11 dic. 2017


El 26 hubo marchas en todo el país exigiendo justicia por Rafael Nahuel, asesinado por la espalda por Fuerzas Federales. Clarín y La Nación rápidamente publicaron “enfrentamientos”, como en su mejor época.  El pedido en 2015 de Mercedes Soyza Reilly, Leonardo Santillán en la estación Darío y Maxi, Gabriel Chávez de la Garganta en la Plaza de Mayo y Nora Cortiñas en la ronda de las Madres. (Por Paulo Giacobbe La Retaguardia)

-Advertimos que la información brindada por los medios de comunicación de la época deformaron y falsearon la verdad de lo ocurrido. – dice Mercedes Soyza Reilly, fiscal de la causa ESMA, en la etapa de alegatos en diciembre de 2015. Y va a explicar con lujo de detalles algunas operaciones de prensa, asegurando que “estos recortes gráficos eran parte de la propaganda totalitaria para agitar en la población los fantasmas del miedo y del odio, con claras intenciones de instalar, aun más, la división social de los ciudadanos. "Estas conductas, lejos de ser un ejercicio legítimo de la libertad de expresión, fueron conductas proyectadas en consonancia con el plan sistemático de exterminio”.
Mercedes Soyza Reilly va a solicitar que Clarín, La Nación, La Razón, Crónica, La Prensa, La Opinión, Revista Para Ti y Revista Gente, publiquen notas rectificatorias de sus mentiras para darle espacio a la verdad y reparar el daño causado a las víctimas. Además, porque “las primeras versiones de la historia fueron dadas en las crónicas periodísticas, influenciadas por la información que daban las fuerzas armadas, y también sabemos que esas crónicas presentaban a las víctimas como delincuentes. Estos medios manipularon la información, mintieron sobre lo ocurrido con las víctimas”.
Todavía su pedido no tuvo respuesta por parte del Tribunal.
Después del asesinato por la espalda de Rafael Nahuel por Fuerzas Federales en Lago Mascardi, tanto Clarín como La Nación salieron a hablar de enfrentamientos. Su fuente era la policía. Las comparaciones no siempre son odiosas, a veces son obvias, inevitables.
⏩ La Nación: “Fuentes policiales señalaron que el enfrentamiento tuvo lugar en lo alto de una montaña, en una construcción que no había sido detectada y que guarecía a un número no determinado de mapuches armados, que lanzaban piedras”.
Curiosidades: estaban armados pero lanzaban piedras.
⏩ Clarín coincide, pero va a subir un escalón: “un grupo de 10 mapuches atacó, en horas de la tarde, primero con piedras y después con armas calibre 22 y 28 a una patrulla de Prefectura Naval que se encontraba realizando tareas de búsqueda de fugitivos en Mascardi que se habían evadido del operativo del 23”. Fueron los mapuches, en banda, radicalizados, fugitivos, los que atacaron a los Prefectos. Los comentarios del diario en su página superan cualquier deseo de mantener lo ingerido en el estómago, son vomitivos.
Esta primera versión, donde hablan de enfrentamiento y no de asesinato, va a ser difundida antes que cualquier comunicación oficial por parte del Gobierno.
⏩ El 26 de noviembre, el  Ministerio de Seguridad saca un comunicado que finaliza de esta manera: “El Ministerio de Seguridad, a través de la Prefectura Naval, bajo las órdenes operativas de la Secretaría de Seguridad de la Nación, lamenta lo sucedido pero considera que, en esta oportunidad, no se trató de un grupo de protesta o de reivindicación sino de una metodología de violencia armada, inadmisible con la democracia y el Estado de Derecho, y deposita la confianza en la investigación judicial para demostrar que actuó bajo todas las medidas operativas y protocolos que se utilizan en un enfrentamiento armado”.
Después vendría la conferencia de prensa de Patricia Bullrich y Germán Garavano. Allí la Ministra va a decir que estamos frente a grupos violentos que han escalado esta situación de violencia, que no respetan la Ley, que no aceptan al Estado ni la Constitución, que se consideran como un poder fáctico que puede resolver con una Ley distinta a la Ley de todos los argentinos. Vale aclarar que habla de los mapuches, a los que ella les dice RAM, y no de las fuerzas a su cargo. En esa conferencia va a apostar fuerte, ellos “no tienen que probar lo que hacen las fuerzas de Seguridad” y le va a dar consejos de cómo actuar al juez que investiga el asesinato.

