8 dic. 2017




“Ante la indignación, la Resistencia”. Ese fue el título que eligió Nora Cortiñas para ponerle a esta ocasión de permanencia en Plaza de Mayo. La titular de Madres Línea Fundadora recordó la primera Marcha de la Resistencia en el año 1981 y criticó al gobierno de Macri por su embestida contra los derechos más elementales. Fue en diálogo con Fernando Tebele durante la transmisión especial que realizaron La Retaguardia, La Colectiva, Radio Zona Libre, Antena Negra TV y Radio Las Cavas para la Red Nacional de Medios Alternativos, más las fotografías de Agustina Salinas. (Por La Retaguardia)



Las primeras declaraciones de Norita estuvieron relacionadas a la sentencia del tercer tramo de la Megacausa ESMA donde 6 genocidas fueron absueltos y otros 7 ya están en libertad tras recibir prisión condicional con tobillera electrónica tras las penas bajas: “¡Qué vergüenza! Yo pienso en los jueces cuando van a su casa, ¿cómo miran a su familias y a sus hijos? Salvo las familias que son todas reaccionarias e indiferentes a lo que ha pasado en Argentina, no se puede aceptar que sigan libres estos genocidas. Es terrible. Además, (Jorge Luis) Magnacco libre… él también tuvo que ver en ese genocidio, en esta dictadura infame”, recordó Cortiñas sobre el rol del partero de la ESMA, el represor que realizaba los partos clandestinos de las mujeres secuestradas y cuyos hijos/as fueron apropiados.



Siempre atenta a todas las causas, festejó que la Cámara Federal porteña recovó los procesamientos a 17 de los detenidos durante la marcha por la aparición de Santiago Maldonado del 1º de septiembre (entre ellos dos integrantes de la RNMA). “Sería una de cal y una de arena. El juez (Marcelo Martínez) de Giorgi quería condenar a todos los pibes que fueron detenidos acá en la Plaza la noche del acto por Santiago. Me alegro porque iba a ser una vergüenza más: llevarse a jóvenes que no estaban haciendo ningún desmán, periodistas o al menos gente con intención de filmar y sacar fotos, llevárselos, maltratarlos y amenazarlos…fue un disparate”, expresó, siempre lúcida.



Norita contó sus razones para esta nueva Marcha de la Resistencia: los reclamos docentes, el reconocimiento de los pueblos originarios, las reformas educativas, la derogación de las leyes de salud mental, la trata de personas y Santiago Maldonado, estuvieron dentro de las críticas al Gobierno Nacional y tampoco se olvidó de Donald Trumps, el presidente de Estados Unidos que días atrás reconoció a Jerusalén como la capital de Israel, desoyendo todas las voces levantadas en el intento de preservar la paz en aquella región : “Tengo un sobre título para esto. Ante la indignación, la Resistencia. Es esto que hay hoy. Cada uno que está acá, está con sus reclamos. El primer día que leímos las consignas parecía que faltaba algo. Un amigo me decía que faltaba la imputabilidad de los chicos, me faltaba también el `No a la trata', pero hoy estamos acá y tenemos que decir también cosas muy graves para el mundo. La actitud de (Donald) Trump de querer poner la embajada de Estados Unidos en Jerusalén. Es un avasallamiento de los derechos de los pueblos. Es una agresión a todos los pueblos del mundo. Es una provocación a cosas que pueden venir muy graves. Siempre seguimos con algo más. Hoy están acá docentes porque cierran centros de capacitación; estamos viendo que se votó la ley de la transformación del secundario, donde los niños van a ser esclavos, mandándolos a trabajar gratuitamente. No es vergüenza, nos trae indignación. Nos trae un Estado que no queremos tener, las broncas y esta desesperación de ver a la gente cada vez peor. Estamos yendo para atrás día por día. No sé hasta dónde quiere llegar este gobierno. Un gobierno conservador y de derecha, pero uno se pregunta, ¿tiene que ser tan malvado un gobierno? No puede ser. Querer destruir todo lo que se hizo con años de calle, de discusión y de diálogo. No quiere diálogo este gobierno. Después del caso de los mapuches y la persecución a las comunidades indígenas, todos los días. No reconocer que lo de Santiago fue una desaparición forzada seguida de muerte. No estuvo 80 días en ese lugar en que lo encontraron. No es verdad. Queremos la verdad. Lo mismo que queremos para nuestros 30 mil. Toda la verdad y toda la justicia y queremos que no se tergiverse ninguna historia. Todos los que estamos acá, estamos por lo mismo y nos damos fuerza unos a otros. Estamos con la defensa de la salud, de la educación, del techo y de todos los derechos que tenemos. Están acá los docentes. También gente de la CICOP defendiendo la salud pública. No queremos que toquen la ley de salud ni la ley de salud mental. Nunca más manicomios. Nos costó 30 años tener una ley defendiendo a la gente que sufre de un deterioro en su salud mental y no puede ser que volvamos a las viejas leyes opresoras y destructoras del ser humano”, denunció la principal referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.



La primera marcha y la solidaridad ante el miedo

Norita Cortiñas es un ejemplo de amor y de resistencia, de lucha por defender las causas injustas. La primera Marcha de la Resistencia fue en 1981, en plena dictadura militar, y Nora recordó los gestos de bondad, solidaridad y amor que hubo aquella noche dentro de un panorama de horror: “Era terrorífico. Todo estaba rodeado de policías. Éramos pocas. Ese año no adhirieron los organismos (de derechos humanos), estuvimos las Madres solas con familiares y amigos que nos acompañaron. Fue terrible. A la noche apagaron todas las luces de la calle y de la Plaza. Dejaron la oscuridad total. Dio la casualidad que estaba nublado, el cielo rojizo y todo rodeado de policías. Uno de los bares que estamos yendo siempre, La Embajada del Café, dejó toda la noche la confitería abierta para que pudiéramos ir. A la vuelta de acá había una cochera. El señor que atendía nos permitió pasar al baño durante toda la noche. Parecía que no, pero fue una marcha organizada. Algunas Madres decían que íbamos a estar toda la noche. Éramos mujeres, no tan grandes, y nos preocupaba la incomodidad de no poder ir al baño y tomar algo. Dejaron el bar abierto y el baño de la cochera”. Nora sabe el peligro que implicaba aquel gesto; tal vez por eso no hay ocasión en que su paso por la Plaza de Mayo, ya sea un jueves por la Ronda o cualquier otra manifestación, no termine en el mismo bar que mantuvo las puertas abiertas para ella.



 “Las Madres ya no queremos hacer 24 horas. Nosotras, con nuestro cuerpito no podemos sostener (la marcha) durante tanto tiempo y no podemos obligar a la gente amiga a que se quede las 24 horas. Hemos perdido a Marta Vásquez. Ahora esta malita, malita Carmen Lapacó. Hemos perdido a la Pepa (Noia) y muchas Madres quedaron en el camino. Padres también. En mi casa, el padre tuvo que hacer de madre y en muchos casos pasó lo mismo. Hoy estamos con toda la fuerza y con toda la indignación. La indignación trasladada a la Resistencia”, cerró Nora Cortiñas, y nos dio cierta vergûenza sentir cansancio después de varias jornadas agitadas. Será que toda la energía se la llevó ella al salir de la gran carpa verde que nos cobijaba. Será por eso que se nos vino encima varias veces, siempre que ella no estaba.











0 comentarios:

Publicar un comentario