5 abr. 2017


En el Día Mundial del Teatro, el programa Oíd, Mortales, que conducen Cristina Varela y Luis Angió por Radio La Retaguardia, conversó con Pablo Sáez, titiritero y asesor del legislador porteño Gustavo Vera, sobre la situación del Complejo Teatral de la Ciudad de Buenos Aires. (Por La Retaguardia)


“Ves la página oficial del Complejo Teatral Buenos Aires y la verdad que dan ganas de llorar”, afirmó Pablo Sáez en diálogo con Oíd Mortales.
En la década del ’90, Sáez estudio en la Escuela de Titiriteros del Teatro San Martín: “dos años maravillosos, 1994 y 1995, cuando el San Martín todavía tenía una vida impresionante, tenías la posibilidad de ver todas las compañías extranjeras que llegaban, las producciones del elenco de danza contemporánea, el grupo de titiriteros, lo que también se daba en el (Teatro) Presidente Alvear, vi tanto teatro en esos años que fui feliz”.
Hoy, la realidad del San Martín y de los otros teatros que conforman el Complejo Teatral Buenos Aires (Presidente Alvear, Regio, De la Ribera, Sarmiento) es muy diferente: “hay una sola obra de teatro en cartel en el Teatro Sarmiento, después están publicitando algo que hicieron entre setiembre y diciembre ‘San Martín en los barrios’, y alguna cosita más. El Teatro Alvear está tapeado hace 2000 días. El 19 de marzo pasado hubo una marcha autoconvocada o convocada por gente de la cultura de la Ciudad de Buenos Aires frente a la puerta del teatro para protestar por este vaciamiento cultural”, especificó Sáez.
“La vida teatral de Buenos Aires es estupenda –aseguró el titiritero–, hay de todo, hay un movimiento teatral increíble, pero de lo que estamos hablando es del apoyo oficial al teatro y yo creo que no les interesa, por eso es que el San Martín hace dos años y medio que está prácticamente cerrado sin producciones. Estaba estudiando el último informe de presupuesto de cultura y se redujo a la mitad lo destinado a la formación de bailarines y titiriteros en el San Martín, por todos lados hay reducciones. Por un lado, esto es previsible para un gobierno que está hace tanto en la Ciudad de Buenos Aires, que está regido por el negocio inmobiliario, por el extractivismo urbano como le dicen los urbanistas, la enajenación del espacio público para negociados inmobiliarios de todo tipo y no les interesa este tema. De todas maneras, en la Ciudad de Buenos Aires hace poco se dan como islas de cultura, está el Teatro Cervantes que depende de Nación y que (el ministro de Cultura a nivel nacional, Pablo) Avelluto, que es más piola que (el anterior ministro de área en ciudad, Darío) Lopérfido, nombró a Alejandro Tantanian que es un teatrista muy reconocido que está haciendo un buen trabajo allí”.
En cuanto a la gestión en cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Sáez – que además es asesor del legislador porteño Gustavo Vera – fue muy crítico con el accionar del actual ministro, Ángel Mahler: “no es muy reconocido en el ámbito cultural ni como gestor cultural. Tiene algunos comentarios no demasiado buenos del ámbito de la música. Él no se llama Mahler sino Ángel Pitito, Mahler es un nombre que él se autopone, que suena bien. Yo estuve en la ronda donde él participó y es un chamuyero, creo que lo pusieron porque la gestión anterior de Lopérfido, que no sé a qué respondía, si a dar guiños a la derecha más recalcitrante, porque se metió en contra a todo el mundo de la cultura, primero lo dejaron en el Teatro Colón y después tuvo que irse en medio de un terrible conflicto con el ballet, con la gente de adentro y hasta con la misma directora del teatro (María Victoria Alcaraz)”.
En este sentido, para Sáez hoy el Teatro Colón es un lugar contradictorio: “creo que la actual directora, con quien estuve charlando, quiere hacer las cosas bien, pero está siendo invadida porque esos casamientos que hubo en el Colón vinieron del gobierno de la ciudad (se trata de una iniciativa del Ejecutivo porteño para que una cierta cantidad de parejas puedan casarse en algún lugar emblemático de la Capital Federal, como el Rosedal, el Puente de la Mujer y el mismo Colón. Para acceder a esta opción deben pagar poco más de 5.000 pesos), que tiene la potestad de tomar lugares públicos, pero no es que se está alquilando para casar, lo que pasa es que se está alquilando para financiar el teatro y no sé quién estaba manejando eso de manera no muy correcta, hay ciertas señales de que quieren enderezar esto, vamos a ver qué pasa”.
Retomando la situación actual del Teatro San Martín, Sáez manifestó: “hay promesas respecto a su reinauguración creo que para mayo, lo vienen postergando, ahora está (el ex jefe de gobierno, Jorge) Telerman en el tema. Es extraordinario lo que pasó en el San Martín y es lamentable lo que está viviendo hoy ese teatro, creo que es un momento para que la comunidad teatral se una y bien fuerte y empiece a levantar la bandera del Teatro San Martín”.
