8 jun. 2017


Lo denunció la legisladora del FIT Laura Marrone. El conflicto docente aún no se resolvió en varias provincias, entre ellas Buenos Aires. En la Ciudad Autónoma, sin embargo, ya se cerró el acuerdo paritario 2017 pero persisten los problemas estructurales que hacen al sistema educativo nacional. Marrone es además especialista en educación y dialogó con el programa Oíd Mortales para desarrollar su análisis de las falencias de la escuela pública. (Por La Retaguardia)

“Este es un problema que muchas veces no se pone sobre la mesa lo suficiente para el debate, pero los padres tienen que saber que faltan docentes en la Ciudad de Buenos Aires, sobre todo en el nivel primario y en algunas materias del nivel medio. Hay una crisis en formación docente porque se jubilan más docentes de los que egresan. Hace seis años, había una jubilación de quinientos docentes y no egresaban ni cien. Esto lleva a que muchas veces haya grados sin docentes”, señaló la legisladora. “El estrés que vive el docente que tiene a su cargo treinta chicos, que tiene que cuidar que no se lastimen, hay que sostener un grupo complejo —no son los chicos de antes, y la relaciones pedagógicas son exactamente iguales— lleva a que en los períodos de frío haya mucha enfermedad, y no hay, prácticamente, suplentes. Al inicio de este año cuando normalmente había que esperar meses para poder esperar, porque las listas de suplentes eran enormes. El problema es que además se alargó la carrera de docente (cuatro)”, consideró y detalló: “En estos cuatro años hay una exigencia de prácticas a contraturno. Yo soy profesora de ´primer año del profesorado, es muy difícil para los alumnos sostener la táctica pedagógica —ir a escuelas, ya sea para observar el primero período de 1° y 2° año; hacer residencias, en 4° año— cuando las personas tienen que trabajar. No se puede hoy sostener un profesorado o una carrera terciaria si no se ayuda uno con un ingreso”. Para Marrone, a este ritmo, los estudiantes “terminan perdiendo el año, el trabajo, y muchos terminan perdiendo la carrera. Se viene sosteniendo el reclamo para que, del mismo modo que los médicos cuando tienen que hacer su residencia tienen un ingreso, el docente que está haciendo residencia pueda tener uno. Queremos que se discuta en la Legislatura, tanto de la Ciudad como de la provincia y en otros lugares, para que se contemple y no perdamos tantos estudiantes”.

Planes de estudio

En este aspecto, Marrone señaló que “ha habido reformas, una actualización en los planes de estudio. Hay una irrealidad de lo que se pretende. Se alargaron las carreras, hay hasta once materias por año, con una cursada de cuatro horas por día. A eso hay que agregarle la preparación de trabajo, rendir exámenes e ir en contraturno a hacer prácticas. Los programas seguramente se pueden mejorar, pero se han actualizado muchísimo desde el punto de vista disciplinar y pedagógico”, destacó. “Hay discusiones, pero son al interior de una reforma que hubo en lo curricular en los últimos años. El problema no es la falta de interés, sino que es inviable carreras muy largas con la exigencia de prácticas a contraturno. La realidad es que hoy gran parte de estudiantes del último año están trabajando como docentes. Como no hay docentes, hubo una flexibilización de la norma para que con el setenta por ciento de la carrera se pueda dar clases. Esto es en las escuelas del Estado, porque en las privadas prácticamente no hay control sobre si los que están trabajando son docentes”.

Gestión privada

“El docente que tiene puntaje, que ha hecho cursos, que se ha perfeccionado prefiere ir a la pública porque ahí tiene una posibilidad de desarrollarse como profesional mucho más grande en el sentido de poder expresar su propio pensamiento y no tener un recorte designado, prestablecido por parte del producto que vende esa escuela, ya sea religioso, psicológico”, planteó Marrone. Para la legisladora, “las escuelas privadas generalmente venden una mercadería, un perfil, y el docente en la escuela pública tiene muchas más posibilidad de desarrollar su creatividad. Además, el régimen laboral es por concurso que le permite el ascenso; en el privado, depende de su afinidad con el empresario de la congregación”.
Además, Marrone se refirió al maltrato que sufren los docentes de las escuelas privadas: “Porque te despiden. Cuando era joven, entré a trabajar en una escuela privada. Me animé a decir que el régimen de exigencias —con reuniones extraturno, los sábados y una parafernalia de cosas que era para vender la escuela— era sobre la base de nuestro tiempo libre, y en diciembre me echaron. Este tema también tiene que ver con el problema del salario”, señaló. “En los momentos en los que hay posibilidades de trabajo en otras áreas, las personas que tenían un título docente y habían recurrido a la escuela como lugar de fuente de trabajo se van a los espacios privados. El trabajo docente es muy agotador. Los trabajos de investigación sobre salud laboral ponen a la docencia como uno de los lugares de mayor fragilidad”, consideró.

