9 feb. 2018


Lo presentaron Organismos de Derechos Humanos, querellantes y vecinos del Bosque Peralta Ramos. La presentación fue ante el Tribunal Oral Federal Número 1 de La Plata. Lo había anticipado Nora Cortiñas de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora en la ronda de los jueves. El gobierno impulsa las tobilleras a los genocidas y adhiere tibiamente al pedido de revocar la prisión, todo al mismo tiempo. La opinión de Graciela Dora Ledantes de la Comisión Directiva de la Asociación Anahí, que busca a la nieta apropiada Teruggi-Mariani, y de la abogada de las querellas Guadalupe Godoy. El grupo de ex Hijxs de genocidas, entre las que se encuentra la ex hija de Etchecolatz, presentó una nota de adhesión al pedido.  (Por Paulo Giacobbe La Retaguardia)

Guadalupe Godoy, militante de derechos humanos y abogada querellante en los juicios de lesa humanidad, explicó que el escrito presentado tiene tres ejes: “Primero denunciamos el incumplimiento de la prisión domiciliaria por parte de Miguel Etchecolatz, porque si bien están autorizados a salir en caso de urgencia, esa autorización requiere que le den inmediato aviso de la salida al tribunal. Y en este caso, hubo una salida, que fue bastante conocida, a la Clínica Colón, el día 20 de enero y en el expediente hasta el día 25 no hubo ningún tipo de aviso por parte de la defensora de Etchecolatz. Además, el aviso lo hizo porque se notificó de nuestro pedido de informe. No hubo por parte de ellos una actividad para cumplir con los requisitos que de la prisión domiciliaria. El segundo punto tiene que ver con la ausencia del control jurisdiccional. No hay en el expediente ningún informe de monitoreo electrónico, ni del Patronato de liberados, que permita tener un control de si se cumple o no la prisión domiciliaria. Y el tercer punto es por los daños que la medida generó en los vecinos del Bosque Peralta Ramos. Más allá de que la afectación es a las víctimas y a los familiares de las víctimas, hay un monton de violaciones a los derechos de los vecinos que tiene que ver con el derecho a la seguridad y vivir del modo que han elegido. Y lo mostramos con pruebas y testimonios de los propios vecinos, como la presencia de grupos neonazis en el barrio que van a saludarlo o rendirle honores, que fue publicado en las redes sociales por estas personas y lo que tiene que ver con la militarización del barrio. Entonces los vecinos no tienen acceso a determinados lugares. La plaza está llena de bases de policías y esas afectaciones, lo que decimos es que, como la provocó la decisión que tomaron, es el propio poder judicial el que tiene que encargarse de reparar esos derechos dañados”, explicó.
La presentación la firmaron todos los organismos querellentes de la causa Circuito Camps, Asociación de ex Detenidos Desaparecidos, la Fundación Clara Anahí, Liga Argentina por los derechos del Hombre, Abuelas de Plaza de Mayo, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, los Vecinos del Bosque Peralta Ramos, la Universidad de La Plata y los gremios Universitarios, querellantes particulares y organizaciones sociales, entre otros.
Guadalupe Godoy destacó sobre todo las 500 firmas que juntaron los vecinos del Bosque, que viajaron especialmente: “El protagonismo lo tuvieron los vecinos del Bosque, vinieron 40 desde Mar del Plata, presentaron una carpeta con mails que ellos mismos escribieron a los jueces relatando sus vivencias. Fue lo más impactante, cómo todos los reclamos que históricamente han hecho los organismos, el movimiento de Derechos Humanos, hoy lo ves que se hace carne en el conjunto de la sociedad, porque los vecinos, como cualquier barrio, tienen algunos puntos en común pero que en general no son demasiados, y está claro que el reclamo es un punto en común y está generalizado. En alguna forma lo manifestó Nora Cortiñas cuando nos recibió uno de estos jueces, el orgullo de que hoy el reclamo lo acompañe  toda la sociedad”.

-La Retaguardia: Para el momento que salía Etchecolatz a la Clínica Colón y era fotografiado y filmado, ponías en tu Facebook un mensaje contando que de esto se trata las prisiones domiciliarias, que salen cuando quieren y hacen lo que quieren.

