9 nov. 2017

Se trata de sala III, que revisó una sentencia de 2015 por crímenes de lesa humanidad en Jujuy. Los jueces resolvieron revocar una condena y ordenar al tribunal de origen la revisión de los fundamentos en las condenas a 14 años de prisión dictadas para otros nueve represores. En el programa Oral y Público, Fernando Tebele dialogó sobre el tema con María José Castillo, abogada querellante en la causa. (Por La Retaguardia)

Foto: informadorpublico.com

"La sentencia fue de la sala III Cámara de Casación Penal y tiene algunos matices. Primero, que no fue un voto unánime sino que hubo una disidencia. La Cámara anula, en cuanto a uno de los genocidas, Horacio Marengo, y absolverlo de culpa y cargo por beneficio de la duda. Sobre resto de los imputados, que son nueve personas pertenecientes al Servicio Penitenciario Federal, lo que hicieron fue decir que sus penas están mal fundadas, por lo que reenvía la causa al Tribunal para que vuelva a fundar las penas a cada uno de ellos que fueron condenados a 14 años de prisión y se emita un nuevo fallo", explicó Castillo. Según la abogada, "consideran que el Tribunal Oral dio fundamentos genéricos intentando aplicar para todos la pena de 14 años pero no señalando fundamentos en particular para cada uno de los imputados. Agarrándonos de ese argumento, queremos pedirle al Tribunal Oral que mantenga las penas y, en todo caso, las fundamente en particular. El Tribunal no podría cambiar la culpabilidad de los condenados, sí reducir el monto de la pena, pero la Cámara decidió apartar a los jueces para que sean otros los que resuelvan esta corrección", aclaró. "Lo grave de este fallo de la Cámara es, por un lado, la absolución de Marengo, un militar que reivindicó el Terrorismo de Estado cuando empezó el juicio, que llevaba consigo un cartel que decía que era un preso político, que formó parte del Operativo Independencia y reivindicó él su accionar en ese operativo, y hasta contó cómo mató a uno de los hermanos de Santucho. No es cualquier persona a la que están absolviendo y dejando en libertad, porque además ordenaron la inmediata libertad. Significa un retroceso porque la Cámara exige mayor caudal probatorio, cuando sabemos que exigir eso es, prácticamente, dejar sin sentido los juicios de lesa humanidad", aseveró Castillo. "Si bien todos los juicios se llevaron de acuerdo a la ley, las sentencias se ajustan a derecho porque los tribunales llegan a la convicción de la culpabilidad, pero esa convicción se construye en base a testimonios y a la escasa prueba documental que existió. Sabemos que son crímenes que se cometen en el marco del terrorismo de Estado y con el reaseguro de la impunidad por el ocultamiento de la prueba. Que la Cámara de Casación exija mayor caudal probatorio es algo de imposible cumplimiento. Las querellas vamos a recurrir a la Corte y esperamos que también lo haga el Ministerio Público Fiscal por medio del recurso extraordinario federal, vamos a agotar las instancias nacionales, internas, y en el caso de que la Corte falle en contra siempre queda el resguardo de la instancia internacional", advirtió la querellante.

¿Qué pasa en Casación?