La versión de los medios es la voz del gobierno y de las fuerzas represoras, que no tienen que explicar su actuación.  La voz de las víctimas no existe en esos medios pero además tienen que demostrar que no son violentos, que no están armados, que no son de la RAM. Que no merecen morir como mueren.

Cuando Fanchiotti y su patota asesinan a Darío Santillán por la espalda, mientras está socorriendo a Maximiliano Kosteki, Clarín tituló “La crisis causó dos nuevas muertes”. Y fueron los propios militantes y la familia quienes tuvieron que salir a desmentir que no había sido la crisis, ni que los piqueteros se habían matado entre ellos. A denunciar que había sido la policía y el poder político. Se logró la condena a los autores materiales pero, por ahora, no se logró indagar sobre las responsabilidades políticas. En ese momento, el presidente era Eduardo Duhalde, máximo responsable. Pero desde el Frente Popular Darío Santillán también acusan a: Jorge Vanossi, Juan Jose Álvarez, Alfredo Atanasoff, Luis Genoud, Jorge Matzkin, Carlos Soria, Carlos Ruckauf, Oscar Rodríguez, Felipe Solá y Aníbal Fernández. Estos dos últimos se presentaron como candidatos a gobernadores en las últimas elecciones.
Inevitables comparaciones. Los mencionados no son los únicos casos en democracia que merecen ser estudiados. Ni Clarín o La Nación son los únicos medios que deberían retractarse de lo publicado, aunque sí los que más mérito hacen en ese sentido. La Nación llegó a decir que debemos pedir perdón a Gendarmería por acusarlos de la desaparición forzada y asesinato de Santiago Maldonado. ¿No será mucho?

26 de noviembre, como todos los 26

Al mediodía de todos los 26 de cada mes el Frente Popular Darío Santillán corta la Avenida Yrigoyen a la altura de la estación Darío y Maxi, en Avellaneda. Este 26 de noviembre, domingo con sus 30º a cuestas, no es la excepción. Piden Justicia. Después del corte, en la Asamblea, deciden marchar a la tarde a Plaza de Mayo por el asesinato de Rafael Nahuel.
Leonardo Santillán, hermano de Darío, dice que con la cobertura de Clarín y La Nación en el caso Maldonado volvió a revivir lo que les pasó a ellos: “A mí me pasó algo, me tocó mucho lo que pasó. Clarín jugando un rol muy fuerte en tirar pistas falsas. Sentí revivir lo nuestro, pero lo nuestro fue la batalla de un día, hasta la aparición de las imágenes, las fotos, fueron unas 20 horas. Esta familia, principalmente  Sergio, fueron 78 días luchando contra los medios, y el principal Clarín. Todo eso que ha pasado, que han dicho que estaban con grupos guerrilleros, es lo mismo que han tratado con nosotros que decían que estábamos con las FARC, pero siempre buscando demonizar”.
Leonardo, además, va a dar un panorama a futuro post electoral y a explicar la influencia en la sociedad de la bajada de línea de los medios: “Todos los medios se encuadran bajo el mismo discurso del gobierno, que ha salido fortalecido en las elecciones. Hay una sociedad que a uno lo pone mal que vote esto. Que quieran esto: quieren que maten a todos los que molestan, a todos los que salimos a la calle. El gobierno lo fusila a Nahuel por la espalda y le importa tres carajos. Ahora en algunas cosas el gobierno piensa un poco, ahí lo que no hizo fue quemar a la gendarmería. No recae sobre los mismos.  Esto es un avance a cara de perro. Al gobierno ya no le importa nada y esta sociedad está pidiendo garrote, palos, por la misma bajada de línea de los medios que hace ver al enemigo en la gente que sufrimos la pobreza esta, de estar por fuera del sistema, que tiene que ver con el trabajo y el poder llevar algo para nuestras familias”.

