29 ago. 2017



Después de lo que fue la 3° Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil, La Retaguardia recopiló los testimonios de los familiares de las víctimas de violencia institucional y policial. Con un dolor desgarrador y una fuerza incomparable todos ellos se centran en lo mismo: el pedido de justicia. Además, María del Carmen Verdú, integrante de Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), dialogó con Fernando Tebele y María Eugenia Otero en La Retaguardia y contó las sensaciones que dejó la movilización. (Por La Retaguardia)

Foto: Agustina Salinas para La Retaguardia


Lorena Valdez, mamá de Tomás Vallejos

“Yo soy mamá de Totó. En el 2015, tenía 15 años. La policía le disparó. Gracias a Dios mi hijo hoy está conmigo, pero perdió su ojo. Es una lucha constante la que llevamos día a día con él. Venir a acompañar acá es algo que nos compete a todos creo yo. Es un deber como ciudadanos, como familia y como mamá no bajar los brazos ni dejar que nos callen. Fuerza compañeros y acá estamos para lo que necesiten”

Sandra Gómez, mamá de Omar Cigarán

“Yo soy la mamá de Omar Cigarán, un pibe asesinado el 15 de febrero de 2013. Su asesino está libre. Hoy estoy acá marchando con todos ustedes, porque ¡si no hay justicia, hay escrache! También Sebastián Nicola, ¡presente! Así como hoy marchamos, salgamos todos los días. Que haya unión entre todos los familiares. Yo, mamá de Omar Cigarán, les pido que sigamos en la lucha. A no bajar los brazos. Tenemos dos grosas acá. Mónica, la mamá de Luciano Arruga que siempre nos alienta. Tenemos a Norita Cortiñas, que siempre nos acompañó. Tenemos a Alberto Santillán, el papá de Darío, que también está hoy acá. Gracias. Justicia para todos los pibes asesinados por la policía. Los pibes asesinados, ¡presentes!, ahora y ¡siempre!”

Graciela Cardozo, mamá de Ezequiel Palacios

“Fue asesinado en la comisaría 2° de Ballester, de la que hoy justamente se escaparon 7 presos. Hubo periodistas para todo, haciéndole notas al comisario. Cuando yo pedí justicia para mi hijo no hubo un solo periodista. Cuando hice una marcha, no hubo un solo periodista, ni un fotógrafo ni nada. Solo los que dijeron ‘se murió un reo’. Es lo que les quiero decir. Justicia para mi hijo y para todos los pibes. Sigamos en la lucha y no bajemos los brazos”

Alfredo Cuellar, papá de Florencia “La China” Cuellar

“Estoy agradecido a todos los familiares que organizaron esta jornada. Hay un acompañamiento tremendo que a mí me emociona demasiado. Para todas las personas que no me conocen yo soy el padre de la China Cuellar, una de las tantas mujeres asesinadas por el aparato represor dentro de la cárcel. Estoy acompañado de muchísimas luchadoras: la madre de Luciano Arruga, la madre de Kiki Lezcano y nos acompaña Nora Cortiñas. Muchos referentes de diferentes situaciones en las cuales el sistema nos fue privando. Basta de matar a nuestros chicos, basta de torturar, basta de hacer desaparecer a nuestros seres queridos. Como todos ustedes, vamos a seguir exigiendo que el Lechuga Maldonado aparezca con vida y libertad para Facundo Huala. La única forma de detener esta inseguridad que nos quiere imponer el Estado…que dice que la inseguridad se combate asesinando a los chicos. La inseguridad se combate desde arriba tratando de derribar el aparato represor, tratando de derribar a la burguesía, tratando de derribar a los grandes capitalistas que nos están manejando en estos momentos. Son quienes imponen las leyes, quienes encarcelan, son los que quieren poner más policías en las calles, más cárceles y más asesinatos. Un abrazo para todas ustedes y aparición con vida del Lechuga Maldonado”

