12 dic. 2017


Jenny Luján es integrante de la Asamblea por la Vida de Chilecito, La Rioja, que lucha por proteger los bienes comunes del embate empresarial. Jenny habló con Braulio Domínguez en el programa Mis Hijos Están con el Padre que emite Radio La Retaguardia y contó parte de esa pelea por defender la vida. (Por La Retaguardia)

El cerro Famatina fue explotado desde principio del siglo pasado por grupos de empresarios mineros que buscaron extraer de allí los recursos naturales pertenecientes a todos y todas nosotras. Las consecuencias del saqueo dejaron, y continúan dejando, graves problemas de salud para los habitantes de la zona. Es por eso que se conformó la Asamblea por la Vida de Chilecito, un colectivo de gente que lucha por defender este y otros cerros de los intereses económicos de los poderosos: “La Asamblea es un grupo de vecinos. Nacimos hace más de 12 años junto con la Asamblea de Famatina y motivados por defender nuestro cerro. El cerro Famatina es un cordón montañoso que tiene muchísimas riquezas y es muy codiciado desde hace siglos. A principios de 1900, tuvimos una explotación minera subterránea. De hecho, acá en Chilecito, se creó la primera sucursal del Banco Nación de todo el país. Acá llegó un ramal del ferrocarril General Belgrano y se construyó un cable carril que por mucho tiempo fue uno de los más largos de Sudamérica. Todo esto forma parte de una estructura para llevarse todo el oro. En ese momento se llevaron oro, plata y cobre. Todo salió para Europa y acá no quedó nada. Sólo viudas, gente desocupada, pobladores que perdieron la forma de defenderse anteriormente de la agricultura, artesanía y de la cría de ganado. Se dedicaron a eso. Un tiempo de explotación y después se fueron. Dejaron ese monstruo que es el cable carril, un monstruo de hierro que nos recuerda todo el tiempo lo aquí vivido. También, un gran pasivo ambiental que todavía lo sostenemos y sigue teniendo consecuencias terribles para la salud de nuestros pueblos. Siguen naciendo niños con problemas y siguen habiendo abortos espontáneos en las mujeres por ese pasivo ambiental que sufrimos hace más de 100 años. Eso nos motivó a juntarnos como Asamblea. Entendimos que la dinámica asamblearia es un poco lo que supera a otro tipo de organizaciones. Creemos en una democracia participativa donde la verticalidad es la enemiga. Intentamos que todos participen y opinen y tomamos decisiones por consenso y no por votación”, aseguró Jenny demostrando la amplitud participativa con la que cuenta la Asamblea.
Luján contó algo así como una especie de victoria conseguida en los últimos tiempos: “Hemos logrado movilizarnos todos los pueblos que están alrededor del Famatina. Pudimos correr a cuatro mineras, acá en este cerro, y a 1 en el (cerro) Velazco”, informó y enseguida dio a conocer la peligrosidad de los enemigos a los que enfrentan: “De minería sabemos lo suficiente como para decir que no la queremos. Cuando empezamos con esto no teníamos ni idea contra quién estábamos peleando. También teníamos la idea equivocada de que las enemigas eran las mineras. Si las mineras están acá es porque hay gobiernos que las invitaron y sigue habiendo gobiernos que siguen invitando a esas inversiones para destruir nuestro territorio”, denunció.
Jenny explicó que las medidas convencionales de reclamo y denuncia no alcanzan cuando se trata de grupos económicos inmensos y encima bancados por los gobiernos: “Las vías institucionales poco efecto tienen a la hora de defender el territorio. Hemos agotado todas las instancias y nada. Entendimos que hay una justicia que tiene todo su aparato puesto para defender los intereses económicos y sobre todo si esos intereses son poderosos y extranjeros. Esa justicia nos criminaliza y nos judicializa. Muchos de nosotros tenemos ya varios procesos en camino. Por ahora están quietos. Ellos saben que si mueven algo se mueve el pueblo. Nuestros métodos no son legales, pero son legítimos. Hemos intentado por la vía legal absolutamente todo. Así que decidimos cortar rutas y calles, apropiarnos de los espacios que son nuestros como las plazas, intervenir en cualquier acto que ellos estén y escracharlos. Esa legalidad que ellos tienen es el aparato que hace se defienda a este tipo de empresas de los agro-negocios, mineras, papeleras y petroleras”, contó, dejando ver mucho de lo que estas personas ponen de sí para defender algo que es de todos y todas. Jenny plasmó su preocupación por la masividad del problema y el deterioro que genera en la región: “Hay una maquinaria que avanza en todo Latinoamérica sobre el modelo extractivista. Un agro-modelo exportador que nos ha zonificado como país y que nos está robando absolutamente todo lo que ellos llaman recursos naturales, que para nosotros son bienes comunes. No se consideran las externalidades, el uso de energía y agua. Para nosotros es fundamental y prioritario. La Rioja es una provincia terriblemente seca. El agua que tenemos la defendemos porque es nuestra vida. Sobre todo en el Valle del Famatina. Es un Valle muy hermoso que se dedica a la agricultura. Nosotros somos parte del Cerro. No somos nada sin él. Es territorio, es identidad y es nuestra cultura. En eso ponemos todo”, exclamó Luján en Mis Hijos Están con el Padre, por Radio La Retaguardia.
Las técnicas del enemigo se han perfeccionado para avalar la explotación y el saqueo en el territorio y al mismo tiempo mantener la impunidad: “A pesar de haber 'echado' a estas mineras, sabemos que ellas nunca se van, no renuncian a la presa. Así como nosotros fuimos aprendiendo, ellos también aprenden. Aprendieron el discurso. Se apropiaron de nuestra terminología: hablan de territorio, de protección ambiental y todo lo que nosotros usamos. Incluso se animaron a meterse con nuestros ancestros. Somos descendientes de los diaguitas y los aimaras. Hasta usan la wiphala, que es nuestro emblema. El tema pasa por dos cosas. Por un lado, por los Gobiernos que parecen estar ausentes, pero están más presentes que nunca en un cierto abandono de las economías locales y regionales. Van generando una gran necesidad de trabajo, sobre todo en los jóvenes. La creación de puestos de trabajo es el gran argumento a favor y que estamos sentados en una mina de oro y somos pobres”, relató Jenny.