En la Plaza, siempre a la Plaza

Gabriel Chávez de La Garganta Poderosa, vecino del Barrio Villa Fátima, dice que los medios comunicacionales hegemónicos fueron inhumanos al tratar la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado: “Porque no solo se lo despreciaba como humano; se lo denigraba para justificar un asesinato. Quitarle la vida a un ser humano no tiene razón alguna. Entonces vemos que estamos retrocediendo mucho en materia de derechos humanos y comunicacionalmente también”.
Gabriel rescata el trabajo de Cítrica y Mu, que fueron al territorio, y señala que ayudaron como contraversión a lo que los medios comunicacionales querían instalar: “La forma que estaban tratando el caso de Santiago era con una centralidad porteña, desde acá. Lo que no tiene mucha lógica porque estaban inventando muchos datos, inventaban cosas. El trato que recibió fue lo que se viene hablando desde siempre de Clarín y La Nación: inventar títulos como en la dictadura, desde tratarlo como un subversivo del siglo XXI. Un periodista lo primero que hizo fue caratularlo como un jipi con Osde marihuanero del Bolsón, después se fue encrudeciendo más. Hasta hoy.”
El jipi. Excede ampliamente la capacidad de análisis y de asombro de quien escribe el motivo por el cual la palabra jipi se sigue utilizando desde hace más de 50 años para caracterizar a los enemigos de la sociedad. No sólo las organizaciones armadas, que no se podían nombrar, eran peligrosas. El jipi de pelo largo también debía ser combatido. Uno entiende, de repente, que el enemigo público número uno sea el anarquista, que como todos sabemos, desayuna niños. Pero el caso del jipi es distinto, más que seguro que desayuna mate, bebida nacional. Quizás sea por fiaca, ya que es el camino más corto a la marihuana. El imaginario indica eso: el jipi es marihuanero. Y ahí sí, de nuevo, como todos sabemos, la marihuana es droga y la droga es narcotráfico. Capaz viene por ahí.
Pero volvemos a Gabriel de la Garganta, él opina que ese trato comunicacional es el que reciben siempre en las villas: “Cuando le pasa algo a un vecino, por ejemplo el paragüita, (Cristian Toledo), en la Villa 21, que fue asesinado por un policía de civil que era parte de los bomberos, lo primero que se dijo en TN es que había salido a robar. Cuando no lograron comprobar eso, nunca más volvieron a hablar del paragüita. Salimos nosotros a hablar, salió un cura del barrio 21 bastante respetado, a hablar de él, que trabajaba en una ferretería. Vemos que este maltrato comunicacional se recibe mucho en los sectores más vulnerados de la sociedad. En Córdoba lo viven sufriendo con el código de convivencia cordobés, como le dicen, hay muchos chicos maltratados y comunicacionalmente se justifica esa violencia. Acá en Buenos Aires también, en Ciudad Oculta, en la Villa 21, Zavaleta, pasa lo mismo. Lo primero que se trata de hacer es justificar una muerte y es algo que no tiene justificación alguna”.
Es difícil saber si hay personas verdaderas atrás de los comentarios de los diarios o si se trata de una línea editorial disfrazada. No tengo por qué dudar y supongo que son personas de verdad; además, después de leer los comentarios de varias noticias distintas, veo que algunos usuarios suelen repetirse. Por ejemplo, quien dice ser Escort Independiente y promociona sus servicios, no puede tratarse de una línea editorial. Sin dudas, se trata de fanáticos de ese medio, como quien llama a la radio para pedir un tema recién salido de la discográfica.
 Sobre los comentarios de los diarios, Gabriel va a decir que esparcen odio para tener el trabajo más fácil: “Lo único que tratan de hacer es desinformar con tanta información. Crean títulos ambiguos, notas que no se llegan a interpretar muy bien, para que gran parte de la sociedad termine creyendo ese dircuso. La gente lastimosamente se cree eso y se crea una campaña de odio en los medios de comunicación, en las redes sociales, en twiter, en facebook, en cualquier lado. Entonces se empieza a esparcir el odio en la sociedad y a partir de ese odio los medios de comunciación tienen el trabajo más fácil, tienen mucha más vía libre para permitir cualquier tipo de represión. No sólo la represión armada, la represión informativa también. Hoy en día, que se hayan unificado las voces en la televisión, que es el medio de comunicación más consumido, es una lástima. Se hace muy difícil hacer una contra a esa información. Los intereses a los que responden son los intereses de los poderosos, de Benetton y de Lewin en la Patagonia. No se preocupan en informar a la gente, se preocupan en proteger a sus jefes”.
Otra curiosidad: por las redes se viralizó un video que decía ser de la represión y había que difundirlo rápido, antes de que lo borren. El video, se notaba, era una represión en otro país. Pero se difundió, y mucho, como cierto. Quizás tanto o más que las noticias de los medios alternativos sobre el asesinato de Rafael Nahuel. Los medios no comerciales, alternativos, populares, como sea que nos definamos, somos una especie de lucecita al final del túnel negro, negro, negro, en el que nos encontramos. Pero en una de esas, para un sector amplio de la sociedad la cosa no es tan así y ni se enteran del apagón informativo, porque TN no desapareció como había anunciado y porque las lamparitas de la información todavía los iluminan.

