3 jun. 2018



Estuvo en la Ronda de Madres de Plaza  de Mayo este último jueves. Allí agradeció el apoyo de los organismos y de las manifestaciones populares para visibilizar el reclamo de la familia en la lucha por la verdad y la justicia por Santiago.  Después fue entrevistado por Paulo Giacobbe para La Retaguardia y amplió detalles de cómo sigue la causa judicial por la desaparición forzada seguida de muerte de su hermano. (Por Paulo Giacobbe La Retaguardia)

Luego de las habituales intervenciones de Nora Cortiñas y Mirta Baravalle una vez consumada la Ronda de las Madres, el micrófono pasó a manos de Sergio Maldonado. Un Sergio Maldonado que decidió mostrarse auténtico y reivindicar el lugar de la familia en la lucha por la verdad y la búsqueda de justicia por Santiago: “Estoy reencontrándome con esto de ser auténtico. No es una carga el pedido de llevar adelante la bandera de Santiago, pero cuando me preguntaban qué opinaba sobre las causas de Santiago y todas esas cosas, parecía que yo tenía que hacerme cargo de eso y empezar a levantar sus propias luchas. Yo antes de lo de Santiago tenía mis pensamientos propios y mis luchas. No me puedo hacer cargo de las causas  que defendía Santiago. En algunas coincido y de otras yo no participaba. Recién ahora, en esto de ser auténtico, es que yo me empecé a encontrar mi lucha y mi pelea. Yo la llevo del modo que creo necesario para pedir verdad y justicia. Gracias al apoyo que recibí de todos apareció el cuerpo, aquel 17 de octubre tan misteriosamente. Cuando yo empecé a ver que era una desaparición forzada de persona, en ese momento me parecía muy de libro, de papeles. No tomaba conciencia de lo que realmente era. La desaparición forzada de una persona es eso. Primero, el Estado niega a la persona. Después la denigra. Cuando sigue avanzando el tema, ataca a su familia y a quienes tratan de averiguar qué pasó y de esa forma desarticular todo. El Estado es muy responsable. Si yo no estuviera hoy acá, se hablaría del tema cada vez menos. Es la familia quien va adelante y lleva la lucha de la mejor manera posible para que el caso se visibilice más. No hay una lucha si la familia no está atrás. Puede haber organismos que apoyan, pero realmente la que va adelante es la familia. Sin la familia no hay reclamo. A eso apuestan ellos, siempre a desarticular. Lo denigraron a Santiago, le dijeron de todo. Cuando apareció el cuerpo, se metieron con nosotros”, expresó Sergio.
Maldonado aprovechó el momento para solidarizarse con las familias de Rafael Nahuel y de Daniel Solano e intentó explicar cómo opera el Estado también en esos casos: “A la familia de Rafael Nahuel y a la de Solano no van a ver que los ataquen a ellos puntualmente. Para ellos, es como que Rafael Nahuel se tiró un tiro solo, se suicidó faltaría que digan. Para ellos, Solano nunca estuvo. Es muy triste ver que Gualberto Solano falleció lleno de tristeza. Yo le veía la cara en el momento de la excavación, que estaban todas las expectativas puestas ahí. Nosotros  sentimos una gran deuda con ellos de no haber podido ir a apoyar. Pero también entendemos que somos víctimas. No podemos ir todo el tiempo a apoyar algo cuando nosotros estamos mal. Yo estuve un mes y medio en el que fue difícil levantarme. Llegan los bajones y eso se debe también a ellos”, señaló.
Sergio pidió apoyo para continuar lo que entiende será una larga lucha y en la que deberá respaldarse en el cariño de la gente: “Norita me enseñó que no hay que demostrarles debilidad. La voy a contradecir. La debilidad es también un signo de humildad. Nosotros no somos superhéroes, somos personas. Yo tengo un plato de comida caliente en mi casa y, por ahora, puedo pagar el gas, pero hay gente que no. Tenemos que volver a encontrarnos como personas nosotros mismos. Que esos abrazos que se dan en las marchas no sea solamente en las marchas sino que sea algo diario. Tenemos que volver a que la sangre nos fluya. Somos humanos, nos podemos equivocar. Podemos estar tristes o contentos. Yo puedo estar triste, pero también me permito reírme y disfrutar de la vida. Es lo que me va alimentar para seguir. Estas luchas son eternas, acá tenemos dos ejemplos (por Mirta y Nora). Yo sé que no voy a tener justicia pronto, pero si la seguimos peleando y vamos todos juntos me parece que se puede aclarar un poco. La justicia se puede desmembrar y volver a nacer. La Justicia está, hay que encontrarla. Todos tenemos que vencer y torcer el brazo”, manifestó