Los incendios en el Famatina

Jenny se refirió a los incendios sucedidos en los cerros y explicó que es muy probable que hayan sido provocados por los mismos grupos económicos que pretenden explotarlos. Al mismo tiempo, expresó las escasas condiciones con las que cuentan para enfrentar estos fenómenos y responsabilizó a los distintos Gobiernos por su inoperancia histórica: “Otro de los recursos que están implementando es expulsar a los puesteros que se encuentran viviendo en el cerro y que están controlando lo que pasa ahí. Son quienes nos informan lo que pasa a las Asambleas. Una manera de eliminarlos es quitarles el sustento y generando incendios como los que han generado en estos últimos tiempos. Es muy difícil conseguir pruebas, pero estamos casi seguros. Es una estrategia vieja que ya utilizaron en otros países. Estamos alertando de esta situación para que empecemos a pensarla y empecemos a exigir a los gobiernos. Los funcionarios encargados del manejo del fuego tardaron cuatro días en activar. Mientras tanto los bomberos voluntarios, que cuentan con lo mínimo indispensable, estaban haciendo todo lo posible para sofocar el incendio. La inacción de los funcionarios no es casualidad. Este negocio es de los gobiernos de turno, no importa su color político ni si son más progresistas o conservadores. Todos en Latinoamérica tienen ese denominador común que es la pata extractivista para generar lo que ellos llaman desarrollo”, argumentó.
Los recursos con los que cuentan los bomberos o a quienes deben enfrentar estos incidentes naturales son miserables y el presupuesto que envían a la región no alcanza, ya sea porque es poco o porque es destinado a otros sectores desconocidos por la gente de la Asamblea: “A la provincia siempre llega dinero. Se estuvo hablando del manejo de fuego e hicieron capacitaciones para docentes, pero contamos con un cuerpo de bomberos en Famatina que son 12 entre hombres y mujeres. Hay también un cuerpo de bomberos en Chilecito que es muy chiquitito. Tienen camiones usados y es imposible que esos camiones puedan acceder a la montaña. Ni siquiera tienen los trajes adecuados para enfrentar una situación de incendio. Me decían algunos que llevaban bidones de agua en las mochilas, pero no para apagar los incendios sino para beberla ellos. Estamos hablando de una negligencia absoluta. ¿A dónde va ese dinero? Esa partida destinada a equipar a Defensa Civil, Bomberos Voluntarios y todo eso. Acá se generó una discusión entre el Gobierno provincial y el Gobierno Nacional. Nosotros quedamos en el medio. El cerro no es radical, ni peronista, ni del pro. El cerro es de todos y de eso dependemos todos”, enfatizó Luján.
La Asamblea redactó un documento para garantizar la protección del Cerro Famatina, entre otros, y que tanto Gobiernos como mineras detengan de una vez su política extractivista: “En el documento exigimos, llamamos y convocamos a nuestros vecinos a que todos nos transformemos en sujetos políticos activos y que exijamos a esos señores que están ahí como funcionarios, que los pusimos nosotros, a que cumplan con su deber, nos cuiden y nos protejan. Pedimos que dejen de hacer negocios y política barata para mantenerse en sus puestos y seguir manteniendo los privilegios”, manifestó.

“Los experimentos mineros” y la expulsión de las mineras

“Estos dos cordones montañosos, el del Cerro Velazco y el del Famatina, son los que más experimentos mineros tienen y son de donde echamos a las mineras. La primera, en 2007, fue la Barrick Gold. Es una de las mineras más grandes del mundo. La segunda, Shandong Gold. Es una minera China que intentó entrar por otro lado y explotaron otra mina del oro que está acá en Chilecito. La tercera, Osisko (Mining Corporation), una minera canadiense. Nosotros estamos seguros de que es Barrick con el nombre de Osisko porque todos sabemos que los dueños de las mineras son 4 o 5. Cambian los nombres de las mineras, pero son los mismos dueños. Después echamos a una minera supuestamente nacional, propiedad de (Juan Manuel) Urtubey, el Gobernador de Salta. Según decían, hacían minería a baja escala, pero nosotros no queremos ningún tipo de minería. En el cordón del Velazco, donde hay mucho sedimento de uranio, se echó a la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) de dos proyectos mineros. Todo fue con la lucha de los pobladores y con muchísimo sacrificio. Ninguna de estas mineras se fue por el actuar de algún gobierno, todo lo contrario”, dijo y se refirió al costo que debieron pagar desde la Asamblea por enfrentarse con los poderosos: “Ellos nos criminalizaron, nos judicializaron y nos reprimieron. Le quitaron el trabajo a la gente que participaba de las asambleas y los cortes. Castigaron y nos siguen espiando y castigando todo el tiempo. El poder popular, unido, organizado y movilizado es lo único que protege los territorios”, aseguró Jenny Luján y agradeció a La Retaguardia por el acompañamiento y la difusión: “Esta radio ha estado siempre con nosotros. A nosotros, los medios oficiales y hegemónicos nos cierran el micrófono y no tenemos voz. Somos unos aliados de los medios alternativos. Agradecemos permanentemente ese apoyo y permitirnos contar lo que pasa por acá para que se visibilice”, cerró.


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