13 jul. 2017



En el marco de un nuevo paro docente, ahora contra las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires, Luis Angió y Rosaura Barletta entrevistaron a Mariano Garrido, docente y Secretario de Acción Pedagógica de Ademys, para que cuente cómo se desarrolló la medida de fuerza y qué acciones piensan para el futuro. Fue en el programa Otras Voces Otras Propuestas. (Por La Retaguardia)


Garrido contó cómo se desarrolló la movilización y marcó las diferencias de Ademys con el resto de los sindicatos de la ciudad. Llamó a la unidad y pidió que no haya negociaciones individuales que no abarquen al conjunto de los docentes: “El paro fue contundente. Demostró que los docentes tenemos ganas de seguir peleando. Esa contundencia se vio tal vez mermada en parte por el propio carácter que tuvo y eso es responsabilidad de algunos de los sindicatos que convocaron. El paro de hoy fue anunciado por varios sindicatos. Ademys se sumó luego, con una metodología nueva: tratar de impulsar una participación de los compañeros y las compañeras de las escuelas para que formen parte de la toma de decisiones. En este caso, la agenda la marcó una convocatoria que hicieron algunos sindicatos de la Ciudad con los que tenemos una diferencia profunda. Lo hemos tenido que aclarar incluso de cara a muchos compañeros que tal vez hubieran participado más activamente de la movilización y no lo hicieron porque, en gran medida, se vieron fastidiados con el llamado a paro sin ningún tipo de mecanismo de participación y después de 120 días en que la Ministra (de Educación Porteña, Soledad Acuña) no nos recibió ni nos atendió. En esos 120 días, en Ademys hemos hecho infinidad de actividades, acciones, asambleas y cortes de calles. A todos esos actos hemos convocado la más amplia unidad sin mucho eco. Después, nos enteramos por medio de las redes sociales que cinco sindicatos porteños llamaron al paro. Lo decidieron en una reunión a la cual no invitaron a Ademys ni tampoco a deliberar a los compañeros. Nosotros venimos aplicando un método de asambleas abiertas en las cuales están participando todas y todos los compañeros que así lo deseen. El paro superó el 50%, seguro. En zona sur fue mucho más fuerte, como suele pasar. Nosotros entendemos que podría haber sido mucho mayor el acatamiento si se hubieran arbitrado medios de consulta que la mayoría de los sindicatos convocantes no implementaron. Ademys se sumó a la medida porque tampoco es cuestión de tener una actitud divisionista, pero no podemos dejar de hacer este señalamiento. Para ganar un conflicto las medidas hay que hacerlas a fondo. Percibimos que hay algunos sindicatos que están intentando montarse sobre el enojo de los docentes con un acuerdo salarial insuficiente para después hacer algún tipo de negociación que no contemple los intereses del conjunto de los laburantes sino algún tipo de negociación particular entre entidades y gobierno”, manifestó.
Respecto a las negociaciones por el acuerdo salarial, Garrido anticipó que no van a aceptar lo mismo que se ofreció en Provincia porque es insuficiente y explicó de qué manera seguirá su lucha de no llegar a un acuerdo: “Nosotros somos muy críticos de la oferta que se aceptó en Provincia de Buenos Aires. De ninguna manera es un 27%. Concluida la movilización se realizó una asamblea abierta donde mayoritariamente se descartó cualquier aceptación de un acuerdo que contemple un 2% o un 3% más de lo que ya nos han ofrecido. Nos han ofrecido una cuota del 10% que la aplicaron de manera unilateral y nos han ofrecido una segunda cuota de alrededor de un 9% más, que cobraríamos en septiembre. De ninguna manera es una oferta seria. El Gobierno de la Ciudad nos ofrece un 19% en dos tramos, que incluso es menos porque la segunda cuota la cobraríamos solo durante 5 meses del año. Es una oferta poco seria. Tiene que ver con una intención del Gobierno nacional y en sintonía el Gobierno de la Ciudad de imponer un techo salarial que rondó el 20%, pero en una jurisdicción donde una familia tipo de 4 personas necesita para no caer en la pobreza una canasta de $15000, sin incluir el alquiler. El Gobierno de la Ciudad ofrece un sueldo que a duras penas va a llegar a $13500 para una gran franja de la docencia. Sobre eso quieren hacer una mejora de $200 o $300, cosa que a nosotros nos parece poco serio. Sobre eso vamos a expresar un rechazo si es que la oferta, como todo indica, va a andar en esa franja. Lo discutimos en la asamblea y votamos una propuesta de no inicio (de clases) después del receso (de invierno). Hemos votado un no inicio para el 31 de julio, momento en el que retornaríamos las clases con los chicos. Lo vamos a refrendar el propio día de la reunión de mesa salarial. Convocamos a los y las compañeras a movilizarse ese día con un cese de tareas que nuestro sindicato va a convocar a partir de las 14 horas hacia la puerta del Ministerio de Educación Porteña. Ahí deliberaremos. Entendemos que no es una cuestión de fetiche la asamblea posterior a las movilizaciones. Es la manera que tenemos los y las trabajadoras de poder determinar cómo continuamos, qué oferta se rechaza y cuál se acepta.  Decidimos las acciones de cara al conjunto de los y las trabajadoras”, argumentó el docente en el programa Otras Voces Otras Propuestas, por Radio La Retaguardia.
El Secretario de Ademys explicó que de los doce paros que llevan realizados, a diferencia de los once de los otros sindicatos -porque “nuestro sindicato adhirió a la convocatoria del 8M”- este tuvo un destinatario específico: “Hoy fue el primer paro exclusivamente a la gestión de la Ministra Soledad Acuña y de(l Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez) Larreta porque los anteriores fueron en el marco de medidas nacionales”, aseguró.

