22 mar. 2018



Esta tarde, en la Ronda de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, el día del cumpleaños 88 de Nora Cortiñas, presentaremos la edición Nº3 de La Retaguardia Papel.
Aquí un adelanto de la nota de tapa, con una serie de anécdotas y una charla durante toda una mañana de domingo que pinta su vida incansable, su definición como feminista, y esta explosión de popularidad y reconocimiento que le llega desde todos los sectores. (Por María Eugenia Otero y Fernando Tebele para La Retaguardia Papel*)


-La Retaguardia: Estás en un momento como una suerte de explosión de popularidad.

-Nora Cortiñas: Y me preocupa. Yo siento que tengo un requerimiento más allá de lo que tendría que ser. Todavía quedan algunas madres, quedan organismos. A veces siento demasiado requerimiento. Me da la salud y lo hago todo porque lo siento; siento que hay que estar donde hay que estar, donde hay una injusticia.

-LR: ¿Por qué te buscan?

-NC: Por la línea mía de opinión. Yo siento que mi opinión es acertada, lo digo sin ninguna pedantería. Yo creo que cuando hablo, estoy hablando con fundamentos, pero bueno... a veces no sé si me puedo equivocar, el miedo es que me pueda equivocar de opinión. No sé, siento eso. Me llaman y me dicen: Nora, estás acertada... bueno, yo lo que siento es que mi compromiso es con una línea, porque no hago partidismo político. Somos un grupo de Madres: Mirta (Baravalle), Elia (Espen), Aida Sarti, que es muy discreta, que no está en la calle. Somos un puñado de Madres que no hicimos partidismo político y no lo hacemos ahora, entonces tenemos una línea y la gente nos escucha. Como que cuando hablamos marcamos un poco esa historia que quisimos siempre para los organismos: no hacer partidismo político. Porque cuando hay injusticia, como los Derechos Humanos los violan los Estados y los gobiernos, entonces eso es estar atentos y no estar con una línea política que a veces nos muestran que van equivocadamente.

-LR: Te conoce hasta la gente que no es militante.

-NC: Por ejemplo, este año y el año pasado para el paro de mujeres, que en una asamblea me voten por unanimidad para que yo cierre, me trae un profundo compromiso y orgullo de estar en la lucha y saber que estoy representando a los y las desaparecidas. Que gente de distintos partidos me vote y yo no vaya a las asambleas y que lo mismo esté presente, eso me produce un gran compromiso. Saber qué tanta gente me reconoce como una palabra justa me produce algo muy, muy grande adentro mío. No me conocen personalmente, pero me voy encontrando: “Ay Nora, por fin te conozco”, y siento que es un gran compromiso. A veces me buscan para algo como el otro día, para dar un puntapié a una pelota y que sea por solidaridad con Higui, que yo no la frecuento.Que se haga un acto en Congreso y me digan: “Te estamos esperando para que des el puntapié a un partido de fútbol en la calle”. Sentí una gran emoción por defender a una mujer que está hostigada, que se defendió de estos malvivientes que atacan a una mujer y ella se defendió como tenía que defenderse. Siento de que si hice algo por ella… estoy orgullosa de un camino que surgió.Yo no elegí este camino, surge día por día. Entonces eso, me parece, es importante, y que una comunidad como esta comunidad que no sé nunca cómo se llama GTB LGTB, bueno, que me elija, que me quiera, que me agasajen porque yo estoy con ellos…, porque yo no estaba en este mundo. Ahora que aprendí a respetar, a entender eso, me parece bárbaro porque yo vivía otro mundo, de ama de casa. Yo tengo amigas lesbianas de muchos años, que por muchos años no nos hablamos, no nos dijimos que pensaban ellas y que pensaba yo. Caminamos años y años y de repente solamente el respeto hace que hiciéramos una comunidad integrada. Eso me sorprende. Y qué crecí y aprendí en este espacio. Por eso cuando me llaman y me dicen “sos feminista”, bueno, se aprende. Yo quisiera un día tener una reunión en círculo y que cada mujer me diga cómo empezó a darse cuenta que era feminista, cómo se decidió.
Yo me di cuenta un día que además de deberes como ama de casa, como esposa, como madre, tenía derechos. Ah, tengo derechos, ¿viste?, eso es lo que yo no sabía. No es que yo era una esclava y estaba sometida, pero yo me sometía a las leyes de mi familia de mi crianza, mi papá era un hombre patriarcal.
(Suena el teléfono.)

***

Nadie es capaz de detenerla para hacerla descansar. Todas y todos decimos “hay que cuidar a Norita”, pero no dudamos en invitarla a actividades que muchas veces se superponen en su agenda de papel. Ella, claro, usa agenda de papel. Allí registra todas las invitaciones. De todos modos no puede evitar que algunas se le crucen. Lo certifica durante la charla: “todos quieren que baje un cambio pero que no falte a su actividad”, y sonríe con picardía. Cuando realizamos la fiesta en la que lanzamos esta revista (que además se sostiene con los aportes generosos que recibimos en esas ocasiones), estuvimos a punto de que nos ocurriera lo peor. Nadie quiere decir: “estaba invitada Norita, pero no pudo venir”, aunque a veces sea inevitable y lo viva casi con culpa: “me da pena cancelar cuando no puedo ir a algún lugar porque mucha gente va para verme”. Unos días antes recibimos su llamado preocupado. “Me acabo de dar cuenta de que tenía agendada la presentación de un libro”. Bueno Norita, no te preocupes, le dijimos con tristeza inocultable. “No, no, pero yo quiero estar. Les voy a decir a estos chicos si lo pueden postergar. Y si no, voy a la presentación a la tarde y después voy a la fiesta, total son largas”. No importaba que entre las dos actividades hubiera más de 300 kilómetros de distancia. Nora es así. Parte de su popularidad, de ese cariño supremo que nadie se quiere guardar cuando se la cruza, quizá resida en eso: está en todas partes. En muchas más de las que cualquiera de los demás podríamos o soportaríamos estar. Ella puede. Y lo hace.


