6 ago. 2018



A casi tres años, Lucas espera que llegue el juicio donde el oficial Ricardo Ayala reciba una condena ejemplar. Un festival este sábado agrupó a familiares y vecinas/os que se unieron al reclamo. (Por Colectivo de Medios de Comunicación Popular*)

Foto: abajo a la izquierda, Lucas Cabello en un festival antes del comienzo del juicio

Aunque el día arrancó en llovizna, la tarde del sábado fue de las mejores de este invierno porteño, que viene sacudiendo fuerte en los barrios donde el frío duele. En el Parque Irala y a metros de la Bombonera, un fanático de River pide justicia. Y con él un barrio, que acompaña su reclamo.
En el corazón de La Boca, un festival tuvo lugar, para pedir Justicia para Lucas Cabello. Quizás recuerde el caso. Noviembre de 2015. Vidal era vicejefa porteña, y recientemente electa gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, y salió rápidamente a decir que el oficial Ricardo Ayala respondía a un llamado de un botón antipánico cuando disparó brutalmente contra Lucas aquel 9 de noviembre de 2015 en la puerta de su casa.  Como si anticipara la doctrina a la que Chocobar puso nombre años más tarde en el mismo barrio de La Boca.
Vecinas/os, familiares y amigas/os se juntaron para exigir justicia. Con música, arte popular, murgas, rap, radio abierta. Lucas, quien se recupera de las consecuencias del brutal ataque, estuvo en la plaza junto a  su familia.
Estuvieron presentes Eugenia, hermana de Andrea Viera; Jorge Herrera, papá de Pitu y Pola, dos hermanitos muertos en un incendio en un conventillo; y Roxana Cainzos, mamá de Nehuen Rodríguez. "Son tiempos difíciles, lo que sirve es la unión, que los chicos tomen conciencia y sepan cuidarse", dijo Roxy.
Karamelo Santo agitó la tarde barrial, y las murgas Gardelitos y Bombo, Platillo y Elegancia, entre otras, desfilaron estandartes. La barriada acompañó, comprando patys y choripanes, para ayudar a familiares en lo que se viene ahora: esperar que el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 (conformado por los jueces Luis Salas, Adrián Pérez Lance y Fernando Ramírez) ponga fecha de inicio al juicio oral y público.
Nahuel Berguier, uno de los abogados que acompaña la causa desde el inicio y participó de la jornada, resaltó la importancia de la respuesta popular: "la causa es emblemática por la fuerza que le puso Lucas y su familia, y por el acompañamiento total que tuvo de las organizaciones y vecinos del barrio porque sin esa reacción inmediata y fuerte, la causa no hubiera tenido el avance que tuvo".
El Poder Judicial, que suele ser hostil con quienes exigen justicia y es en demasía benévolo con quienes violan derechos humanos a diario, sobre todo cuando llevan uniforme, le garantiza a Ricardo Ayala esperar el juicio en libertad. Como muestra de la impunidad que intentan garantizar. Sin la lucha, sin la organización, no es posible que los responsables sean juzgados y condenados. Estas madres lo entienden, actúan, y dan ejemplo en el camino que encararon. Necesitan, además, del apoyo y empuje de un barrio entero. El festival del último sábado es sólo una expresión del acompañamiento de una comunidad, que sigue gritando justicia para Lucas hoy como desde noviembre de 2015. Cuando cambió la vida para Lucas. Y también para el barrio de La Boca.
"A las mamás que estamos acá nos pasó lo que todas tememos: que nos lastimen a nuestros hijos" cerró Caro, mamá de Lucas. "Gracias a los vecinos y al barrio que reaccionaron en el momento, puedo tener a mi hijo conmigo, puedo abrazarlo.  Pido que no nos falten más hijos en el barrio porque son vacíos que no se llenan más".

*FM Riachuelo, La Retaguardia, Sur Capitalino, FM La Caterva, Agencia Paco Urondo, ANCAP

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