9 sept. 2017


Se cumplen 4 años del asesinato de Kevin en Zavaleta. El pequeño de 9 años recibió un balazo en medio de un enfrentamiento entre bandas producido por una liberación policial de la zona. En el Enredando las Mañanas de este jueves charlamos con Nacho Levy, padrino de Kevin e integrante de La Poderosa. (Por RNMA)

Foto: La Poderosa

“Kevin no está y eso es una mierda; yo lo extraño todos los días, sus hermanitas lo extrañan todos los días, su papá lo extraña todos los días”, dijo y relató conmovido: “tenía 9 años, estaba escondido debajo de la mesa adentro de su casa haciéndose pis del miedo; se despertó por los ruidos de los tiros, se escondió debajo de la mesa, entró una bala y se le metió en la cabeza, la madre se lo tuvo que llevar en brazos por el pasillo porque la ambulancia no lo iba a entrar a buscar, con la masa encefálica entre los brazos”.
“El esfuerzo que hacemos, como hizo Vanesa –Orieta, hermana de Luciano Arruga- siempre, es por tratar de llegar a los corazones de las personas, porque a veces es difícil, sobre todo en el mundo que vivimos, sentir empatía; entonces tratamos de invitarlos a pensar en sus sobrinos, en sus hijos, en sus ahijados, en sus vecinos”, remarcó Nacho Levy.
El padrino de Kevin resaltó que “no estamos discutiendo politiquería berreta, no estamos discutiendo una coyuntura, nosotros marchamos al Ministerio de Seguridad desde el 7 de septiembre del 2013 todos los años, hicimos todo lo humanamente posible para que los jueces y los fiscales se enteraran todo lo que no se iban a enterar caminando de la manito de las mismas fuerzas de seguridad por el barrio, y aun así nos cuesta mucho que se le dé a un pibe de nuestro barrio el valor que se le da a la vida de cualquier otra persona y nos cuesta mucho que algo de todo eso salpique a la justicia” y ejemplificó: “mientras nosotros estamos hablando acá por radio, el que era el jefe del operativo ese día, que liberó la zona por más de tres horas siendo responsable directo de la muerte de Kevin, no solamente que no está preso, sino que no tenemos la fecha de elevación a juicio y ahora mismo está caminando por la calle Entre Ríos con un fierro en la cintura y un uniforme que le garpamos todos nosotros porque ni siquiera fue pasado a disponibilidad”.
El referente de La Poderosa contó que “hablamos muchas veces con Familiares y Amigos de Luciano y de otro chico que hemos perdido también en similares circunstancias, en general siempre vinculadas al accionar o al no accionar de las fuerzas de seguridad. Entendemos que la visibilidad de esos casos, el testimonio es tan fuerte, es tan contundente y está en manos de compañeras y compañeros organizados y hay que hacer que eso trascienda los casos particulares, para que se vuelvan una bandera, una síntesis de una realidad que sigue siendo peligrosa en los barrios”.
“Muchas veces, cuando nos toca hablar desde ese lugar, nos encontramos subrayando una y mil veces las mismas cosas, las mismas consignas”, dijo y remarcó la dificultad  “en estas instancias de mayor intimidad o de mayor conexión con los recuerdos con el día a día con lo que compartimos, porque mi ahijado no es una bandera, no es un stencil, ni siquiera es una causa”.
Levy se refirió también a la presencia de “Ni un pibe menos” en los cines: “los ahijados no son para verlos en el cine, son para llevarlos al cine” y recordó: “Kevin tenía 9 años, yo estaba durmiendo en mi casa y me golpeaba la puerta de adelante hasta que me despertaba y cuando me despertaba se iba, porque quería saber eso, si estaba despierto; todas esas cosas se me vienen a la cabeza en estos días” en los que “tratamos de acompañarnos, tratar de estar entre nosotros y con él; estas fechas y en estos momentos es para estar con él, por abajo, por arriba y por atrás de todo lo que rodea una causa de estas características”.
