13 jun. 2017


En la ronda de la Línea Fundadora de la semana pasada se rindió homenaje a las niñas guatemaltecas que murieron el 8 de marzo pasado cuando realizaban un reclamo por las condiciones en las que vivían en un refugio de menores. Denunciaban abusos sexuales y físicos. En total murieron 41 niñas. El pedido de justicia se fortaleció en la histórica Plaza con la fuerza, la energía y la presencia feminista de todo el mundo. (Por La Retaguardia)

Foto: telesurtv.net

Al finalizar la ronda de los jueves, Nora Cortiñas de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora dijo que “hoy es este acto por las niñas que fueron quemadas en Guatemala con la responsabilidad del Estado y todavía está la impunidad rondando sin que haya un atisbo de justicia” y señaló los pañuelos que habían bordado las mujeres de Guatemala junto a la Asamblea de Mujeres de la Federación de Organizaciones de Base en distintas jornadas, resaltando la unión: “mientras hablábamos y cambiábamos nuestras ideas, ellas fueron bordando estos pañuelos que los terminaron de bordar las mujeres de la FOB. Así que es todo solidaridad, todo unión. Los pañuelos nos unen, las pancartas nos unen y desgraciadamente el dolor nos une, pero igual entre todas podemos remontar la historia, el amor entre los pueblos y seguir andando”.
Lorena Cabnal, de la Red de Sanadoras Ancestrales del Feminismo Comunitario en Guatemala, tomó entonces el micrófono y comenzó la ceremonia explicando que “este día se cumplen tres meses de estar pidiendo justicia porque las niñas que se juntaron, se amotinaron, para denunciar la violencia sexual, la violencia sistemática, para denunciar que eran niñas que tenían una grave situación dentro del hogar, Virgen de Nuestra Señora de la Asunción, en Guatemala. Eran niñas que estaban viviendo violencia sexual y víctimas de trata ahí adentro.  Más de veinte niñas en estado de gestación por violencia sexual, niñas que estaban en trámite para adopciones, pero también había niñas inmigrantes que iban hacia Estados Unidos, el caso de dos niñas de Nicaragua y dos niñas de Honduras. También niñas que vivían en situación de violencia sexual en sus casas o por estar viviendo amenazas de las maras, de las pandillas del crimen organizado, porque se las estaba obligando a reclutarse para cobrar extorsiones, eran niñas que estaban en proceso de resguardo del estado de Guatemala porque estaban viviendo amenazas de muerte por parte del crimen organizado. A estas niñas nos vamos a unir hoy con este fuego ceremonial, con el fuego también que está en la plaza central en Guatemala esta noche, para seguir acuerpando el duelo político”.
Cabnal explicó por qué lo considera un duelo político: “Lo que estamos viviendo en Guatemala por las familias es también un duelo político para el mundo. Y por eso saludamos la lucha de miles de mujeres en el mundo que se unieron desde el día 9 de marzo” y consideró una importante acción que miles de mujeres se unieron frente a las distintas embajadas de Guatemala denunciando a ese Estado como un Estado femicida. Luego dijo que empezó el juicio en su etapa testimonial, que de las 16 sobrevivientes, 9 son testigas protegidas clave, y denunció que el Estado de Guatemala sigue incumpliendo la protección de las niñas: “Una de las niñas que sale como sobreviviente de este incendio llega a su casa, porque es entregada a su familia y es ejecutada. Como un femicidio grave ya en su casa porque no contó con el resguardo de ser un sobreviviente, no contó con el resguardo específico ni como testigo protegida y fue abatida a balazos en la casa de su familia. Y entonces sigue poniendo en gravedad la situación en Guatemala y el mundo”.
Lorena Cabnal también señaló la responsabilidad de la sociedad: “Porque las mujeres seguimos siendo vistas como productos o como propiedad del sistema patriarcal y se nos sigue viendo como cuerpos basureados, con una significación menos que los hombres. Se nos sigue viendo como cuerpos capaces de ser matados y ya está naturalizada la violencia y las formas de machismo. Es un llamado a traer la conciencia por la vida y la conciencia por la indignación de los cuerpos, porque somos cuerpos infelices cuando las formas de machismo y de patriarcado se siguen manifestando en la casa,  en la comunidad, en la organización, en las instituciones, en la calle. Esa es la cotidianidad de violencia que vivimos las mujeres, por eso decimos que no fue el fuego el que quemó a las niñas en Guatemala. Fue un femicidio estatal pero también es una sociedad que olvida la situación y la condición de las mujeres en el mundo respecto de los hombres y en esa estructura del patriarcado que mata los cuerpos de las niñas y de las mujeres”. Al finalizar, Cabnal pidió seguir demandando: “Por la historia, la memoria, el vientre y la sangre de las niñas, porque a las niñas las conmemoramos y las traemos en dignidad hasta esta Plaza. A la plaza histórica de la Plaza de Mayo. Las Madres que han luchado contra la impunidad y el genocidio, contra la dictadura, para que su fuerza, su energía y su vitalidad siga acompañando la lucha y la resistencia que en Guatemala se ha estado gestando, se ha estado levantando, por la memoria pero también por la denuncia, por la opción política y por la demanda de justicia”.
Mujeres de toda Latinoamérica que participaron de la ronda expresaron su sentir y pidieron justicia por las niñas de Guatemala, haciendo responsable al Estado. Nora Cortiñas gritó el presente y se sumó al pedido de justicia: “Justicia, justicia y hasta vencer. Venceremos. No nos abatirán. Vamos a seguir sin bajar los brazos. Seguimos andando”. Las mujeres de la FOB entregaron a Mirta Baravalle y a Nora Cortiñas los pañuelos bordados que venían desde Guatemala, con la aclaración de que algunos están inconclusos, pero que esa era la idea, para que siguieran girando y se continúen.

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