14 ago. 2017


Lo dijo Gastón Gelblung, psicólogo y miembro de la Fundación Petisos. Años atrás, Gelblung vivió en Bariloche y allí trató con frecuencia a los Jones Huala cuando eran adolescentes. Además relató su experiencia con los mapuches y opinó sobre la situación actual de Facundo Jones Huala, a quién los medios tradicionales y el gobierno acusan de ser un terrorista de cuidado. Fue durante una emisión del programa radial La Retaguardia, donde dialogó con Fernando Tebele. (Por La Retaguardia)

Gelblung reflexionó sobre el tratamiento que le dan los medios masivos de comunicación al conflicto mapuche y la manera en que tratan de etiquetarlos: “Estoy impactado con las noticias. Lo que más me sorprende es la cuestión de la cadena nacional sobre un grupo de chicos como si fueran terroristas. Es una cuestión de Estado que me llama mucho la atención. Además con un mensaje bastante escandaloso. Representa una cuestión ideológica de fondo”, expresó.
Gelblung, que regresó hace algunos años a su barrio, Villa Crespo -y a su club, Atlanta-, se estableció en Bariloche poco antes de que explotara la crisis de los '90. Allí se acercó a unos jóvenes que comenzaban a luchar por recuperar su identidad mapuche. El psicólogo contó cómo se fue gestando esa experiencia: “Cuando me fui a Bariloche a comienzos del 2000, empecé a trabajar en diferentes lugares y terminé concursando para un proyecto de jóvenes que dependían de Desarrollo Social. Eso fue en 2003. Bariloche estaba muy mal. La crisis del 2001 fue devastadora para todo el país y para Bariloche en particular porque es una ciudad que vive del turismo. Es una confluencia de un montón de personas, de colectividades y de costumbres que van a la ciudad a buscar trabajo. Cuando empecé a trabajar en Desarrollo Social había desde Nación una línea para trabajar con la juventud. Este programa lo acordamos tres personas y se subdividió por sectores en los Altos de Bariloche (donde viven los sectores más postergados social y económicamente). Es la postal que no se ve. Siempre sufriendo mucho por el clima y con un montón de barreras culturales, socioeconómicas y geográficas. En uno de esos diez sectores en los que está dividido el proyecto de juventud, apareció este grupo de chicos que se autoproclamaban anarquistas y querían recuperar su identidad mapuche perdida. En ese momento la gran mayoría tenían apellidos españoles e italianos. Querían reivindicar su identidad. Gestionaban talleres para recuperar su idioma y sus tierras como territorio mapuche. Esto tiene historia anterior al Estado argentino y fue regado de sangre a partir de la Campaña del Desierto”, rememoró.
Gelblung también recordó los inicios del conflicto de tierras en el Sur y dejó su sensación sobre el Facundo Jones Huala de aquella época: “Un pequeño grupo se quedó en Bariloche y en Esquel otro grupo había empezado a conformarse. Benetton había adquirido tierras. Lewis había adquirido tierras. Hace pocos años se tomó estado nacional de que no se puede acceder al lago. Pequeños grupos comenzaban a organizarse, el principal en la estancia de Benetton, muchísimos kilómetros al sur de Esquel. Todavía faltaba mucho. Años después, empezaron a organizarse con la gente de Chile. Eran más organizados y con intenciones más 'agresivas' en su lucha. El año pasado cuando fui a Bariloche empecé a ver fotos de Facundo en la pared. Que estaba preso. Son varias las personas que se la tienen jurada porque lo vienen persiguiendo hace mucho tiempo. Desconozco cuánto pudo haber transgredido la ley para que esté pasando lo que está pasando. En ese momento era un adolescente con muchas ganas y mucha vejiga. Siempre me pareció una persona dentro de los parámetros normales de la edad, reivindicando una lucha ancestral que tiene todo el derecho de hacerlo”, aseguró el psicólogo.

La ideología de los otros

Además, opinó sobre la relación interna que existe dentro de la región. Resaltó que si bien la campaña en contra de los pueblos originarios tiene fines económicos de obtención de tierras y recursos, existe también una demonización ideológica contra los mapuches que supera el aspecto político: “Siempre lo que más me ha sorprendido son las otras facciones. Cuando ellos han reclamado que se saque la estatua de (Julio Argentino) Roca, los hacen echar de la ciudad. Mucha gente reacciona diciendo que es parte de la historia y que eso no se puede tocar. Hay mucha gente reivindicando la lucha de Roca o diciendo que los mapuches son chilenos. Además de que evidentemente hay alguna intención política y de agenda por parte del Gobierno actual, también hay una cuestión ideológica muy marcada que excede a la agenda política de turno. Lo que está en juego es la disputa de la tierra y la disputa del agua. En esa zona hay toda una cuestión con represas y con minería. Además de una agenda política con cuestiones claras que responden a lo que es el capitalismo y sus negocios, hay una cuestión ideológica. Hay un montón de gente que no es beneficiada en esos negocios ni en esas tierras. Carga con una cuestión ideológica. Si a todos los que hoy se les dice mapuches se le pondría judíos sería un escándalo. El discurso es muy parecido”, dijo el psicólogo acudiendo a una comparación que vio en una red social.
Por último, consultado acerca de si Facundo Jones Huala le parecía una persona peligrosa, Gelblung respondió con una comparación que dejó en claro su pensamiento y, en cambio, celebró la lucha que da por la reivindicación del pueblo mapuche: “Hoy cualquier barrabrava de un club de la segunda o tercera línea del conurbano bonaerense o de Capital Federal está mucho más organizado y es mucho más peligroso que lo que pueda hacer Facundo. Es una persona que lucha por su dignidad y quiere reivindicar la cuestión ancestral. Tiene que ver con una forma de vida, con una historia de un pueblo. Es una barbaridad, más teniendo en cuenta los problemas que tiene la Argentina con las mafias y con el trabajo esclavo. Ni hablar con lo que viene pasando, más de una mujer por día asesinada. Hablar de que Facundo sea una persona peligrosa para el país es algo cretino”, cerró.

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