Después, se refirió a la causa que investiga la desaparición seguida de muerte de Santiago y apuntó contra el juez Guido Otranto y la fiscal Silvana Ávila: “Se van dando y aclarando cosas. Sobre la causa de espionaje, cuando nosotros decíamos que nos seguían no es que yo era un delirante. Cuando ya estaba recusado, el juez Otranto emitió la orden para que nos intervinieran los teléfonos a mí, como familiar directo, y a tres testigos más. Debería haber intervenido el teléfono de (Pablo) Noceti, (Fabián) Méndez, (Patricia) Bullrich y todos los gendarmes que estaban participando. Eso no lo hizo. Todo lo contrario, los protegió. Les retiró todos los teléfonos para que no metieran la pata y siguieran hablando. En las testimoniales, no coincidía ningún relato. Siempre el gobierno encubrió y el Estado protegió en vez de apartarlos y tomar las testimoniales como lo tenía que hacer. Pedimos la recusación de la fiscal Ávila. Ella no me recibía porque decía que yo era violento. Le había dicho que moviera el culo y encontrara a mi hermano. Ese era el grado de violencia para ellos en la Justicia. Cuando me intervinieron el teléfono se transformó tan cínicamente en una persona humana. Me atendía muy bien y era muy dulce al hablar. Lo cínicos que son... ¿qué querían escuchar, cómo yo lloraba con mi familia y las cosas íntimas con mi compañera? ¿Qué querían encontrar?”, se preguntó Sergio Maldonado e insistió en responsabilizar al Estado por la desaparición y muerte de Santiago: “Yo lo que quiero saber es la verdad. No podemos mirar para otro lado y no responsabilizar al Estado. Gendarmería fue quien ingresó al lugar ilegalmente, quien reprimió y a quien el gobierno encubrió diciendo que no habían llegado al río, que no habían participado ni tirado tiros. Hicieron todo eso. Después, fueron por cada uno de los testigos y los amedrentaron aislándolos para que no declaren. Por eso, más que nunca, pedimos que entre un grupo de expertos independientes que garantice la seguridad. Como decía la abogada Verónica Heredia, la investigación estaba en peligro. Se borraron pruebas, se amedrentaron a testigos, se separa y se denigra. Va pasando el tiempo y cada vez es más difícil saber qué es lo que pasó. El juez Lleral dijo que hay que destruir las escuchas que se tomaron ilegalmente porque Otranto ya estaba recusado cuando emitió la orden de que se interviniera el teléfono. Eso es totalmente anticonstitucional. Le cabe un juicio político a Otranto, le cabe un juicio político a la fiscal Ávila y a su secretaria Ricono. Rafaela Ricono es la esposa de Otranto. Están todos entongados. Cuando dicen que renunció Gonzalo Cané y que renunció Nocetti, es mentira. Renunciaron a esos puestos para pasar a otros puestos más altos. Nocetti, en vez de estar en un lugar donde lo deberían estar investigando pasa a investigar. Cané, de autoimputarse en la causa de espionaje pasa a pertenecer a la Cámara. Van cubriéndose. Son todas muestras de que el Estado les está pagando los favores a quienes participaron. A Otranto, recusado y con todas las cosas que viene haciendo mal, lo ternaron para que sea camarista. Ahora está en manos de los senadores bloquearlo”, pidió.
Sergio Maldonado terminó su relato recordando a su hermano y a otros pibes y pibas desaparecidos y asesinados por responsabilidad del Estado: “Voy a seguir pidiendo verdad y justicia por Santiago, por Daniel Solano, por Rafael Nahuel, por Jorge Julio López, por los 30 mil y por todos los chicos que fueron desaparecidos y muertos en democracia por gatillo fácil”, cerró.
Una vez finalizada la Ronda, Paulo Giacobbe entrevistó a Sergio Maldonado y lo consultó acerca de la relevancia que tuvieron las distintas movilizaciones que se realizaron en todo el país exigiendo la aparición de Santiago: “Eso fue importantísimo. El apoyo de todos los organismos y de la gente en general. Nosotros también nos pusimos eso al hombro. Era muy grave, sobre todo por la forma en que había sido. Yo le voy a estar agradecido siempre a la gente. La gente está en la calle”, aseguró y, sin embargo, confesó que al principio le parecían inútiles las manifestaciones populares: “En un momento pensé que salir a la calle no servía de nada. Viendo como manejaban todo, pensaba que la lucha estaba detrás de una computadora. Cuando empecé a avanzar y ver que la sangre y el corazón bombeaban en la calle comprendí que no, que lo otro es circunstancial y que las calles son nuestras”, dijo.
En la causa está realizándose una pericia en relación al DNI de Santiago. Sergio opinó que ese hecho no es demasiado relevante para llegar a la verdad, sino que existen otros aspectos mucho más importantes: “La pericia está medio en stand by. Todo está relacionado. Yo fui al INTI en febrero porque estaba con el tema laboral. Después de las 7 de la tarde se militariza el INTI y no tenés forma de que se garantice la cadena de custodia. No sé cómo se va a analizar el DNI: el ph d el agua o la temperatura...No es algo relevante. Por ejemplo, por qué no peritaron la fogata que estaba en el lugar para ver si estaban las pertenencias de Santiago. Todas estas cosas no me van a destrabar. Que me digan por qué el cuerpo apareció en un lugar en donde pasaron tres rastrillajes, por qué estaba en las condiciones que estaba y la ropa estaba intacta. Hay otras cosas. Eso solo no va a esclarecer. No apartaron a la Gendarmería. Por ahí nos quedamos en algunos puntos que son un pequeño porcentaje. Los grosos no se hicieron. La mochila no apareció nunca. Tampoco apareció lo que se llevaron de la casa de Santiago”, afirmó.
Por último, Maldonado comparó el accionar represivo durante la última dictadura con el del actual gobierno: Por más que hayan pasado más de 40 años es la misma metodología. Es lo mismo, pero con el voto popular. Es una dictadura encubierta en una democracia. Se relaciona todo. Usan el mismo método de desaparición forzada, negar, atacar y desprestigiar”, concluyó Sergio.

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