Alejandra, mamá de Hugo Arce 

Yo soy la mamá de Hugo Arce y amiga de Carlos Vázquez, asesinados el 5 de septiembre de 2011. Adrián Bobadilla fue quien lo asesinó. No solamente mató a dos chicos. Mató a mi papá y  mató a mis hermanos. Tengo toda la familia muerta por ese hijo de puta. Encima es comisario el hijo de mil puta”

Vanesa Franco, mamá de Nicolás Bustamante

“Soy mamá de Nicolás Bustamante, asesinado el 20 de junio de 2015 por el policía Gustavo Ezequiel Acosta en la localidad de Burzaco. Yo sé que mi hijo estaba haciendo algo que no tenía que hacer, pero también sé que él tenía derecho a vivir. Por eso estoy acá acompañando a todas estas familias y también para pedir muchas cosas. Es mucho y todos sabemos que es difícil. Cuando veníamos hoy y yo gritaba justicia, me di cuenta que es eso lo que solamente queremos. Para todos ustedes, para todos sus familiares, para los desaparecidos, solamente pido eso, por todos ustedes, por los pibes, por las pibas, por mi hijo, ¡justicia, carajo!”

Familiares de Franco Pizarro, Sergio Filiberto, Fernando Latorre, Alan Córdoba, Juan Carlos Nani Cabrera, Jon Mario Carlos, Federico Perrotta

“Nosotros somos de Pergamino. Nuestros hijos fueron masacrados en la comisaría 1° de Pergamino. Pedimos justicia. El comisario Alberto Sebastián Donza sigue prófugo. Nadie lo busca. Queremos que lo busquen. Hay 5 policías de los cuales 4 tienen arresto domiciliario y uno todavía sigue en la comisaría. Queremos que todos vayan al penal. Queremos justicia para nuestros hijos. Los mataron, los asesinaron, los masacraron. Son 7 jóvenes, 7 chicos, 7 pibes que tenían un destino, una vida por delante.
Los chicos se murieron pidiendo ayuda, se murieron de dolor, se murieron quemándose, pidiendo ayuda y nadie hizo nada. No llamaron a los bomberos, no usaron los matafuegos, no le abrieron la lluvia. Pidieron ayuda hasta último momento y no hicieron nada. No fue un motín, fue una masacre.
Franco Pizarro, Sergio Filiberto, Fernando Latorre, Alan Córdoba, Nani Cabrera, Jon Carlos, Federico Perrota, ¡presentes!”

Miriam Pereyra, mamá de Walter Alejandro Kafé González

“Soy Miriam Pereyra y solo pido justicia por mi hijo que lo mató la policía”

César Casas, papá de Matías Casas

“Felicito a todos los familiares por estar acá, por estar compartiendo, por estar conociéndonos. Es una tarea que tenemos por delante para poder luchar juntos. Tenemos que conocernos, tenemos que saber quiénes somos y qué nos pasó. Yo soy César Casas, el papá de Matías Casas. Un chico de 19 años que fue asesinado por un policía de la brigada de investigaciones de Neuquén. Lo asesinó por la espalda, de dos tiros. La situación de la causa: él fue a juicio y recibió la cadena perpetua aunque los jueces de Neuquén decidieron bajarle la calificación del abuso policial, que era lo importante para nosotros. Para todos nosotros es importante esa calificación. No la quieren reconocer ni los jueces ni el Estado ni nadie. Este policía actualmente se encuentra con una condena de 20 años ya que le sacaron la cadena perpetua. Quiero agradecer a los familiares que organizaron esto, agradecer a los familiares que están participando. Esto es muy importante, que estemos acá reclamándole a este Gobierno, al Gobierno anterior y al Gobierno que sea, que quede claro. La familia no tiene banderas. La familia viene a reclamar justicia por su hijo y su familia”

