9 abr. 2018


Lo dijo Sergio Heredia, abogado de la familia Solano en la causa que investiga la desaparición de Daniel, trabajador golondrina perseguido por la multinacional Agrocosecha por organizarse contra las condiciones de explotación a las que era sometido. Gualberto Solano murió en medio del juicio en el que hay siete policías señalados como responsables del asesinato y la desaparición. En diálogo con Fernando Tebele y María Eugenia Otero en La Retaguardia, Heredia contó sobre el trabajo del padre de Daniel Solano en estos años y el curso del juicio que se está desarrollando. Por La Retaguardia)

Foto: Gualberto Solano y Sergio Heredia

"Estoy muy triste y dolido. Hoy lo enterramos a Gualberto -contó Heredia el miércoles por la noche-. Cumplí por lo menos esa palabra que le di cuando decidí traerlo de Río Negro a Tartagal. Él me dijo: 'Lléveme a casa, doctor'. Lo vi mal en Choele y decidí traerlo en auto. Viajamos 24 horas. Lo dejé en su casa, a los pocos días lo internaron con muy mala atención, como es PAMI. A través de mi ex esposa lo pude llevar a Salta pero su estado de salud estaba muy deteriorado", contó. "Hoy lo enterramos y mañana continuamos el trabajo. El legado de Gualberto en el juicio que va perfecto, que obviamente va a terminar con la condena de los siete policías, pero este proceso de años fue lo que terminó con la vida de Gualberto. Las tristezas por los engaños, por lo que pasaba en el juicio, su impunidad, los policías, los testigos en este proceso a los que cuesta llevar, que declaren. Es un trabajo muy grande que hay que hacer", aseguró. "Lo digo con respeto y humildad por mi amigo Leandro (Aparicio) -aclaró-, pero todo ese legado quedó sobre mis hombros".

"Es el juicio más importante de Argentina"

"Voy a tener que continuar ese trabajo instalándome de nuevo en el sur. Es el juicio más importante de la Argentina, tiene 370 testigos de los cuales ya declararon 30. Con los 30, ya hemos acreditado las pruebas para declarar. Por ejemplo, declaró la principal testigo, que dio toda la vuelta del boliche. Yo le llamo Juana. Declaró a siete años del crimen a través de video conferencia, estando protegida. Fue lapidario. Declararon ocho compañeros de Solano que fueron llevados desde Tartagal", explicó. "Muchos de ellos estuvieron esa noche en el boliche. Cada audiencia es extraordinaria en cuanto a lo que vamos acreditando. Los vínculos, el encubrimiento. Por eso están preocupados los policías, y están operando. Es muy conmocionante ver a sus testigos en la sala de audiencias. Están aterrados, blancos por el miedo. Es impresionante. Lamento que este juicio histórico para la Argentina esté, en este momento, tan cajoneado en la prensa. Tomará seis meses completar las declaraciones, más todas las pruebas", informó sobre el curso del debate oral.

Complicados pero libres

"¿Cómo es posible que siete policías que el Estado de Río Negro procesó por desaparición de persona estén libres? Salen de las audiencias del juicios y se van a las comisarías, uniformados con pistola en la cintura. Es un delito de lesa humanidad. Están en funciones. Todos los días retiran certificados para presentar. Uno de los psicópatas que está siendo juzgado, ya fue condenado por apremios a dos años de prisión y cuatro de inhabilitación. Lo habilitaron y mató a Solano. La hija, también policía, fue condenada por picanear a un menor en una comisaría. Ella les enseñaba a sus compañeros policías cómo picanear al menor con ropa mojada. Siguen siendo policías", denunció Heredia.

El Jagüel


"Hicimos un gran esfuerzo para buscar a Daniel Solano en El Jagüel, fue un movimiento privado que salió 2 millones 700 mil pesos. 500 mil pesos puso el gobierno de Río Negro, 250 mil puso la Iglesia. El otro millón y medio lo puse yo. Nosotros bajamos a El Jagüel tres años después de nuestra denuncia de que el cuerpo estaba ahí. Lo que pudimos acreditar, primeramente, es que se podía bajar perfectamente, bajamos herramientas de 400 kilos, o sea que era una mentira que no se podía. Se probó que El Jagüel fue adulterado y cementado, tuvieron tres años para hacerlo", denunció el abogado. "Llevé equipos petroleros y no pudimos perforar los últimos quince metros. Eso fue lo que lo mató a Gualberto. No me olvido nunca más, Gualberto se asomó y dijo esta frase: 'A mi mataquito lo sacaron de ahí'. Gualberto trabajaba en el petróleo, conoce perfectamente. Nosotros pudimos mostrarle a la justicia cómo está de diferente El Jagüel cuando lo grabamos hace tres años y cómo es ahora. Por ejemplo, había una heladera que no encontramos", explicó.
"El testigo de identidad reservada que nos dijo que el cuerpo está en El Jagüel, además nos dijo que a Solano lo mataron con su arma. Los 370 testigos fueron todos aportados con nuestro trabajo de investigación. No hay un solo testigo de la fiscalía ni de la defensa", graficó.
"La causa Solano tiene 24 causas conexas. Al punto de que se revela hasta cómo traficaban cocaína los patrones de Solano. Por eso lo matan. La satisfacción que tengo es que Gualberto Solano sabía todo: cómo lo mataron, quién lo mató, quiénes fueron los autores, quiénes los encubridores. Gualberto sabía todo. Probamos que esa noche hubo ocho policías, no siete. Y el número ocho después fue investigador de la causa", denunció sobre la complicidad y la impunidad en la instrucción. "Fue una vergüenza para el tribunal que se pruebe que había un octavo policía. Declaró la ex esposa del comisario que investigaba, declaró que recibía dinero de los patrones de Solano. Todo acreditamos. Incluso cómo la abogada de la familia que pusieron para el encubrimiento se reunía con Adrián Lapenta (uno de los dueños de Agrocosecha S.A.) y era su amante. Estos policías ya están condenados, por lo tanto hay peligro de fuga. Por eso pedimos la detención hasta la finalización del juicio. No nos acompañó la fiscalía, lamentablemente, en el pedido. Los jueces no saben qué decir. La acusación nuestra tiene quinientas páginas", destacó Heredia.
"A Solano lo sacaron del boliche porque supuestamente se sacó la remera. Hasta probamos que, después de sacarlo, armaron un striptease con cintazos con un obrero norteño. La que le pegaba cintazos y armó el show es la sobrina de uno de los policías que mata a Daniel. Lo armaron para que se entretengan los compañeros de Solano", aseguró.

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