Medidas de disciplinamiento: descuentos y recuperación de los días de paro

“Hemos tenido descuentos. Desde luego que nuestro sindicato y un conjunto muy amplio de la docencia rechazan esto. Se han movilizado y hemos presentado reclamos en formas legales y administrativas. Tenemos un precedente en la Ciudad de Buenos Aires en el año 2015, donde hubo tomas de escuelas medias. Lo que hubo fue una resolución para el recupero de días donde se hizo concurrir a los alumnos y a muchos docentes durante el receso invernal y también después del último día de clases de diciembre para recuperar, supuestamente, contenidos. Todos sabemos que es una medida de disciplinamiento que apunta a quebrar la huelga y la posibilidad de desarrollar las medidas de acción directa como para amedrentar y que la próxima vez se piense dos veces antes de encarar un proceso de lucha. Eso tuvo que ver con un personaje que se llama Alejandro Finocchiaro, hasta hace poco director de escuelas en Provincia de Buenos Aires y que ahora lo vamos a sufrir como Ministro de Educación Nacional ante el relevo por su campaña electoral del Licenciado en Sistemas (Esteban) Bullrich. Es una medida característica de una gestión que tiene este tipo de ataques a los trabajadores. Es una marca del PRO, de Cambiemos, pero también le pone su imprenta el abogado Finocchiaro que tiene un estilo bastante patotero al momento de encarar las negociaciones. Este intento lo ha practicado con la toma de escuelas secundarias en 2015. Ademys la rechazó y le dio cobertura legal a muchos docentes para no tener que recuperar esos días”, dijo Garrido, que además informó que por el momento no se les ha intimado a la recuperación de días.

Escuelas sin edificios propios y construcciones frenadas

El Gobierno de la Ciudad prometió la construcción de 30 nuevas escuelas con sala de 3 para el año 2019. Además aseguró que ya inauguró 6 y que están en proceso 4 jardines y una escuela primaria. Garrido puso en duda esas afirmaciones, explicando que los proyectos están detenidos o ni siquiera comenzaron. También criticó duramente la falta de edificios propios para escuelas que llevan 100 años de funcionamiento y las precarias condiciones en que docentes y alumnos deben asistir a las clases en escuelas subvencionadas de parte del Estado a un particular: “Hay de cierto muy poco. Hoy Laura Marrone, legisladora por el Frente de Izquierda, hizo una presentación en cuanto al pedido de informe sobre el proyecto de construcción de escuelas que están archivados y cajoneados hace una pila de años. Yo trabajo en el distrito 13, Lugano, Mataderos y Villa Luro, donde hay por lo menos 4 escuelas que tienen entre 90 y 100 años que no tienen edificio propio, es decir que alquilan a un propietario. Si el día de mañana decide darle otro uso a la propiedad, esa escuela no tiene a dónde funcionar. Eso paso en el Bajo Flores hace dos años. Es una situación de total inestabilidad. Hay pedidos de construcción de escuelas y hay pedidos de expropiación. El Gobierno de la Ciudad no está dando respuesta a esto. Me gustaría ver cuáles son las escuelas que va a construir. Para las salas de 3, realizan convenios con ONGs, confesiones religiosas, particulares y empresas: el Estado subsidia un monto determinado de dinero por cantidad de alumnos a quien pone la infraestructura de esas salas de 3 que el Estado no construye. Recibe un subsidio y se hace responsable de pagar los salarios docentes, el gasto de infraestructura, mantenimiento y demás. Es un modelo de escuela charter. Está funcionando en el nivel inicial con los Centros de Primera Infancia (CPI) que ni siquiera dependen del Ministerio de Educación sino que dependen de Desarrollo Social. Es una precarización total y absoluta de las condiciones de aprendizaje para los chicos y chicas, y de trabajo para los docentes. Se dan situaciones de hacinamiento porque el subsidio es proporcional a la cantidad de alumnos que la institución reciba. Se dan situaciones donde hay docentes sin título y monotributistas. Precariedad laboral y pedagógica e improvisación absoluta”, redondeó el concepto Garrido.

0 comentarios:

Publicar un comentario