***

Retomamos la charla, a sabiendas de que pronto volveríamos a interrumpirla, vaya a saber uno con qué. Es tiempo de saber qué le da esperanzas a esta jovencita de 88: “
En Argentina me da esperanza una parte de la juventud que la vemos trabajar en los barrios, que tienen proyectos. Eso está muy tapado pero sí lo vemos en ese caminar nuestro y como Madres vemos que sí, que hay una biblioteca en Pilar, que lamentablemente el gobierno cerró (el Plan de estudios para adultos) Fines, pero gente que estudió y que llegaron a tener título, de haber sido gente que no pudo ir a la escuela de chico, hacer después el primario y secundario, una mujer recibirse de enfermera, otro de mecánico..., ese proceso que se dio y que este gobierno quiere recortar e impedir que la gente pueda estudiar con las escuelas que me van cerrando, pero sin embargo hay otro sector que están trabajando ahora y muchos jóvenes. Así que eso me da esperanza. Después, en el mundo, sí me da mucho dolor lo que está pasando en Siria,  lo que está pasando con los saharauis (que habitan el Sahara Occidental), con los palestinos…, eso nos preocupa a todos y nos da mucho dolor, pero después, acá en Argentina, hay muchos sectores que están trabajando mucho y que tienen mucha voluntad para avanzar y para terminar con este retroceso que tenemos en lo que hace a la justicia y a la justicia social.
(Suena el teléfono)

***

7 de enero de 2018. Estamos en el Bosque Peralta Ramos de Mar del Plata, es un lugar plácido y tranquilo, pero la justicia se encargó de alterar esa paz. El genocida Miguel Etchecolatz lleva unos días de prisión domiciliaria. El lobo está en el bosque. Ella se calza el pañuelo. Se lo anuda apretado contra el mentón y se baja del auto. Va a costar volver a subirla. No importa si es largo el recorrido del Siluetazo propuesto por H.I.J.O.S. Mar del Plata, que demarcará con figuras de cartón y nombres de desaparecidos/as el camino desde la entrada hasta la guarida del chacal. A ella no le importa. Quienes organizan le ponen un auto a su disposición para que pueda hacer el trayecto en el auto, delante de la cabecera. Ella se niega una y otra vez. Recién consiguen convencerla a pocas cuadras del final del recorrido. Cuando se sube, manda a llamar a Víctor Basterra, que camina con su columna maltrecha consecuencia de su paso por la ESMA. Lo mismo sucederá cada año en la Marcha del Apagón, que camina desde Libertador General San Martín hasta Calilegua. No hay caso. Ella decide cuando subirse al vehículo. Y eso siempre es cuando se está por llegar a destino.

***

En el teléfono está Ana María Careaga, la hija de Esther Ballestrino, una de las tres Madres fundadoras secuestradas y desaparecidas entre los 12 que cayeron tras la infiltración del genocida Alfredo Astiz. Se adoptaron mutuamente, una como Madre, otra como hija. Le cuenta algo terrible, que se reabre en Rosario una causa por la muerte del militar Larrabure, secuestrado por el PRT-ERP, como si fuera delito de lesa humanidad. El llamado la obliga a cambiar de rumbo. Hay que suspender la actividad en La Plata porque Norita tiene que estar en Rosario. Nos pide que le armemos el itinerario del martes y miércoles. Le arreglamos la agenda. Sobreescribimos. Anotamos teléfonos. Mientras tanto nos cuenta su última andanza casera. Se compró una cortadora de césped para cortar el pasto del prolijo y florecido jardín del fondo, que pese a los primeros vientos del otoño todavía conserva su color. ¿En qué momento cortás el pasto?, le preguntamos. “Es que ya no tengo 60. Empecé a empujar y se hacía cada vez más pesada. Ahí me dí cuenta de que la máquina va juntando el pasto y se hace cada vez más pesada, y por más rueditas que tenga, no la puedo empujar”.
(Suena el teléfono)




* Conseguí la tercera edición de La Retaguardia Papel, en la Ronda de las Madres de Plaza de Mayo, jueves 15:30
En la marcha del 24
Pedila a [email protected] y te la enviamos adónde quieras

O desde la semana que viene en los siguientes espacios que nos abren sus puertas de par en par.

“FM La Tribu”, Lambaré 873, Almagro, CABA.
“Ademys “, Solis 823, Balvanera, CABA.
“Cooperativa Bar Casona Humahuaca”, Humahuaca 3508, Abasto, CABA.
“Ático Cooperativa de Trabajo en Salud Mental, Teodoro García 2574/78, Colegiales, CABA.
“IMPA Cooperativa”, Querandíes 4290, Boedo, CABA.
“La Turba Espacio Cultural Bar”, Avenida Varela 503, Flores, CABA.
“Bar la Dignidad”. Humberto 1° 1290, Montserrat, CABA.
“Museo del hambre”, Avenida San Juan 2491, Balvanera, CABA.
“Nivangio Club Cultural Bar”, Colombres 946, Almagro, CABA.
“Corriente Nacional Martín Fierro”, Pasaje Santos Discépolo 1838, de 10 a 19 hs, San Nicolás, CABA.
“Kiosko de revistas “, Avenida Zapiola 600, esquina Padre Varbello, Paso del Rey, Moreno.
“Suteba La Matanza”, Presidente perón 2937. 3°piso, de 10 a 19 hs, La Matanza.
“Centro Cultural Ceta”, Avenida Adolfo Alsina 963, Banfield

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