-Guadalupe Godoy: Ahora hay situaciones que se evidencian, a partir de que tienen pulsera electrónica. A partir de ese monitoreo se evidencian esas situaciones. Pero en general las domiciliarias siempre han sido un descontrol. Pienso en Juan Miguel Wolk, cuando hace varios años (2012) aparece un informe del Patronato de Liberados que expresaba que habían ido a la casa a verlo y no lo había encontrado. Resultó que era el tercer informe que presentaban y estaban en una caja de galletitas en el juzgado Número 3, en ese momento a cargo de Arnaldo Corazza, con lo cual hacía por lo menos dos meses que no estaba en su casa y el poder judicial no se había enterado. En realidad, el Patronato de Liberados había avisado pero el juez no lo había leído. Esa situación fue una de las más alevosas. Ahora con el monitoreo electrónico muchos de los que estaban en prisión domiciliaria se encuentran con controles a los que no estaban habituados, entonces todo el tiempo aparece información del monitoreo electrónico diciendo que han incumplido. Las justificaciones en general son infantiles y el poder judicial no revoca las domiciliarias de los genocidas aun cuando estén esos incumplimientos. Y digo esto porque en Provincia si una persona con pulsera sale 10 minutos, va al kiosco y vuelve, se le revoca inmediatamente. En cambio acá se suelen admitir todas las excusas habidas y por haber. Ese fue uno de los ejes de la presentación, la ausencia del control juridisccional de las domiciliarias que son prácticamente excarcelaciones.

-LR: También escribías que salen para casamientos y que los garantes son los propios familiares.

-GG: Hay una cuestión de clase evidente de los jueces, esos permisos jamás los vamos a encontrar en un detenido común que está condenado y que en todo caso está procesado por delitos mucho menos graves.

-LR: ¿Te parece que el gobierno apoya estas medidas de las pulseras electrónicas?

-GG: Sí, fue un diseño que hizo el Ministerio de Justicia. En realidad fue una forma de vaciar las cárceles de detenidos de lesa humanidad.

-LR: Siendo los juicios motivo de orgullo en todo el mundo, ¿por qué pensás que el gobierno quiere liberar a estos genocidas?

-GG: Estamos en un contexto en donde muchos funcionarios del gobierno han hablado de reconciliación y quieren poner en duda lo que significó el genocidio, lo que implica el terrorismo de estado,volver a instalar una lectura de guerra. Y en ese sentido tuvimos una etapa en donde la Corte Suprema bajó una línea judicial, el intento del 2x1 fue bastante claro en cuál es la intención del gobierno. De que si los juicios continúan sea con los genocidas en la casa, porque la sociedad no aceptaría ni un indulto ni una anmistía. La domiciiaria a una persona tan simbólica como Etchecolatz tiene que ver con reforzar ese mensaje. No es casual que el movimiento de Derechos Humanos estuviera pidiendo una navidad sin presos políticos y la respuesta sea la domiciliaria a Etchecolatz.

-LR: Y teniendo en cuenta que este gobierno se maneja con encuestas. En este caso no le dan tanta bolilla a eso, porque hay un rechazo de la sociedad.

-GG: Evidentemente algún focus group hicieron, porque hoy acaban de adherir a la presentación que hicimos, tibiamente, pero presentaron una adhesión para el caso de que efectivamente se hubiera violado la prisión domiciliaria. Algún focus group les salió mal, eso seguro.

"A veces dan ganas de tirar la toalla, pero eso no va a ocurrir"