Sabrina Carrasco, hermana de Lucas Carrasco

“Mi nombre es Sabrina Carrasco. Soy hermana de Lucas Carrasco, un chico asesinado por gatillo fácil en Mendoza. A Lucas lo asesinaron yendo a ver un partido de fútbol. También quiero denunciar que mi mamá también es una víctima del Estado. Mi mamá también es una víctima de la injusticia. Estuvo mucho tiempo peleando para conseguir justicia, para poder conseguir paz para Lucas y sin embargo el sistema judicial que siempre juega con nosotros, que siempre juega con nuestro desgaste mental, logró lo que quería y mi mamá lamentablemente falleció hace un mes. Decidió bajar los brazos, decidió irse. Seguimos acá, seguimos presentes. Pasa en Mendoza, pasa en Buenos Aires y pasa en toda la provincia. No son casos aislados. Justicia por todos los chicos. Lucas Carrasco ¡presente! y Viviana Espina ¡presente!”

Mamá de Nahuel Hormaechea

“Soy la mamá de Nahuel Hormaechea. Mi hijo fue asesinado por un policía el 25 de julio de 2008. Él quedó como testigo del homicidio de mi hijo. Nunca lo condenaron. Nunca salió de la fuerza. El caso de mi hijo lo cerraron por cuestiones políticas. Me pedían $100.000 para seguir el caso y yo no los tenía. Solo pido justicia por mi hijo, es lo único que pido”

Paolo Menghini, papá de Lucas Menghini

“Es un honor enorme para mí tomarme un par de minutos para reflexionar algunas cosas y empezar trayéndoles la solidaridad del grupo del que formo parte. De cada mamá, de cada papá, de cada hijo e hija que ha tenido que enterrar hace 5 años y medio a un familiar por la inacción del Estado. El Estado mata de muchas maneras. El Estado mata con una bala, pero también mata con la corrupción, también mata con los negociados con los empresarios corruptos. Mata de muchas maneras. Es imprescindible que nosotros como ciudadanos estemos a la par, codo a codo, abrazados y haciendo fuerza porque nada de lo que nos sacaron va a volver, pero nada va a cambiar sin la organización y la participación popular. A veces es muy difícil ponerse de acuerdo en cómo pensamos en muchas cosas de las que le pasan al país, pero está muy claro algo: no podemos permitir un Estado que mate pibes y pibas. No podemos permitir un Estado que deje crecer a los corruptos que nos asesinan en los trenes, en los boliches, en los lugares para tomar y para divertirse y que tengamos que sacar cadáveres cuando en realidad lo único que buscamos cada uno de lo que nos rompemos el culo laburando es un país mejor. En la organización, compañeros, en el codo a codo de cada día, en repudiar a los corruptos y a los asesinos es donde está el lugar de combate de cada uno de nosotros. Hace unos días decía, en otro lugar rodeado de gente que por ahí no piensa como ustedes en muchas cosas, pero sí en busca de un país mejor: la impunidad mata, pero también mata la injusticia. La corrupción mata, pero la injusticia y la impunidad van de la mano para enterrar inocentes en este país. Eso se tiene que terminar. Compañeros les dejo el abrazo inmenso del grupo que integro. Acá estamos poniéndole el cuerpo porque cada pibe y cada piba que falta es un corazón menos para un país mejor con más justicia social y con el orgullo de llevar la lucha de los pibes de Cromañón, de la AMIA y tanta masacre impune en este país. Que no haya más impunidad y el abrazo enorme de todos en esta noche”

