17 dic. 2017




El escenario es el teatro del terror.  Gendarmería avanzando por la  Avenida Corrientes. Motos, carros, camiones hidrantes, camionetas, camiones celdas, lo que se te ocurra. La acompañan otras fuerzas.  Incontables. Las armas, las botas formadas, la calle no está cortada. El tránsito avanza, ellos van de contramano, persiguen manifestantes. Pasó algo similar en la represión de la Sala Alberdi, con heridos por balas de plomo, y al cumplirse un mes de la desaparición de Santiago Maldonado. En ambos casos los trabajadores de prensa de medios alternativos sufrieron en carne propia la sed de las patotas. Los transeúntes ocasionales miran, se acostumbran, todo ocurre a la vista. (Por Paulo Giacobbe para La Retaguardia)

- Casi me iban a buscar en una moto y yo dije: no puedo porque me despeino. Había piquete, no era piquete, era repiquete. Y digo, pero ¿por qué el día que me eligen a mí tiene que haber piquete? Yo si sabía traía un carro de esos de agua y los mojo-, dice Susana Giménez al ser nombrada ciudadana ilustre de la Ciudad de Buenos Aires, dos semanas antes de la represión en pleno centro; al lado suyo Diego Santilli ríe de la ocurrencia. El resto del auditorio también. La diva es así, espontánea: “no porque ellos no puedan protestar, porque la gente estaba como loca, los que iban a trabajar. Ya sabemos que el derecho del otro empieza cuando termina... algo así, era al revés, ya me entendieron, me entendieron todos”.
El piquete del día que dice la Su eran las dos CTA, Camioneros y la Corriente Federal, más otras organizaciones sociales y políticas, como la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, la Corriente Clasista y Combativa, el Frente Popular Darío Santillán y La Tupac Amaru. Convocatoria que marcará un antecedente. Patricia Bullrich seguramente recordó lo de “los carros esos de agua”, y para satisfacción de la flamante ciudadana ilustre los sacó para el 12 de diciembre. Y los dejó.
Cuando las fuerzas a cargo del Ministerio de Seguridad que conduce Patricia Bullrich reprimían a quienes marcharon diciendo #FueraOMC, la XI Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio ya tenía su destino sellado. Lo que empezó con un bochorno diplomático por las deportaciones de periodistas extranjeros que venían a cubrir la cumbre de manera crítica, terminó sin acuerdo ni declaraciones. Sólo quedará el recuerdo de Puerto Madero sitiado y una frase de campaña de Mauricio Macri cuando abrió el foro: “No hay que tenerle miedo al cambio”. También habló de reducir la pobreza, de enfrentar problemas juntos, construir consensos y fomentar el empleo formal. De mantener Fútbol Para Todos no dijo nada.
Justamente por el fracaso de la lluvia de inversiones anunciada con la llegada de la OMC, el objetivo de la represión del 12 de diciembre no era otra cosa que una entrada en calor de lo que vendría los días subsiguientes.

12 de diciembre

En Corrientes y Florida la marcha de Gendarmeria es rítmica. Camión hidrante en el medio, una quincena de gendarmes en doble fila con escudo de cada lado. Atrás vienen muchos más. Levantan un pie, lo bajan, levantan el otro, lo bajan y en ese acto el sonido de sus borcegos pisando:  paa, paa, paa, paa.  Cada tanto se escucha una orden. Guión completo, la espectacularidad sonora del teatro del terror, su manifiesto de diálogo. Hay detenidos que no se sabe en qué comisaría están.