“Falta Kevin y eso no lo va a solucionar ninguna acción política, ninguna reacción de ningún gobierno, la realidad es que nos reímos nosotros cuando dicen ‘ajuste de cuentas’, ¿qué ajuste de cuentas?, ¿cómo se ajustan las cuentas? Ojala hubiera una manera de ajustar esas cuentas, ya las hubiéramos ajustado”, expresó.
En relación a la masividad y no de los reclamos, Levy señaló “qué distinta hubiese sido la justicia, por lo menos los tiempos, si como sociedad nos hubiéramos movilizado por Luciano como nos estamos movilizando por Santiago” y aseguró: “lo puedo decir sin pudor, porque sin pudor me lo dijo Facundo Jones Hualas y sin pudor me lo dijo Sergio Maldonado: si Santiago hubiese sido mapuche no estaríamos hablando de esto; Santiago hubiera dicho lo mismo y nosotros sabemos que es así”.
“Si vos te fijás, los casos a los que pudimos darle visibilidad desde La Garganta son casos que después el gobierno se encarga de caracterizar como casos aislados, cuando en realidad lo aislado es que tengamos una revista para poder contarlo, o que el Indio Solari se pronuncie y no le quede otra que contarlo, pero casos aislados no son”, remarcó: “tenemos un gatillo fácil cada 25 horas, pero tenemos torturas que no son registradas en ningún lado y que apenas intentamos recolectarlas desde los dispositivos que hemos generado en los propios barrios” y agregó:  “la verdad es que no hay episodios aislados o fortuitos, loquitos sueltos en una fuerza, es la dinámica de los barrios, y si te fijás, esos casos que La Garganta de alguna manera pudo visibilizar son Kevin de 9 años, Ivan y Ezequiel de 15 y 18, Ariel, la bala en la cabeza de la 1.11.14 de 8 años, la represión al comedor infantil de Lanús; todos esos casos tienen como denominador común la inocencia inapelable de los niños, pero no porque expresan lo que le pasa a los niños de la villa, expresan lo que le pasa a todos en la villa, el tema es que si la bala que le pegó a Kevin le hubiese pegado al padre, en los medios hubiera sido ‘abatieron un jefe narco’, y si la represión a la murga hubiese sido a los que coordinaban la murga, habrían dicho que desbarataron una megabanda colombiana; la realidad es que es muy difícil poner sobre la mesa lo que pasa en los barrios, entonces después es mucho más difícil que la justicia se sienta presionada y que avance en las causas como tiene que avanzar”.
En relación a su vínculo con organizaciones, el joven afirmó que “Familiares y Amigos de Luciano nos han marcado un camino que fue ordenador y que fue muy claro para expresar desde el dolor y desde la impotencia que no existen tantos matices en derechos humanos como subjetividades tenemos, como verdades defendemos o como partidos políticos existen; los derechos humanos se defienden en cualquier escenario, en cualquier contexto, con cualquier gobierno, y sí, nosotros también padecimos eso: nos costó muchísimo que hablaran de Kevin; desde ahí empezamos a construir una idea de una intransigencia necesaria, independientemente de cualquier especulación, creo que ese es el horizonte que nos marca Norita, el que nos ayudaron a recorrer los Familiares y Amigos de Luciano y es el que venimos andando nosotros también”.
“Lo que necesitamos ahora es que todo el mundo salga a gritar por Santiago Maldonado; tenemos la obligación como organizaciones populares de hacer un mea culpa que nos permita aprender de errores gravísimos que hemos cometido, porque nos han costado la paz, la tranquilidad de familias que han dejado la vida de seres queridos y la propia en pos de tratar de encontrar un mínimo gramo de justicia entre tanta injusticia”, remarcó.
El padrino de Kevin finalizó subrayando una consigna que está más viva que nunca: “nosotros no perdonamos, no nos olvidamos y, sobre todo, no nos callamos”.

ESCUCHAR O DESCARGAR EL AUDIO

0 comentarios:

Publicar un comentario