María Pérez, mamá de Walter Mauro Miguel Rodríguez

“Me llamo María Pérez. Soy mamá de Walter Mauro Miguel Rodríguez que el día 7 de agosto en Libertad, Merlo, el policía federal Edgardo Matías Frías asesinó a mi hijo. Lo mató como a un perro, de tres disparos. Mauro no tenía arma. Él dice que mi hijo le fue a robar. Mauro estaba lamentablemente alcoholizado y con un poco de droga, pero lo que yo quiero dejar en claro es que no tenía por qué haberlo matado. Si mi hijo se equivocó tendría que estar preso o internado por las adicciones, pero no muerto. Tenía 23 años y una nena, que quedó sin padre. Un hijo que extraño todos los días. También quiero decir que este asesino sigue en libertad. Sigue con su vida normal como cualquier persona, después de haber matado a mi hijo. Quiero saber cómo va a pagar lo que hizo. No tenía derecho a quitarle la vida como lo mató. Gracias por este lugar que me dan para poder contar el caso de mi hijo. Gracias todos los que acompañan. Quiero contarles que el domingo 3 de septiembre en Libertad, Merlo, en la calle Pearson y las vías vamos a estar recordando a Mauro a tres años de su muerte. Si me pueden acompañar, gracias”

Adriana, tía de Nicolás Romero

“Soy Adriana, tía de Nicolás Romero, fusilado el 18 de marzo de 2015. Organizada en Correpi”

Mirta Ávila, tía de Víctor Damián Ávila

"Mi nombre es Mirta Ávila. Soy tía de Víctor Damián Ávila, fusilado el 7 de noviembre de 2014 por el prefecto Bonifacio Raúl Guerrero. Vine acá a hacer presente para pedir justicia por mi sobrino porque creo que ningún policía porque tenga uso de arma puede matar a cualquier chico porque se le da la gana. Pido justicia por mi sobrino Víctor Damián Ávila, ahora y siempre ¡presente!"

Fabiola Aguirre, mamá de Diego Chávez

“Soy Fabiola Aguirre, mamá de Diego Chávez, víctima de causa armada. A Diego la mismísima policía de Moreno y la DDI de General Rodríguez se lo llevó el 12 de noviembre de 2015. Como me dijeron a mí, hacía falta un perejil para que esté preso. Nosotros tenemos que unirnos porque ellos vienen por nuestros pibes. Si nosotros nos ponemos a ver, los únicos pibes que se llevan son los nuestros, por el solo hecho de ser pobres. Ellos creen que nos pueden callar. En mi casa, por ejemplo, pensaron que nos iban a llevar puestos por el solo hecho de ser empleada doméstica. Lo que nunca supieron es que Diego tiene una familia de parte de su novia, tiene una madre, tiene hermanos y tiene muchísima gente en Moreno que lo está esperando y que nos está apoyando. Basta de causas armadas. No dejemos a los pibes solos y que se los lleven como si nadie los fuera a reclamar. Basta de causas armadas”

Luciana Escobar, hermana de Gerardo Pichón Escobar

“Mi lucha viene desde Rosario. Vengo a contar la historia de mi hermano, Pichón. Un pibe de 23 años que el 14 de agosto de 2015 salió a bailar y que 5 días después, el 21 de agosto, lo encontré flotando en el Río Paraná. Tres patovicas y dos policías están procesados por la causa. Estuvieron detenidos. A poco de cumplirse dos años están en sus casas con sus familias y yo sigo exigiendo justicia por mi hermano. Es un caso de desaparición forzada de persona. Hoy marchando y viendo tantas banderas, los vemos con las banderas, con las remeras de nuestros pibes y cada vez que salimos a reclamar por ellos, nuestros pibes vuelven a vivir. Somos las voces de ellos. Cada vez que los vemos en las fotos ellos están pidiendo su justicia y nosotros somos los responsables de darles justicia, cueste lo que cueste. Sabemos que no podemos confiar en la justicia judicial, por eso es que salimos a hacer la justicia popular. La justicia está en las calles donde nos encontramos madres, compañeros, hermanos y familiares. Yo me vine con mi familia, con los tres chicos. Me vine con uno de ellos que precisamente hoy cumple 12 años y vino a exigir justicia por su tío. Por su único tío. Mi único hermano que me lo arrebató la policía. Exijo justicia por él y por todos los pibes”