La posverdad viene con olor a gas y pica

El 12 de diciembre en el Museo de la Casa Rosada, Mauricio Macri presentó su Plan Nacional de Derechos Humanos. El acto fue relámpago. Los ministros Claudio Avruj y Germán Garavano fueron de la partida; el primero de ellos había adelantado algo al diario La Nación, en un artículo con su firma el día anterior: “Se basa en cinco ejes: inclusión, no discriminación e igualdad; seguridad pública y no violencia; memoria, verdad, justicia y políticas reparatorias; acceso universal a derechos y cultura cívica y compromiso con los derechos humanos”.
Dice que han “priorizado la temática de los pueblos originarios, con el objetivo de proteger, garantizar y promover el acceso a los derechos de las comunidades en todo el país”. Avruj es parte del gobierno que en cuatro meses asesinó a dos personas por defender territorios mapuches. Santiago Maldonado y Rafael Nahuel.  Además de estar imputado, junto a otros funcionarios, por el encubrimiento en la desaparición de Santiago.
También escribió que se opusieron “a los pedidos de aplicación de la ley del 2x1 para represores”, cuando en verdad el primer funcionario en decir que había que cumplir la Ley del 2x1 a genocidas fue él. Sumado a que actualmente analizan mandar a la casa con tobilleras a 110 genocidas. Y así podríamos seguir con cinco ejes.

13 de diciembre 

El Congreso va a estar vallado y militarizado. El gobierno apura las reformas tributaria y previsional; con incidentes entre diputados, consigue dictamen favorable para tratarlas al día siguiente. Organizaciones sociales y gremios se movilizan al Congreso. Gendarmería vuelve a reprimir, golpean a la diputada Victoria Donda y le disparan con balas de goma al diputado Leonardo Grosso. No se ahorra en gas pimienta ni en hidrantes tampoco. La vigilia que estaba prevista realizar frente al Congreso no se hace por la violencia desatada, se retiran anunciando que van a volver al día siguiente.
La CGT también convoca a movilizar y dice que si se aprueba la reforma van a realizar un paro nacional para el día viernes. La promesa será sostenida con firme convicción.
El teatro del terror incluye perros. En plena Avenida de Mayo frena un camión, se abren las puertas y bajan los gendarmes corriendo con los perros, los llevan colgando prácticamente, apoyados en sus patas traseras. También los hidrantes se pasean pegados a la manifestación.

