23 abr. 2018


La militante travesti contó lo más sobresaliente de las audiencias en diálogo con Fernando Tebele y María Eugenia Otero en el programa La Retaguardia. El acusado es Gabriel David Marino de 25 años, pero se sospecha que una persona más, aún no identificada, participó de este crimen de odio . (Por La Retaguardia)

"Este juicio me viene atravesando fuertemente, la audiencia muy fuerte fue la tercera. Quienes estábamos en la sala tuvimos que ver en imágenes el crimen de Diana Sacayán, cómo fue acribillada. Algo que me dejó completamente conmovida fue ver a mi compañera amordazada de la forma en que la amordazaron. Una compañera que siempre sacaba la voz, que siempre con furia gritaba por toda la comunidad travesti y trans y por todos los derechos humanos en general. Ver esa imagen realmente fue fuertísimo para mí, conociendo a Diana, la furia con que ella ponía el cuerpo siempre en las calles, en las comisarías y en todos los lugares donde tenía que luchar", destacó Guimaraes García. "Venimos transitando este juicio lógicamente con dolor y escuchando un montón de cosas que muchos y muchas de nosotras no sabíamos", contó.
"Hubo una declaración, que fue de las más conmovedoras, de una compañera travesti que vivía con Diana cuando fue asesinada y relató en primera persona el pánico, el miedo y el terror que tenía de salir a las calles desde que mataron a su amiga, que nunca más pudo volver a pisar la Capital, que está acá en La Matanza y no quiere salir, que no pudo volver a salir a la calle a pasear. Todo lo que se quiso infundir al matar a Diana, el disciplinamiento, el terror, el miedo", planteó Guimaraes García. Para la militante, "esta compañera lo relató muy bien. También relató quién era Diana para nosotras. Ella lo decía en el juicio: ¿Si a Diana le hicieron eso, si la asesinaron de la manera en que la asesinaron, qué queda para las que no somos nadie? Hablaba de Diana Sacayán como referente, como figura pública a nivel nacional e internacional y lógicamente, ¿qué queda para las demás? ¿Para todas las compañeras asesinadas que quedan en el anonimato?", interrogó. "Nosotras tenemos que rescatar y decir que estamos dentro de los tribunales algunas de nosotras acompañando la audiencia, sobre todo en mi caso abrazando, acompañando a la familia que es luchadora, que no se mueve de ahí adentro, que está soportando todo ese dolor de escuchar lo que le han hecho a tu hermana, sobrina, pariente. Es un juicio muy fuerte. Quedan unas cuantas audiencias más".
"En la cuarta audiencia declaró un señor que era una especie de padrino del travesticida, de este asesino. Un señor que le pagaba sus vicios, sus cigarrillos mentolados, los caprichos que tenía y si no se enojaba con ira y con odio", contó. "Fue muy fuerte ver reírse a este tipo que está en el banquillo de los acusados. Hasta una jueza y el fiscal tuvieron que llamarle la atención. Si para una es fuerte, no quiero imaginar para la familia. Estamos hablando del asesinato de una familiar, de una referente, de una amiga, de una compañera y el presunto asesino se nos ríe en la cara. Es fuertísimo pero tenemos que rescatar todo lo que sucede en torno a este juicio", advirtió y agregó: "El gran apoyo, el abrazo que sentimos de las organizaciones, movimientos populares, partidos, periodistas, gente independiente que está todas las audiencias afuera haciendo el aguante, con la radio abierta, con festival, con intervenciones artísticas, micrófono abierto y aguantando los trapos para que salgamos todos los que participamos de las audiencias para escuchar nuestras palabras, para darnos su aliento y abrazarnos".
Sobre el acusado, Guimaraes dijo: "El asesino está yendo prácticamente a todas las audiencias. La única que no soportó, que se tapó la cara y pidió ir al baño y no volvió más fue el día que tuvo que ver las fotos una por una del cuerpo acribillado de Diana Sacayán. Por el momento, se niega a declarar. No se aguantó ver todo eso de lo que él fue parte para nosotros y nosotras. Fue la primera vez que pidió levantarse. Eso también habla de su culpabilidad", consideró. "Llegamos a él por las llamadas telefónicas entrecruzadas, también lo reconocieron al bajar del departamento en la misma madrugada que fue asesinada Diana. Hubo un vecino que tuvo que abrirles la puerta porque no se podía abrir. Hay ADN. No tiene manera de zafar, hay un montón de pruebas, cámaras. Por eso está implicado tan fuertemente y está procesado", señaló.
"Hay que rescatar este juicio histórico en el que por primera vez esta justicia machista, patriarcal, burguesa, habla de travesticidio, nombra esto que nosotras mismas construimos, que Diana Sacayán y Lohana Berkins construyeron. Nosotras tomamos esa posta y luchamos para que nuestros crímenes de odio sean caratulados como travesticidios. Dentro de ese lugar se habla de travesticidio, lo hacen los jueces, lo hace la Justicia, y esta vez las travestis estamos sentadas declarando y no en el banquillo de los acusados como casi siempre estamos las travestis", denunció Guimaraes García. "Por eso decimos que el juicio de Diana es el de todas las travas porque en Diana hay un montón de compañeras atrás que nunca llegan a la justicia, que quedan en el anonimato, que sus crímenes quedan en el olvido. Por eso es tan importante visibilizar este juicio y lo que hay alrededor de Diana Sacayán", consideró.
"Si tuviera que guiarme por cómo actúan los jueces desde la primera audiencia hasta ahora, tendría que pensar que todo viene para nuestro lado, que están tomando muy en cuenta los crímenes de odio, la figura del travesticidio y que todo está muy bien. Sinceramente, como travesti y sabiendo cómo se maneja esta justicia no quiero depositar demasiadas esperanzas y esperar a la sentencia. Todo pareciera que va encausado hacia lo que nosotras venimos reclamando y luchando hace dos años y medio pero nunca se sabe. No quiero decir una cosa por otra porque hay que esperar el veredicto final a ver si se toman en cuenta los crímenes de odio contra las travestis y se sienta un precedente", planteó.

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