Emergencia edilicia en las escuelas de la Ciudad

“Este es un proyecto que tiene dos años y que ahora estamos presentando de nuevo porque perdió estado parlamentario. Yo saqué una nota, «La basura bajo la alfombra». En la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires están pintando los frentes de las escuelas con color lila para nivel inicial, verde loro para el nivel primario y celeste para el nivel medio. Frente de escuelas que no tenían ninguna necesidad de ser pintados y que no sé quién dio esa disposición. Por dentro las escuelas se caen a pedazos”, denunció Marrone. “Estamos hablando de edificios que requieren una atención permanente. El sistema que ha quedado en los últimos veinticinco años fue la privatización del servicio del mantenimiento de las escuelas. Antes existía una dirección de infraestructura y mantenimiento que tenía talleres en Parque Patricios donde se hacían reparaciones”, recordó. Según la legisladora, “los talleres fueron desmantelados y los terrenos, cinco manzanas, cedidos gratuitamente por veinte años a institutos y empresas privados para oficinas. Desde entonces, se desmanteló el sistema de mantenimiento y reparaciones de las escuelas por parte del personal de la Ciudad y se tercerizó. Las empresas tercerizadas son muy complicadas, trabajan con una total falta de responsabilidad sobre lo que hacen”, planteó. Además, Marrone se refirió a las condiciones de trabajo de los empleados de esas empresas: “Se generan situaciones de desprotección muy grandes para los obreros. Nosotros tenemos un registro de cuatro obreros muertos en los últimos cinco años. Hace un mes, un muchacho se cayó porque se rompió la linga del andamio en la escuela 4 del distrito 19. Está internado en terapia intensiva en el hospital Penna. Fue por imprudencia de los recursos de seguridad que la empresa no proveyó. Si se rompe la linga de un andamio es porque estaba podrido”, denunció. “Este año en otra escuela se mató un obrero que subió a un techo podrido. Hay un deterioro muy grande de las escuelas, con empresas que cobran. Porque no es que no se ha puesto plata. Se puso plata, pero esa plata se terceriza dos veces. En el caso de la escuela 4, la licitación la tomó una empresa que se llama Planobra, que, a su vez, la entregó a otra. En diciembre del año pasado se cayó un cielorraso completo de un aula en Palermo, fue un sábado, por eso no tuvimos otro Cromañón. Vas a la escuela donde ya está el problema y te encontrás con la lista de los reclamos que hicieron los directores a las Supervisiones, y no fueron atendidos”, aseguró Marrone.
Además, se refirió a un problema eléctrico que atraviesa el colegio Yrurtia: “La semana se planteó el tema en la Legislatura. Ellos tienen pedido un edificio nuevo, una obra que supuestamente estaba concedida no se está realizando. Mientras tanto, en edificio tiene un progresivo deterioro. El sistema eléctrico provocó que estuvieran varios días sin clases. La comunidad de esa escuela se mueve mucho, se preocupa, ha respaldado a los directivos para que esto se resolviera. El año pasado subejecutaron 160 millones de pesos en infraestructura escolar. La estructura general es totalmente inservible”, señaló. Se refirió, entonces, al proyecto presentado por el FIT: “Planteaba recomponer la Dirección de Infraestructura y Mantenimiento, de manera que el Estado se volviera a hacer cargo de lo que en este momento es un curro. Porque si se terceriza, se terceriza, se terceriza... en el medio hay zánganos que viven del Estado sin tener la responsabilidad de dirigir la obra. En este momento Planobra está retirándose de muchas escuelas, pero nos cuesta terminar de mensurar todo el daño que estas empresas están haciendo”.
En relación a las declaraciones de Diego Santilli, vicejefe de gobierno de la Ciudad, expresó: “Duele más, porque se puso en dinero en una obra y terminó mal hecha. No estamos hablando de una provincia que no tiene recursos. Es una ciudad que tiene el producto bruto regional más alto del país y que ha tenido recursos para infraestructura, y que se malversan”.


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