14 de diciembre 

El Congreso Nacional amanece rodeado por Policía Federal, Prefectura, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Ejército Nacional y Gendarmería. Las vallas están colocadas donde termina la plaza. Diez minutos antes de las 14hs comienza la represión. Va a durar hasta la noche y estamos en verano, anochece tarde.
Cerca de las 15, el oficialismo descubre que no logra el quórum. Intenta sumar a toda costa, pero la matemática se mantiene en su testarudez. Los números no dan. Dos horas después, con la sesión levantada, el jefe de Gabinete, Marcos Peña Braun, brindará gala de posverdad. Va a decir a los medios: “vimos hoy, como ayer también, la búsqueda clara primero desde la calle y después en el propio recinto, cruzando una raya que no se había cruzado en la Argentina, convirtiéndose en piqueteros del recinto de la Cámara de Diputados”.
Posverdió que Cambiemos no va a seguir el camino de la violencia, afirmando que por la voluntad de los argentinos hubo un cambio que le dijo basta a la violencia y se enroscó en frases relacionadas a las mayorías y las minorías, las convicciones, la coherencia y un poquito de pesada herencia. Acusó al kirchnerismo de no querer debatir y ser violento.
“No es a través de la violencia y la mentira que van a obtener una mejor situación para los argentinos”, aseguró antes de dar paso a las preguntas de los periodistas, dejando la duda de si estaba hablando él en tercera persona, como le pasa a otros integrantes de la Alianza Cambiemos.
De la represión posverdió que las fuerzas de seguridad estaban protegiendo una institución de la democracia de los violentos, que son minorias muy minoritarias y violentas.  No tiene información precisa de los periodistas heridos, pero lamenta si los manifestantes le pegaron a algún trabajador de prensa. “Son situaciones que hay que evitar”.
“Me apuntaron y me tiraron a medio metro”, dijo el fotógrafo Pablo Piovano de Página/12 con diez impactos de bala de goma policial. También fueron agredidos trabajadores de prensa de otros medios tradicionales y alternativos. En la represión, no por los manifestantes.
No sólo los trabajadores de prensa y los manifestantes serán agredidos, también varios diputados. A Moyra Mendoza con su credencial de diputada en la mano le tiraron gas pimienta en la cara. En la represión, no por los manifestantes. Las detenciones estilo cacería serán tremendas. Ni los indigentes de la zona se van a salvar.
No es casual el término elegido por Marcos Peña. Piqueteros. Es el gran enemigo de esta sociedad. Con malicia se criminaliza el derecho a manifestarse. Saben que en las calles no corre el discurso de la posverdad o de la pantalla a color, que en muchos casos es lo mismo. Y dentro de la misma línea, la preocupación es el gasto en pintura y en tachos de basura. La vida digna no entra en la ecuación.
A las 17hs frente al Congreso, a un policía de civil con chaleco de la PFA se le cae su arma de la cintura cuando estaba ayudando a Infantería a detener a una persona. Al mismo tiempo, en un costado, entre cinco le pegan a un manifestante en el piso. Y se los llevan. Se ve en vivo por la televisión. El teatro del terror desplegado de manera planificada, en su fiesta y a las anchas.
El olor a gas se siente por toda Avenida de Mayo hasta la 9 de julio. Los manifestantes con impactos de bala de goma abundan. Y es difícil encontrar a uno con un solo tiro. Pibes también. Cuando empezaron a reprimir en la plaza del Congreso había familias con chicos. Queda claro que no quieren a nadie manifestándose frente al Congreso. Ni cerca. Ni que se junte gente. Se trata de eso.
Y así va a seguir por tercer día consecutivo. Los abusos serán varios y de todos colores. Los detenidos del día 12 por manifestarse contra la OMC serán liberados el viernes 15. Mismo día que la Correpi tenía previsto presentar su archivo anual de casos en Plaza Mayo pero tuvo que postergar para el día 22, por estar en plena atención de lo sucedido en el Congreso.
Casi 50 detenidos, incluyendo cuatro personas que solidariamente fueron a una comisaría a preguntar por los presos y los detuvieron.

En la ronda de las Madres Línea Fundadora

Como todos los jueves a las 15.30hs, la ronda de las Madres encabezada por Nora y Mirta. Esta vez acompañadas por María Isabel Huala, madre de Facundo Jones Huala. Esta vez no hay micrófono y el megáfono está desganado, así que no queda más remedio que hablar a la antigua. A viva voz. Nora y Mirta hablan primero, María Isabel después: “Este es un plan sistemático de un Terrorismo de estado que vivimos de nuevo, porque ya se vivió; mi infancia fue durante la dictadura y es volver en estos tiempos a vivir aquello. Que tengamos miedo, que la gente no se meta, que algo habrán hecho. Que son terroristas. Que son subversivos decían antes. Ahora dicen que mi hijo es terrorista y mi hijo es un luchador mapuche que está luchando por las tierras. Que está luchando por nuestra cultura mapuche, que está luchando por el pueblo mapuche”.       
Y también dice cómo vencer al teatro del terror: “Esto es el capitalismo, el neoliberalismo, y hoy se nota porque el cumpita Santiago Maldonado se acercó a pedir la libertad de mi hijo cuando hacía un mes que estaba detenido. El 31 de Julio se acerca Pablo Noceti a Bariloche para juntarse con las fuerzas represivas y dice que van a salir a cazar mapuches, que los van a agarrar a todos. Por eso digo un plan sistemático. Esto está planeado, pero no hay que tenerles miedo, no hay que bajar los brazos, no hay que callarse la boca.  Y no es el no te metas, es si te metés, si salís a la calle a gritar, si salís a decir tu verdad. Porque eso es lo único que los va a liberar, lo único que salve a nuestra tierra y salve a nuestros hermanos”.

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