20 jul. 2018



Lo dijo Beverly Keene, que forma parte del colectivo Diálogo 2000 Jubileo Sur Argentina, uno de los convocantes a la movilización de mañana al mediodía para rechazar la visita del Fondo Monetario Internacional al país y el acuerdo que hizo con el gobierno de Mauricio Macri. La concentración de la marcha unitaria es a las 12 en Las Heras y Pueyrredón hasta el Centro de Convenciones y Exposiciones. (Por La Retaguardia)

Foto: Karina Díaz

"Estamos convocando a una marcha contra el FMI, contra su presencia en el país, contra el pago de una deuda fraudulenta y los planes y las políticas que impulsan los países del G20. Es el motivo de la visita que hace el FMI a Buenos Aires con su directora general. Ya sabemos todos de qué se trata el acuerdo con el Fondo: ajuste, saqueo, que busca junto con las políticas que impulsan los países del G20 un proceso de financiarización y privatización del Estado. El pago de intereses de la deuda va ocupando una proporción cada vez mayor del presupuesto y esos recursos no están disponibles para lo que necesitamos los pueblos, salud, educación, vivienda, trabajo. Después el Estado dice que no tiene recursos porque además se recortan los impuestos a las empresas más importantes, bajan las retenciones", enumeró Keene. "Ese déficit provoca que no haya para obra pública, que se termina entregando a empresas privadas. Por esta vía vamos privatizando lo poco que nos queda del patrimonio público que ya desde los años noventa ha sido diezmado. Sigue ese desguace de una manera muy acelerada. El G20 viene con intención de promover la inversión privada en la infraestructura que se necesita para profundizar el saqueo. Eso quiere decir: grandes puertos, rutas, transportes, para sacar, saquear, extraer los recursos y la propia riqueza que crea el pueblo argentino a través de su trabajo. Eso se extrae mediante el pago de intereses y ganancias a estas empresas que tienen toda la libertad para sacar su plata del país", denunció la activista. "El G20 viene para eso, para profundizar el ajuste, el saqueo, la privatización del Estado y de la naturaleza misma. Es importante que estemos movilizando en este momento y de aquí hasta fin de noviembre cuando se realizará la cumbre de jefes de Estado de los países del G20. Será un momento en el cual desde Argentina y en todos los países vecinos tenemos que salir masivamente a la calle para repudiar no sólo esa política económica sino también la política represiva que viene acompañando a esa política económica. Tiene que quedar claro que este modelo no cierra sin mayor represión. Se habla de poner bases estadounidenses en Neuquén, en Misiones en este momento. Se avanza en un proceso de militarización de la seguridad local, asumiendo las Fuerzas Armadas tareas que competen a la Policía, un trabajo de equipamiento, de entrenamiento de las Fuerzas de Seguridad que pone cada vez más en peligro la vida y la integridad de cada uno. Tenemos un cuadro cada vez más complicado. Es muy importante la unidad que se está construyendo frente a este acuerdo con el FMI, frente a la presencia del G20 y frente a lo que es el pago continuo de esa deuda fraudulenta", consideró.
Para Keene, "es tan vital para el gobierno cerrar este acuerdo que está cerrando Télam y otros canales de comunicación para que efectivamente el pueblo no tenga acceso a la información que necesita, tampoco a la concientización y formación y a la posibilidad de comunicar cuáles son los conflictos. En la conferencia de prensa en que convocamos a la marcha habló una dirigente de Télam y del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), explicando con claridad el cierre de las corresponsalías en Chubut, en Catamarca, en Misiones, Chaco, Formosa, lugares donde hay muchos conflictos relacionados al control territorial, a los pueblos originarios, la instalación de bases militares extranjeras, la conversión de la Gendarmería y las fuerzas represivas locales en fuerzas militarizadas", advirtió sobre los lugares específicos a los que se aplicó el recorte. "Eso nos tiene que abrir los ojos. La comunicación es una herramienta de nuestra lucha hoy en día, tenemos que proteger las herramientas que tenemos, los medios de comunicación popular, también los medios del Estado como Télam que tiene larga historia y tiene que tener independencia del gobierno de turno para que realmente pueda ser un canal de comunicación para todos", planteó. "El gobierno necesita controlar la comunicación para cerrar este acuerdo porque se está dando cuenta de que si no tiene la plata del Fondo Monetario en este momento le va a ser muy difícil conseguir los préstamos que necesitan desde afuera para seguir pagando los intereses que están pagando. Es casi de vida o muerte para el gobierno porque sus aliandos están metiendo esta plata en sus bolsillos. Cuando Luis Caputo asume esa función y dice que este acuerdo con el FMI es lo mejor que nos puede haber pasado, tenemos que reflexionar por qué diría una cosa así si todo el pueblo reconoce que va a ser un desastre. Los propios ministros del gobierno están diciendo que va a ser duro, que va a haber recesión y recorte. Hay que poner el ojo ahí", insistió Keene.
"Los dólares que dicen que 'se queman' cambiaron de dueño, se fueron a los bolsillos de los bancos, de los especuladores, inversionistas que en este momento están recibiendo 50% de interés sobre esa plata. No es que se quema de verdad. Se esfuman del Estado los recursos públicos y los dirigen a los bolsillos de unos pocos. La iniciativa que varias organizaciones están tomando es hacer denuncias judiciales de ese robo. No es otro Fondo, es el mismo que dos días después del golpe del 76 firmó un acuerdo con la junta militar genocida diciendo 'ahora hay estabilidad política en Argentina'", recordó. "Es el mismo Fondo que acordó y bendijo todas las políticas de privatización y desguace de los años noventa, que bendijo toda la gestión de la deuda que nos llevó al 19 y 20 de 2001 y el mismo que hoy en día en Haití forzó la firma de un acuerdo y el gobierno tuvo que aplicar un aumento del 50% sobre los combustibles de un día para el otro. Me refiero a una población en la que el 80% vive en una miseria espantosa. Es el mismo Fondo. Cambian a veces las circunstancias económicas, los objetivos a corto plazo. Algunos dicen que ahora le pide al gobierno que no baje las retenciones a los agroexportadores y entonces es un Fondo de izquierda pero no, es un matrimonio de conveniencia donde entre los dos buscan lo mismo. El ajuste, el saqueo, que baje el costo laboral argentino, el que mencionan todos los empresarios y dicen que no pueden prosperar, que los trabajadores cobran demasiado", concluyó Keene.

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