Anahí Andrade, hermana de Sebastian Nino Largueri

“Mi hermano fue torturado y asesinado por la policía de Monte Caseros, Corrientes. A Nino lo levanta la policía un 14 de agosto de 2015 de la casa de un amigo y se lo lleva. Nino se logró escapar y anduvo deambulando por un campo. Ellos vuelven a buscarlo. Nino estuvo desaparecido 15 días. El 31 de agosto su cuerpo fue hallado sin vida en las orillas del río Miriñay. Desde ahí comienza mi lucha y es importante decir que gracias a estar organizada y nucleada logramos llevar a 4 policías procesados por privación ilegítima de la libertad y vejaciones, todo esto en concurso real. No por el asesinato, es algo que se está investigando. Destacar también que en un pueblo tan chico llevar adelante esta lucha cuesta muchísimo. Somos perseguidos. La persecución policial la vivimos todo el tiempo. Yo soy procesada en una causa inventada por la Justicia y la policía. Mis compañeros son perseguidos todo el tiempo, mis familiares también. En un pueblo tan chico el miedo a veces gana. Estoy acá hoy y creo que lo de Nino no es un caso aislado. El mecanismo que desapareció a Nino es el mismo de hace 40 años, un Estado que reprime y persigue a los jóvenes y a la clase obrera y trabajadora. Entonces yo creo que esta lucha, esta fuerza que tenemos debería desembocar el 1° de septiembre en el pedido de aparición con vida de Santiago Maldonado. Así como el Estado es responsable de la desaparición de nuestros pibes y de los 30 mil compañeros, también es responsable de la desaparición de Santiago Maldonado. Quiero dar mi agradecimiento especial a los familiares por tener presente la causa y uno especial a Emilia Vasallo por tener presente a mi hermano y a mi lucha. También agradecer a María del Carmen Verdú por estar dentro de la causa y a todas las organizaciones sociales que se solidarizaron de la misma. A dos días de cumplirse dos años del asesinato de mi hermano, poder estar acá me fortalece y me da mucha fuerza para poder seguir gritando justicia por Nino, por los 30 mil compañeros desaparecidos y por los 5 mil pibes asesinados por las ratas del Estado”

Noemí Chabán, mamá de Emanuel Gallardo

“Soy Noemí, vine de Tucumán. Mi hijo Emanuel fue asesinado por la policía de Tucumán. Mi hijo fue detenido arbitrariamente primero por la causa del robo de una moto, después por el arrebato de una cartera, que es una contravención. Mi hijo fue asesinado por la policía. No le dieron ni siquiera una oportunidad. Lo mataron como un perro. En un incendio murió Emanuel junto con Ariano. Desde hace dos años que persigo sus tribunales. Después de dos años, con mucho esfuerzo, recién logré que imputaran a 7 policías. Simplemente los imputaron por un homicidio simple, pero yo busco otra cosa. Ninguno está preso. Solamente pido justicia por Emanuel y por Ariano. Gracias por darme este lugar”