Los jueves, como todos los jueves

La misma tarde del 26 que el Frente Popular Darío Santillán se manifestó frente a la estación y una gran cantidad de manifestantes fue a la Plaza de Mayo y otros puntos importantes del país por el asesinato de Rafael, en el Bolsón realizaron un corte de ruta informativo. Es otra manera válida de informar. Espacios de resistencia existen en todos los barrios, a cual sumarse es decisión de cada uno. También lo es todos los jueves la ronda de las Madres. Comparar lo dicho en esos espacios con el alcance de la televisión es ridículo, pero lo que se pierde en alcance se gana en calidez humana.
- Estamos muy felices de que nos acompañen y que si no nos hubieran acompañado tanto, tampoco nosotras pudiésemos seguir, porque nosotras seguimos con la savia que ustedes nos brindan.- Dice Nora Cortiñas con su pañuelo en la cabeza. Relata lo ocurrido en la semana: con las leyes laborales estamos retrocediendo y este gobierno tiene un odio muy profundo al pueblo, afirma. También va a pedir por Maldonado, Nahuel y los mapuches. Y unas palabritas especiales para Patricia Bullrich: “Nos da asco escuchar a una mujer que dice es del Ministerio de Seguridad, pero yo digo de Inseguridad. Todos los días nos están demostrando que se está achicando el estado de derecho.”
Esta ronda es especial, tiene la particularidad de ser la primera después de finalizado el III tramo de la megacausa ESMA, el juicio más largo e importante de la historia Argentina. Quizás también del mundo, por eso los medios internacionales lo contaron en todos los idiomas. Los dos diarios nacionales de mayor tirada, por razones entendibles, prefirieron hacerse los distraídos. Los medios comunitarios son lo que hicieron una trasmisión colectiva desde Comodoro Py, ahí estuvieron La Retaguardia, FM La Caterva, La Colectiva, Radio Presente y  Radio Zona Libre.
En la ronda, el micrófono rota entre varios oradores. Nora sentada en la reja de uno de los canteros, bajo la sombra de un árbol, habló recién, pero en un descuido vuelve a agarrar el micrófono:

“Pónganse las pilas todas las mañanas. Las pilas de coraje, de esperanza, de fuerza, de bronca, para seguir saliendo a la calle. No nos han vencido”.


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