"Me parece importante remarcar que no es el primer fallo de la Sala III que anula una sentencia de lesa humanidad dejando en libertad a condenados. Entre 2016 y 2017 ya es la tercera sentencia de estas caracterísitcas. La primera fue en Catamarca por la masacre de Capilla del Rosario, donde se dejó en libertad a seis militares condenados a cadena perpetua. Hace menos de un mes hubo un fallo en Salta, el de (Marcos) Levin, que revocó el primer fallo que juzgó la responsabilidad empresarial, fue declarado nulo con una nueva sentencia entendiendo que no son crímenes de lesa humanidad. Por un lado, Levin no estaba preso, pero había otros tres genocidas condenados", explicó la abogada., que ambién actuó en esa causa. "El criterio de exigir mayor caudal probatorio es grave, no tiene que ver con las sentencias de la Corte ni de ninguno de los tribunales orales que fallaron en todos estos años. Hay que tener en cuenta eso, porque cuando fue el famoso fallo del 2x1 de la Corte hubo una gran movilización y una rápida respuesta del poder político que impidió que esto se generalizara. Que la Cámara vaya fallo por fallo, causa por causa, haciendo lo mismo, peor aún, estamos hablando de personas que ya han sido condenadas por tribunales orales y son puestas en libertad, es grave, y hay que tomar este asunto para ver qué pasa a futuro con las causas que Casación tiene pendientes", advirtió sobre las futuras resoluciones. "Hay un sesgo que impide que actúen con imparcialidad, lo denunciamos en la causa de Blaquier, del Ingenio Ledesma, cuando esta sala con otra composición, pero siempre con el juez Eduardo Rafael Riggi, decidió quitarle el procesamiento. Nosotros lo venimos denunciando a él por su claro signo ideológico. Hay una línea definida en Casación más allá de que varíen los jueces. También hay un juez que cuestionamos que fue incorporado por decreto del poder ejecutivo nacional. Se está dañando la legitimidad de esta Cámara, cuestionada hace años en sus actuaciones, incluso durante el gobierno anterior", aclaró Castillo. "Esto lo venimos viendo hace años. Casación ha tenido cierta celeridad en resolver algunas cuestiones que marcaban impunidad para algunas causas como la responsabilidad empresarial que esperamos que la Corte también tenga para saber si tendremos que seguir peleando estas causas en los organismos internacionales o podemos quedarnos tranquilos de que Argentina va a seguir siendo un ejemplo en el juzgamiento", consideró.

¿Qué pasa en Jujuy?

"Hay una situación muy particular en la provincia en relación a las garantías constitucionales y la vigencia del Estado de derecho. Que no hayan ido a juicio Blaquier y Lemos y ni siquiera se hayan juzgado los hechos de La Noche del Apagón, porque no se juzgó ni a un policía, ni a un militar, ni a un gendarme, es grave. Es una situación grave, hay una reticencia del poder judicial de juzgar en su totalidad todo lo que ocurrió en el Terrorismo de Estado en Jujuy. Hoy el pronóstico no es alentador. Si bien se están realizando juicios de lesa humanidad, hay una megacausa pendiente, estamos en 2017, no se ha juzgado la responsabilidad empresaria que a nivel nacional e internacional es conocida", declaró Castillo. "Ha sido emblemático lo que pasó La Noche del Apagón y fue grosero el accionar de la empresa por la magnitud del operativo que hubo y el actuar de las fuerzas conjuntas. Recordemos que cuando fue el Apagón, además de detener y secuestrar a decenas de personas se inauguró un Centro Clandestino para esas personas, al efecto de La Noche del Apagón y todavía no hubo juicio por eso. Es muy grave la situación y amerita que aunemos esfuerzos para seguir denunciando eso y que tengamos al menos un juicio por estos hechos, al menos a la responsabilidad de las Fuerzas de Seguridad", insistió. Para Castillo, "hay que seguir reclamando que la corte que tiene la causa de Blaquier hace dos años la resuelva de una vez. No somos muy optimistas con esta nueva composición de la Corte ni con la nueva política en materia de delitos de lesa humanidad que lleva adelante el ejecutivo pero una resolución tiene que haber porque es un deber del Estado, no puede haber una omisión en la respuesta y menos en estas causas que llevan cuarenta años esperando".

Memoria colectiva

La abogada consideró que "hay una deuda histórica en la señalización de los ex centros clandestinos de detención, entonces hay memorias colectivas que se dan en distintas épocas, por ejemplo con las ofrendas del día de los muertos, y recuerdan lo que ahí sucedió", dijo en referencia a lo que sucede allí, en el ex CCDTyE de Guerrero. Más allá de que el Estado haga o no un sitio de memoria, un museo o un archivo donde las generaciones futuras puedan ir, las generaciones actuales están recordando de otras maneras", destacó Castillo. "Cualquiera que vaya a Jujuy se va a dar cuenta de que hay una memoria histórica muy presente, hay una historia de lucha no sólo vinculada al terrorismo de Estado y a la lucha que llevaron los compañeros aquellos años sino también a una lucha ancestral de los pueblos originarios por los territorios y eso se siente mucho. Ledesma es muy emblemático porque todos los años hay revueltas y levantamientos contra el Ingenio que sigue siendo bastante opresor y sanguinario", denunció. "Eso también es alentador más allá de las políticas públicas que tengamos, los fallos judiciales, saber que la memoria viva y la memoria histórica siguen reproduciéndose, son dinámicas y son las organizaciones en definitiva las que en eso tienen la bandera", destacó.

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