Mariana Sánchez, mamá de Nazareno Alejandro Vargas

“El día 30 de julio de este año mataron a mi hijo. Hace 28 días que perdí a mi hijo, Nazareno Alejandro Vargas en la localidad de Merlo, a 15 cuadras de mi casa. Circulaba en una moto con su amigo Agustín Curbelo. La madre está devastada, igual que yo, pero yo tengo que ser la voz de mi hijo, no me puedo quedar tirada en una cama. Tengo que pedir justicia por mi hijo y por el amigo de él, por Agustín. No me voy a quedar callada. Voy a seguir golpeando puertas. Voy al juzgado día por medio, cada dos o tres días. Siempre me dicen que la justicia es lenta, que están investigando. La causa está en la UFI número 7 de Morón. El fiscal de la causa es el señor (Matías) Rappazzo. No tengo muy buenos antecedentes de él. Tampoco me quiero desilusionar porque esto fue hace 28 días. Creo muy fuertemente que fue la policía. Mi hijo tiene 4 impactos de bala de 9 milímetros y Agustín, 5. En total, entre los dos, tienen 9 impactos de balas de 11 que fueron los disparos. Solamente dos no impactaron en el cuerpo de los chicos. Circulaban en la moto que era de Agustín, pero dijeron que la moto era robada. Los papeles están. La moto está secuestrada en la comisaría, la 1° de Merlo. Busco respuestas para la muerte de mi hijo. Eran dos inocentes que salieron como dos chicos de 18 años. Estaban en la puerta de mi casa. Estuvieron jugando a la play. Después salieron a la vereda y salieron a dar una vuelta en la moto. No volvieron nunca más. Todavía lo sigo esperando a mi hijo. Todas las mañanas lo busco en su cama, pero mi hijo ya no está. Lo único que me queda es buscar una respuesta, porqué me lo mataron y de esa manera. Lo acribillaron a mi hijo. No hay ningún detenido, no hay nada todavía. Pero no me voy a callar. Voy a seguir buscando la respuesta. Lo único que pido es justicia por mi hijo y por todos los hijos de todas estas mujeres que están acá. Siempre lo vi de afuera, pero hoy me pongo en la carne de todas ustedes. Es terrible que te maten a tu hijo en tu casa”

Mónica Alegre, mamá de Luciano Arruga

“Soy una persona agradecida, siempre lo digo. Gracias a todos por estar acá, por acompañar a estas madres. Es un orgullo estar hoy acá junto a ellas. Les pido un fuerte abrazo para Emilia Vasallo y estas madres que lo dejaron todo para que hoy salga todo bien. No les voy a decir ni les voy a contar la historia de Luciano. Muchos ya la conocen. Simplemente voy a decir que hoy estoy acompañando acá. A estas madres les digo, no derramen una lágrima. Si los tienen que llorar a sus hijos llórenlos todos los días de su vida, pero a solas. Acá tienen que estar de frente, con la mirada altiva. Que no las vean llorar ni bajar los brazos. Luchen, porque esa es la única manera de hacer justicia. No esperen la justicia del hombre. No la esperen porque a veces no la tenemos. Como Sandra Gómez, nosotras hacemos justicia, pero no con balas. No, se equivocan. Eso es lo que quieren. Acá estamos haciendo justicia. Estamos pidiendo justicia. Esto a los de arriba les duele y los lastima. Esto es lo que tenemos que hacer, pacíficamente, con nuestra remera. Así, quemarles la cabeza, respirarles en la nuca. Como le dije una vez a mi hijo. Le dije, no te voy a llorar y no me van a ver llorar. Te voy a llorar todos los días de mi vida, pero ellos no me van a ver bajar los brazos. Lo mismo les digo a ustedes mamás, no bajen los brazos. Estoy muy conmovida por estar hoy acá. Me remueve muchas cosas. Hace un mes que tengo este dolor. Pensé que Luciano había sentado un precedente, pensé que algo había enseñado y no, se cagaron de vuelta en un pibe. Desaparecieron a Maldonado. Yo quiero saber como madre de un desaparecido, dónde mierda está Santiago Maldonado, dónde carajo lo llevaron. Lo queremos con vida porque con vida se lo llevaron. Estoy muy emocionado de estar acá. Quiero darle un agradecimiento a los abogados que todas nosotras conocemos y dejan la vida acá. El negro (Eduardo) Soares y la Chiqui (Gabriela) Conder, ejemplos de abogados. Ténganlos en cuenta porque ellos se ponen nuestra camiseta. Gracias a Camali y a los que están ahí. Gracias a Vanesa Orieta, gracias Vane por enseñarnos a luchar. Gracias Luciano porque un día me dijiste, aprendé mamá, aprendé, porque la vida te va a pasar por arriba. Gracias hijo por esa palabra porque hoy la vida no me va a pasar por arriba”

