3 may. 2017


Se busca declarar la emergencia habitacional en el barrio de La Boca para evitar una ola de desalojos que dejaría a decenas familias en la calle. Martina Noailles, editora periodística del diario Sur Capitalino, brindó información acerca del proyecto y de la situación actual de vivienda en el barrio del sur de la Ciudad de Buenos Aires. Fue durante el programa radial La Retaguardia, que conducen Fernando Tebele y María Eugenia Otero. (Por La Retaguardia)

“El proyecto se presentó el miércoles pasado a la mañana, producto de un gran debate en el barrio entre las organizaciones sociales y políticas que trabajamos el tema habitacional y muchos vecinos que se reunieron en una asamblea para debatir punto por punto el articulado para que todos estén incluidos en el tema. Son vecinos que la están pasando mal, que están con muchísimos procesos de desalojo en curso. Actualmente, el grupo de vivienda de La Boca está acompañando 76 procesos de desalojo. Cada juicio de desalojo puede llegar a involucrar a veinte familias. Son conventillos de viviendas multifamiliares. Estamos hablando de unas 350 familias que, si esto avanza, se quedan sin vivienda en el próximo mes. La situación es crítica. Una de las maneras que se encontró es este proyecto de ley que debe garantizar el derecho a la vivienda en la Ciudad de Buenos Aires” comenzó detallando la periodista, que además es vecina del barrio.
La situación en la que se encuentran los vecinos de La Boca es compleja. Además de estos desalojos, las familias enfrentan otros inconvenientes que precarizan sus condiciones habitacionales. El Estado, mientras tanto, no otorga ninguna solución para evitar que pierdan sus viviendas: “Lo que plantea el proyecto de ley no solamente es frenar esos desalojos judicializados sino que tiene que ver también con las condiciones habitacionales en las que se encuentran todas esas familias y donde el Estado tiene que intervenir con soluciones concretas y definitivas. El subsidio habitacional no se considera como una solución. Son cuatro mil pesos que se los dan durante seis meses, con suerte. Tampoco un parador. No son condiciones dignas para una familia. Las familias se están yendo expulsadas del barrio hacia la Provincia de Buenos Aires, en general, perdiendo sus lazos familiares, comunitarios y de educación” dijo.
Noailles responsabilizó al Gobierno de la Ciudad por no encontrar soluciones frente a esta situación y dio las razones por las que cree que estos desalojos son funcionales a los intereses de las autoridades porteñas: “Lo que está claro acá es cómo esta gestión del Gobierno de la Ciudad, y desde hace 10 años, está tratando de convertir el barrio en la continuidad de Puerto Madero. Hay un montón de viviendas ociosas, que están vacías, donde juega la especulación inmobiliaria. Cuando esto empiece a revalorizarse, más aún, porque es cuando empieza a jugar ahí el mercado inmobiliario. El Estado en vez de tratar de regular para que se quede garantizado el derecho a la vivienda, lo que está haciendo en realidad es impulsar y generar un paraíso fiscal. Todos los que vengan a invertir al barrio de La Boca ni siquiera van a tener que pagar impuestos. Eso es lo que está generando esta gentrificación, ese proceso de expulsión absoluto de quienes vivieron en el barrio por siempre” destacó en conversación con Fernando Tebele y María Eugenia Otero.

¿Y las leyes que ya existen?

Si bien existen distintas leyes que aseguran condiciones dignas de vivienda en la Ciudad, como la ley 341, las reglamentaciones no se cumplen y eso pone en peligro el futuro de este proyecto de ley que, de todos modos, apunta a la inmediatez del conflicto. Noailles detalló: “No sólo la 341, que implica la construcción de vivienda cooperativa y autogestionada, sino que nosotros en el barrio de La Boca tenemos la ley 2240 que hace ya casi diez años declaró la emergencia urbanística y ambiental. Ahí dentro estaba, no lo habitacional, pero sí lo estructural, los problemas de estructura que tiene el barrio a nivel habitacional. Esa ley no se cumple, no se cumplió nunca porque no se puso en funcionamiento. Tampoco se puso en funcionamiento el único artículo de la ley del distrito de las artes que dice que se debe garantizar a los ya residentes en el barrio que no sean expulsados ni perjudicados por esta ley. Existen leyes, pero esta es más específica y apunta a la urgencia y a la situación crítica. Las otras son quizás más a mediano plazo. Acá se trató de poner en evidencia que la situación es muy crítica. En los próximos dos meses hay 350 familias en la calle, hay que poner una luz roja ahí. Es otra herramienta más. Sabemos la situación de negociado en la que son cómplices los legisladores de la Ciudad y ni hablar los del PRO. Es una herramienta más de visibilización, de seguir denunciando que el barrio es blanco de este negociado y que el Estado lo único que hace es alentarlo” explicó.
Por último, Noailles comentó cómo fue la presentación del proyecto y la necesidad de que se involucren los legisladores para llevarlo a cabo: “El proyecto se presentó por mesa de entrada de manera individual, no por medio de ningún diputado. Se está pidiendo que un legislador lo tome. Paula Penacca fue la única que estuvo, el resto fueron todos invitados. Este proyecto es producto de la unión de todos los actores sociales del barrio. Estaba lleno de vecinos con sus carteles y sus direcciones de dónde van a ser desalojados. Está claro que no es prioridad y no es donde mira la política en este momento. Es complicado” cerró.

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