1 nov. 2017



"Macri te vamos a matar, no te va a salvar ni la federal", fue la canción de cancha que Nicolás Lucero escribió en un tweet de agosto del año pasado, hace más de un año. Por esa razón, el 26 de octubre recibió un allanamiento en el que sólo le explicaron que lo investigaban por amenazas y terminó siete horas detenido, ahora imputado por intimidación pública. Antes de toparse con este atropello, Nicolás estaba a punto de ingresar a un trabajo en el que no lo volvieron a llamar luego de quedar expuesto. Tiene 20 años, es de José León Suárez y sigue buscando. (Por La Retaguardia)


El allanamiento

"Puse ese tweet en agosto del año pasado, hace más de un año. Me había olvidado, uso Twitter hace cinco años. Si hubiera querido matar al presidente no lo hubiese publicado en una red social donde lo puede ver cualquiera. No me acordaba. El jueves volví a mi casa de una entrevista de trabajo, estaba por empezar a trabajar, me habían pedido el número de camisa. Estaba contento, le quería contar a mi mamá porque sabe que busco hace un mes más o menos", recordó. "Llegué, había más de doce policías federales de civil en mi casa que leyeron una orden de allanamiento a mi nombre. Primero me asusté, no ando en nada raro, no sabía por qué tema era. Cuando me explicaron, más o menos entendí, hasta que un diario subió una nota en la que habló la ministra de Seguridad y publicaron mi cuenta de Twitter", contó Lucero. "Ahí entendí que era por eso. La Policía no me explicó, se llevaron todo lo tecnológico, revisaron toda la casa, vino un técnico y no pudo encontrar nada. No tengo nada, no es que tengo planos de bombas. Por eso secuestraron los celulares y me llevaron a mí a la comisaría federal de San Martín", explicó sobre el final del operativo en su casa.

La comisaría

"Me tuvieron todo el día y me largaron a la noche. No sabían si ponerme o no en un calabozo. El comisario de ahí quiso que yo tuviera miedo, pero yo ya lo tenía porque es la primera vez que piso una comisaría, nunca me habían demorado por nada. Me dijo que iba a dormir esa noche con los presos, que me estaban esperando. Yo temblaba, nunca había vivido algo así", aseguró el joven. "Después, los policías le dijeron que habían ido muchos familiares míos a la comisaría. Entre veinte y treinta personas, somos muchos. Fueron porque sabían que yo no ando en nada raro. Estuve detenido unas siete horas en la cocina, al lado de los presos, del lado de afuera de la reja", aclaró.

La causa

"Ahora tengo una causa judicial abierta, tengo que declarar esta semana. Aún no tengo abogado, se comunicaron dos o tres pero todavía no me asesoré con ninguno. La causa está caratulada como intimidación pública", explicó. "Tengo mucha bronca, porque por esta tontería, por esta pequeñez, allanaron mi casa, me demoraron, tengo una causa penal, que no tuve nunca en la vida. Hay muchos casos en los que realmente se necesita la justicia y no actúan", concluyó Lucero.

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