Todos estos testimonios desgarradores se explican desde el dolor, pero toman sentido cuando se unen en la lucha. Estas madres, padres, hermanas, tías, no están dispuestas a bajar los brazos, aun cuando sufrieron el peor de los dolores que un ser humano podría sentir. Todas ellas son un ejemplo de fortaleza. Los gritos pidiendo, reclamando, exigiendo justicia se oirán aun cuando sus cuerpos ya no estén y en todo caso serán reemplazados por otros y otras que tomaran sus causas. Convertir el dolor en fuerza y el sufrimiento en lucha es un aprendizaje necesario para estas personas que fueron despojadas de sus seres más queridos. La marcha del lunes demostró que esas fuerzas comienzan a conocerse, a unirse. La lucha es la misma y el reclamo es de todas: ¡Justicia! ¡Ni un pibe ni una piba menos!

Las sensaciones que dejó la Marcha

Ya en el programa La Retaguardia, María del Carmen Verdú repasó la historia de esta Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil: “La primera marcha la convocó la mamá de Ismael Sosa, Nancy. Al año siguiente, desde varios espacios y nosotros como organización promovimos repetir lo que había sido el año anterior la convocatoria de Nancy. Esta fue la tercera. Treinta años nos ha tomado que haya una Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil. Andá a saber que inventamos a lo mejor en treinta años más…”, aventuró Verdú.
El marco de la Marcha fue impresionante. Hubo muchas familias, de todas partes del país, con ansias de participar y formar parte de este movimiento que ya se inició y exige justicia: “En una coyuntura muy particular, la movilización se nutrió con una cantidad de organizaciones, compañeros y compañeras que celebramos enormemente que hayan recibido esa convocatoria y hayan sentido la necesidad de acompañar. Hubo muchos compañeros y compañeras que viajaron desde distintos puntos del país. Una de las imágenes que se ve muy clara, porque la pancarta es muy llamativa, es la de la familia de Nino Largueri. Es tremendamente pertinente en este momento. Nino es un pibe desaparecido en Monte Caseros, Corrientes. Uno de estos ignotos desaparecidos en democracia de los cuales no se habla con la misma intensidad con la que nos resuenan nombres históricos como Miguel Bru, Andrés Nuñez o más recientes como Jorge Julio López, Luciano Arruga, Daniel Solano y necesariamente tenemos que llegar a Santiago Maldonado, la convocatoria del viernes y la furibunda campaña del Gobierno Nacional para desacreditar a quienes estamos reclamando su aparición con vida ya”, agregó la abogada.
La movilización que en Buenos Aires se inició desde la Plaza de los dos Congresos hacia Plaza de Mayo se replicó también en otros puntos del país: “Se marchó en Córdoba, Mar del Plata, Tucumán, Mendoza. Eso fue realmente muy importante. En Córdoba en particular para nosotros fue muy significativo porque fue la primera movilización de la que participó CORREPI Córdoba, que ya es un hecho. Los compañeros ya estuvieron en la movilización con su bandera”, contó.

Los números

Al momento de hablar sobre las cifras de los casos de violencia institucional y policial que maneja la CORREPI, es escalofriante como, a pesar del ocultamiento mediático sobre los asesinatos a pibes y pibas por parte de los grandes medios masivos, los números reflejan un crecimiento descontrolado: “Para que se entienda. El otro día estaba conversando con uno de los compañeros que está en el equipo de actualización del archivo y le estaba pidiendo actualizaciones porque no teníamos data precisa del primer semestre. ¿Sabés qué me contestó? Los están matando más rápido de lo que logran escribir. Es tal el flujo de información a pesar de la creciente invisibilización de los casos de gatillo fácil, de muertes en lugares de detención y de desapariciones, que estamos retrasados en la carga de datos. Mi impresión es que cuando lleguemos al 1° de diciembre de este año, que va a ser la actividad del archivo en Plaza de Mayo, estoy absolutamente segura que vamos a estar por encima del promedio de una muerte por día. Cerramos 2016 con una muerte cada 25 horas. Tenemos un flujo de información permanente de casos que estamos recibiendo de todo el país, a pesar de que incluso es cada vez es menor la repercusión, sobre todo en los medios hegemónicos. Ni siquiera aparecen con el titulito histórico de 'joven delincuente de frondoso prontuario abatido por las fuerzas del orden'. Es muy preocupante la situación. Nunca vimos un pico de crecimiento tal como el que estamos viendo en estos 20 o 21 meses de gestión macrista. Es impresionante la cantidad de casos que estamos registrando”, lamentó Verdú