De todos modos, en relación a por qué la comunidad artística que alguna vez formó parte del San Martín aún no se ha movilizado para exigir su pronta reapertura, Sáez consideró: “el San Martín es un mundo complejo, es difícil hablar de cosas de las que uno no tiene demasiadas pruebas, pero hemos recibido en el despacho (de Gustavo Vera) denuncias de cosas que estaban sucediendo adentro del San Martín, porque es un teatro como no quedan mucho en el mundo y menos en la Argentina, tiene talleres propios que producen y hay rumores y denuncias de que estaban produciendo hacia afuera, que había algo que pasaba con gremios que existen dentro del San Martín, hay muchas cosas que tampoco se dicen de lo que sucede adentro, hay un gremio de municipales (Sutecba) que a veces negocia. Un zapatero que vino a hacer una denuncia que después no la continuó porque lo molieron a trompadas en la puerta del teatro, habló de contratos falsos que se estaban haciendo adentro del teatro con ñoquis que había adentro, trabajos que hacían los talleres a partir de insumos oficiales para teatros comerciales, así que no podemos decir que el San Martín esté súper limpito. Y otra cosa son los artistas que han pasado por el teatro que ahora están protestando porque no les pagan contratos adeudados. Creo que es momento de dejar, como en muchos lados, las diferencias ideológicas, políticas de lado y poner objetivos muy claros, simples, que nos unifiquen a todos y creo que estamos en un momento en que la comunidad teatral y cultural de Buenos Aires tiene que empezar a ponerse las pilas para visibilizar lo que está pasando en el San Martín y otros complejos”.
“También algo tiene que ver el mundo del artista y el trabajador de la cultura que está tan detrás de su proyecto, a veces personal –continuó Sáez–, que mirándolo desde lejos decís cómo todavía no hay una movida fuerte respecto al San Martín, están apareciendo estos grupos que protestaron, hay notas muy interesantes de Mauricio Kartun al respecto sobre el vaciamiento pero la verdad que es momento y es tarea para convocar a una movida fuerte al respecto porque metieron a Mahler que sintoniza con cierta concepción populista de derecha de la cultura, porque entre sus programas está Estrellas en los Barrios, y eso significa armar escenarios en los barrios donde vayan famosos de la televisión y una de sus primeras acciones fue contratar a bailarines de (Marcelo) Tinelli para que estén en no sé qué barrio. Mahler viene del mundo empresario, tiene un discurso como simpático, contrario a lo que era Lopérfido. Pero lo concreto es que hay dos escenarios posibles, uno es que estén preparando la reapertura del San Martín con Ángel Mahler como publicidad o que vuelva a dormirse el proyecto”.
Como titiritero, una de las tareas que tenía Sáez a cargo en su trabajo como asesor de Gustavo Vera era el seguimiento del Polo Circo, que se encuentra sobre la Avenida Garay en la esquina con Combate de los Pozos, a una cuadra del Hospital Garrahan: “desde el año pasado que traté de comunicarme con el director porque estuve estudiando el tema de los presupuestos y Polo Circo no aparecía por ningún lado, y por lo que vi de una nota que había salido creo que en Página 12 no tiene actividad desde hace mucho tiempo, entonces tal vez sea uno de los lugares que también están vaciando y dejando sin programación. Esto viene ya como de una inercia (respecto a las anteriores gestiones PRO en la ciudad)”.
Hacia el cierre de la charla con Varela y Angió, Sáez se refirió a su trabajo como titiritero: “a mí me pasa con el teatro porteño que me encanta, pero nunca entendí bien esta movida de matarse ensayando años para trabajar para 30 personas en el living de una casa vieja transformada en teatro y estar un mes en cartel. Yo nunca lo entendí, me encanta el teatro experimental, pero la actividad de titiritero me dio la posibilidad de ir a buscar el teatro, entonces mi carrera como titiritero es muy de batallarla en escuelas, centros culturales, también la posibilidad de ser un artista de grandes teatros en festivales internacionales o cada tanto que aparece algo acá. Pero en este momento estoy dando clases en la Universidad Nacional de Luján, un taller de extensión, estoy organizando funciones por mi cuenta y estoy con proyectos para estrenar con grupos e individuales. Tengo una obra para adultos que se llama ‘Berretín de trapo’ que en cualquier momento la pongo de nuevo en alguna sala”.
Finalmente, Sáez destacó que este tipo de información referida al vaciamiento cultural en la Ciudad de Buenos Aires se pueda difundir en medios alternativos ya que no tiene espacio dentro de los llamados medios tradicionales. En este sentido, volvió a manifestar la necesidad de que la comunidad artística se una para levantar la bandera del teatro porteño.


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