Graciela Dora Ledantes, secretaria privada de Chicha Mariani, miembro de la Comisión Directiva de la Asociación Anahí y coordinadora de la muestra itinerante La búsqueda de Clara Anahí, dice que las adhesiones por el rechazo a la domiciliaria del genocida Etchecolatz fueron firmadas de forma institucional e individual por cada miembro del grupo: “Toda manifestación repudiando la domiciliaria estamos presentes, no tenemos los resultados que nosotros esperamos cada vez que hacemos una movida, repudiando una domiciliaria, no sólo de Etchecolatz, sino de otros represores. Son asesinos que no pueden estar en el lugar que se los quiere poner. Esta gestión niega que hay desaparecidos, por qué lo niega no sé, tendrán cola de paja. Y si bien no tenemos los resultados que queremos de todas las movidas que hacemos, no podemos abandonar esta lucha. A nosotros el legado de las Abuelas y de las Madres nos ha enseñado, nos enseña y nos seguirá enseñando que la lucha hay que continuarla, porque todavía no está terminado el tema. La justicia no hizo todo lo que tenía que hacer. A veces uno quisiera arrojar la toalla, porque no contamos con ninguna lucecita de esta gestión, pero eso no va a ocurrir. Nos vamos a seguir reuniendo y manifestándonos encontra de esta situación presente que estamos viviendo.
Graciela sotiene que es el gobierno quien impulsa las domiciliarias: “Macri está detrás de cada domiciliaria. La gente que nos está gobernando es la misma gente que estaba en la dictadura, habrá cambiado alguna cara porque los apellidos son los mismos. El contrato social en la argentina está roto, pero hay ciertas cosas que la mayoría de los ciudadanos consensuamos, por lo menos en un 90%, y en algunas de las cosas que tenemos consenso es que no acordamos con las acciones y con las consecuencias que provocaron la dictadura. Lo hemos manifestado en la marcha de los 40 años y en la marcha del 2x1, entonces estamos dando testimonio de que el gobierno no escucha al pueblo, para nada. El mundo está asombrado con esta gestión y con loque están haciendo con la labor de las abuelas y las madres, es tremendo. Realmente tremendo, no hay calificativos".
En cuanto a la nieta de Chicha Mariani, Clara Anahí, secuestrada cuando tenía tres meses de la casa de la calle 30, hoy Sitio de Memoria Casa Mariani-Teruggi, Graciela dice que lo último que se supo es que “fue puesta en una ambulancia del BIN 3, de la Marina. Así se la llevaron de la casa Mariani-Teruggi. Detectamos al chofer pero el señor falleció y no obtuvimos nada, igual el pacto de silencio que tienen entre ellos, los represores, los asesinos, es indestructible. Y si alguno quiere hablar lo limpian, como ha pasado. Chicha ha ido descubriendo con sus investigaciones distintos represores de distintas fuerzas que intervinieron ese día, uno que quiso aportar un poquito más hubo que trasladarlo porque estaban a punto de limpiarlo. Está en otro penal, pero nunca aportó nada. Son psicópatas y los psicópatas se convencen de cómo actúan, que actuaron bien. Como Etchecolatz, que en pleno juicio del Circuito Camps le mandó una carta a Chicha diciéndole que no perdiera el tiempo, diciéndole que su nieta había muerto. La mano derecha de Camps estaba presente en este sector. Un asesino, ya está demostrado, como también quedó demostrado el robo de bebés como un plan sistemático. ¿Qué nos quieren contar? ¿Que se volvieron buenos? ¿Que están viejietos? No. Él estaba cuando se llevaron a la nena, no hay nada que pueda alivianar la sentencia que le han dado. Ellos nunca van a cambiar, nunca se van arrepentir, y tienen que estar en la cárcel común hasta que se mueran. La justicia de los distintos países nos muestra que cuando alguien es culpable, no importa laedad que tenga, tiene que estar en la cárcel”.
Nora Cortiñas lo había anticipado el jueves pasado en la ronda: “En Mar del Plata se hizo una campaña en las calles con unos volantes explicando el caso Etchecolatz. Los vecinos por su cuenta están repudiándolo y saliendo a la calle todos los días. El lunes se va a entregar en La Plata, otra vez, el pedido de cárcel común y efectiva como tiene que estar, porque ese es el verdadero lugar donde tiene que estar, la cárcel para siempre.”
Nora habló en una Plaza de Mayo dividida en tres por vallas y, supuestamente, en obra. Se puede permanecer sólo en el sector de la Ronda y acceder únicamente por Yrigoyen.
Hace dos Rondas que levantaron los pañuelos. Los que estaban pintados en el piso, sacaron las baldosas y los llevaron para un lado, para otro. El hueco lo cementaron, pero no trabajan en ese lugar.
En esa plaza, Nora repite jueves tras jueves: “la calle, la calle, la calle”. Despidos: “la calle”. Represión: “la calle”. Presos políticos: “la calle”. Desaparición forzada seguida de muerte: “la calle”. Asesinatos por las fuerzas represivas: “la calle”. Genocidas en sus casas: “la calle, la calle, la calle”. Los compañeros y compañeras escribieron en uno de los rectángulos de cemento cuando todavía estaba fresco: “30000 presentes” y, en otros dibujaron con aerosol los pañuelos. Y de paso, que no se olvide: se cumplieron seis meses de la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado, también escrito allí en el cemento. En el mismo exacto lugar. Porque no se puede retroceder en nada, todavía falta mucho y no hay ningún arquitecto ni ingeniero de la patria contratista que pueda borrar la lucha de este pueblo por Memoria, Verdad y Justicia.


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