¿Cómo llegan los casos a CORREPI?

“Nosotros utilizamos todas las fuentes disponibles. En primer lugar, lo que hacemos a lo largo de todo el año como tarea permanente y cotidiana de cada militante de CORREPI es centralizar en un grupo de mails toda la información que circula. Encontramos la información por cualquier lado. Por ejemplo, durante un juicio por un caso de gatillo fácil en Lomas fui al baño. Las puertas de los baños de Tribunales suelen tener grafitis de todo tipo, color y medida. Uno de esos grafitis pedía justicia para un pibe asesinado por tal policía. Lo único que había era un nombre, una fecha y el apodo del policía. Fui a buscar una compañera que, en esa época, tenía un teléfono con cámara de fotos, le sacamos fotos al grafiti y nos pusimos a buscar. Once meses después logramos localizar a la familia, logramos localizar el caso, ponernos en contacto y obtener la información. Hoy son compañeros que militan con nosotros. Muchas veces encontramos información por vías insólitas. Hace 5 minutos llegó al mail de CORREPI un mensaje de un muchacho que nos dijo que hace tres años la policía detuvo al hijo de su vecina y nunca se supo nada más de él. Pidió si ella podía ponerse en contacto con nosotros. Un desaparecido en democracia del que no teníamos información y donde el último dato que tiene la familia es que estuvo en una comisaría donde le dijeron que de ahí se había ido. Nunca más lo vieron. CORREPI tiene una ventaja histórica. Siempre ha circulado por abajo. Hay pibes, pibas y gente grande que tienen anotado por algún lugar del documento un teléfono que no saben de quién es, pero saben que es alguien de CORREPI. Cuando pasa algo en el barrio se lo pasan y aparece el llamado. Por supuesto, también nosotros cuando nos enteramos por los medios o por algún comentario en las redes de que pasó algo en algún lado nos acercamos. Todo vale. Lo que sí hacemos a fin de año es empezar la búsqueda sistemática. Barremos todos los portales de noticias, todos los diarios de todas las localidades del país repartiéndonos en grupos”, informó.

Policías involucrados en femicidios

Por último, Verdú se refirió a la vinculación que existe entre los asesinatos a mujeres y el abuso policial. La abogada dio las cifras que reflejan tal relación y fue aun más lejos en su explicación: “Una de cada cinco mujeres víctima de femicidio es también una víctima de la represión estatal. El que la mata usa la reglamentaria que tiene porque es prefecto, gendarme, policía o del servicio penitenciario. El 20% de los femicidios que tiene registrado la Casa del Encuentro son miembros de fuerza de seguridad. En el archivo de Correpi, la enorme mayoría de los casos de víctimas mujeres son a su vez femicidios o en el caso de chicos menores de 13 años son femicidios relacionados: hijos que son asesinados por el ex marido, el padre, el amante o el novio, integrantes de las fuerzas de seguridad. Cuando desde las organizaciones del feminismo revolucionario decimos que patriarcado y capitalismo van a caer juntos y que si no cae uno, no cae el otro, justamente lo que estamos describiendo es esta intersección que es absolutamente funcional entre el capitalismo y el patriarcado. Esta apropiación del cuerpo de la mujer tiene que ver con la propiedad privada, con la apropiación originaria de la tierra, con la apropiación de los medios de producción y requiere del patriarcado como la sombra sigue al cuerpo”, cerró.

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