral probablemente. O se va a un gobierno de unidad nacional, a ese régimen político, o a un enfrentamiento porque Maduro se da vuelta sobre sí mismo 180º o 90º y decide radicalizar todo, o porque lo presionan y radicaliza bajo la presión, o van a un acuerdo electoral de salida de emergencia”, consideró sobre las posibilidades a futuro.

Elecciones en Ecuador

“El triunfo es muy bueno porque ayuda a Maduro, no le cierran todas las puertas de que exista otra posibilidad. No le dio bola más nadie de los gobiernos progresistas, sólo Bolivia, Cuba y Nicaragua, tres países que no pesan nada en el continente. Maduro ya empieza a reflejar ese aislamiento y a retroceder respecto del programa de la Paz y de toda la obra de Chávez. No habló más de socialismo ni un carajo. Aunque el triunfo de Lenin no vaya a radicalizar lo que hizo Correa, es una preservación de un espacio progresista en América Latina que, aunque sea en términos simbólicos, sirve a la idea de que la derecha no puede avanzar más de lo que ha podido en Brasil y Argentina. En Venezuela no pudieron, aunque Maduro haya retrocedido con la Corte Suprema, eso no significa que la derecha avanzó, sólo que el gobierno retrocedió”, consideró el periodista.
Comparó, además, el triunfo en Ecuador con el de Macri: “A ningún idiota periodista se le ocurrió recordar que Macri también ganó por el balotaje y con poco margen. Lenin Moreno ganó perdiendo, como Maduro, perdiendo masa de votos. Una cantidad que Correa tenía, cuando la última vez ganó por 8 o 9 puntos de ventaja. Lenin ganó con 3 y algo. Hay varias razones por lo que comprendo”, señaló y continuó: “Una es el desgaste, además hay una bruta y permanente amenaza, asedios, ataques, campañas de propaganda contra el gobierno de Correa, donde no separan lo bueno de lo malo, la obra social o las transformaciones que ha vivido ese país, que pasó de ser uno de los más pobres del hemisferio con algún nivel de properidad en las zonas pobres. Ahora tienen salud pública. Para ellos eso es lo mismo que la prepotencia de Correa”.
Además, consideró que gran parte del descontento está ligado al actual presidente: “Hay qué pensar cuánto él jugó en contra. Tiene una personalidad muy complicada. Correa es católico, apostólico y virgen y quiere que la sociedad ecuatoriana sea así. Es muy conservadora, con una base social y poblacional muy indígena campesina y se le da un tono conservador. Uno es líder para cambiar las cosas, no para perpetuarlas. Él quiso hacerle seguidismo a esa realidad y cuando sus diputadas propusieron el proyecto de ley de aborto él las extorsionó diciendo que si lo hacían, él renunciaba a la presidencia. Ha reprimido y perseguido a movimientos sociales y líderes campesinos. También a movimientos ecologistas”, planteó. “Lo mismo que hacen la burguesía y la derecha contra él, él lo hace contra sus adversarios de izquierda. Todos son agentes de la CIA. Uno va a defender siempre que Correa no pacte con el imperialismo o que no reprima a una parte del pueblo pobre. Esas son las dos condiciones para apoyar a este tipo de gobierno. Que no reprima y que no pacte con el imperialismo como hicieron otros en el pasado. Comete muchos errores menos uno, no se subordina al departamento de Estado. Es como Maduro, no se subordina aunque comete cada vez más errores”, comparó. “Las elecciones muestran esa radiografía. Luego hay un error secundario, pero es un error de la izquierda ecuatoriana que rompió con Correa y que estaban en el gobierno. Una cosa es criticarlo y cuestionarlo y otra es hacer campaña en contra cuando tienes enfrente a un banquero”, aclaró.

Las derechas de América Latina

“La derecha impugna las elecciones cuando no gana. Es lo que hicieron catorce veces con Chávez y dos con Maduro. Es la expresión política de una clase que es dominante en forma regular en nuestros países. Hasta que no sea extirpada como tal, van a tener el dolor y la insoportabilidad del poder. Ellos no soportan no tener el poder o no controlarlo. Así sea en manos de un izquierdista, por eso la derecha brasileña esperó tanto, porque ya tenía el poder en forma indirecta a través de Lula primero y de Dilma después. Ganaba mucho dinero y tenía una relación de codominación con ellos, pero en estos países no”, aclaró. “Las burguesías no son iguales. La clase dominante de carácter capitalista no soporta no gobernar. Cuando no gobiernan intentan triturar, por eso no puedes jugar con ella. Si haces una campaña contra ella y le ganas las elecciones y el gobierno, tienes que comenzar a modificar todo o te limpiarán del poder. Eso hizo Chávez y le fue bien hasta que se cayó el petróleo y le vino un cáncer”, señaló sobre el final de la primavera chavista.
“Ayer alguien me recordaba con buena memoria que a Chávez cada vez que alguien lo atacaba, él llamaba a elecciones y les ganaba con 10, 12 o 15 puntos. Eso es lo que no puede hacer Maduro y tampoco Correa, que se bajó de la candidatura porque sabía que era muy probable perder. Felizmente no ocurrió, y lo que ocurrió fue una patada en la jeta de Macri que ya estaba preparado por asesores y organismos internacionales para ser postulado como el nuevo adalid de la democracia latinoamericana y además si perdía Lenin Moreno lo iban a ver como el prólogo inmediato a la caída de Maduro. Se iba a acelerar lo de Venezuela. Lo de Lenin Moreno es un refuerzo, relativo pero lo es, para Venezuela. Y eso no les gusta”, sentenció.


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