27 sept. 2018



Daba clases en la Universidad Nacional de San Martín y la echaron en 2014 por “atea, abortera y feminista”. Un fallo laboral de primera instancia le dio la razón. Aquí, un texto de la docente explicando el conflicto y su resolución (al menos por ahora) feliz. (Por Julieta Arosteguy para La Retaguardia)

 “Atea, feminista y abortista”. Con esas palabras, en agosto del 2014, me desplazaron de mi cargo como docente de Bioética en la carrera que FUNDALAM dictaba juntamente con la Universidad Nacional de San Martín. FUNDALAM, para quienes nunca la escucharon nombrar, es una organización que promueve la lactancia materna, con fuertes vínculos con el Opus Dei (funciona en un edificio cedido por la Fundación Perez Companc) y con altas figuras del gobierno macrista. En su página de Instagram hay fotos con la Primera Dama, la Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires y la Ministra de Desarrollo y Acción Social de la Nación.
La dirección de FUNDALAM, que estaba a cargo de la Tecnicatura en Puericultura y Crianza, me llamó ese cuatrimestre después de mi primera clase para reprocharme por haberle propuesto a las estudiantes hablar del aborto legal desde una perspectiva laica y feminista.
En el año 2014, hablar de aborto en clase era mucho más difícil de lo que es hoy. El año anterior, en marzo del 2013, Jorge Bergoglio había sido nombrado Papa. El fallo FAL, en el que la Corte Suprema de Justicia de la Nación interpreta las condiciones para la interrupción legal del embarazo, era todavía reciente. Y la marea verde que este año puso en boca de todes el debate por el aborto legal, seguro y gratuito en ese entonces era imposible de imaginar.
“No podés presentarte frente a la clase como atea, feminista y abortista”, me dijeron. Y después me dijeron que no vaya más. Desobediente, fui al día siguiente a la Universidad Nacional de San Martín a denunciar lo que me acababa de pasar. FUNDALAM se defendió: dijo que yo había maltratado a las estudiantes y les había tratado de imponer mi forma de pensar. Que había sido mi culpa que las estudiantes se negaran a seguir cursando conmigo.
Cómplice del despido discriminatorio, la Universidad de San Martín acudió en ayuda de FUNDALAM: designó a la docente católica y antiderechos elegida a dedo por FUNDALAM en la que puso a todas mis estudiantes, inició una investigación por las denuncias de FUNDALAM en mi contra plagada de irregularidades, escondió las imágenes religiosas que había en FUNDALAM, y falsificó mis firmas y expedientes laborales.
En noviembre del 2014 inicié un juicio laboral contra FUNDALAM. Me costó encontrar abogado. Nadie, incluso reconocidas organizaciones de defensa de los derechos humanos, quiso tomar un caso imposible de ganar. Pero un abogado feminista se animó y antes de que terminara el año, logró que la jueza laboral ordenara mi reinstalación en el cargo.
Si bien la orden de reinstalación sigue vigente, nunca volví a dar clases en FUNDALAM. Al año siguiente, frente a la orden judicial, la Universidad de San Martín dio marcha atrás con la designación de la docente antiderechos. Acorralada, FUNDALAM eligió cerrar la carrera antes que volver a tenerme frente a una clase. 
“Ganamos, Arosteguy” me escribió el viernes mi abogado. Después de casi cuatro años tenemos sentencia de primera instancia que reconoce “que en todo momento lo que prevaleció frente a la postura que había adoptado la docente en la clase en cuestión, fue una actitud reñida con la tolerancia y el respeto que debe prevalecer respecto de una persona que en forma explícita manifiesta su postura ideológica frente a un tema controvertido como el del aborto que genera hoy en día grandes debates, que inclusive forman parte de la agenda legislativa del Congreso Nacional y determina posturas diversas en el marco político de la sociedad en su conjunto. A mayor abundamiento, considero que resulta altamente recomendable que un docente explicite su punto de vista y el basamento de su postura en concordancia con su posicionamiento ideológico, propio o basado en alguna corriente doctrinaria de la que participa, siempre en un marco de respeto, pues ello genera como contrapartida la libertad de los alumnos de compartir o disentir con lo expresado”.
Y agrega: “De este modo el accionar de la empleadora aparece como una conducta de represalia discriminatoria, pues veladamente, subyace una disconformidad con la postura asumida por la trabajadora. […] Pero insisto: en ningún caso puede discriminarse a la trabajadora por su ideología, entendiendo por esta al posicionamiento personal ante determinados planteos o cuestiones que implican certezas o posturas de pensamiento"
La sentencia no ha quedado firme todavía y ambas partes pueden apelarla. Mi vínculo laboral con FUNDALAM se encuentra vigente, ya que el despido discriminatorio debe considerarse nulo. La orden de reinstalación que nunca fue cumplida por mi empleadora puede ser obedecida, dado que FUNDALAM ha comenzado una nueva carrera en la Universidad de Belgrano. Yo quiero volver a dar clase. Porque después de tanta lucha, no nos callamos más.

9 comentarios:

  1. ¡Bendiciones!

    ¡Que pena que le hayan despedido de esa manera! Creo que una buena opción sería recurrir también a un buen estudio contable y así saber de cuestiones como liquidación de sueldos.

    Saludos.

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  2. Te felicito! Gracias a vos toda la gente que recibía asistencia de manera GRATUITA se queda en banda. No coincido con tus creencias pero el debate está abierto y se va a dormir democráticamente en el congreso como corresponde. Lo que no entiendo es la insistencia en formar parte de un proyecto con el que no comulgabas claramente. Este caso muestra como a veces un juez puede hacer valer un interés particular sobre las necesidades de muchos. Yo la verdad no sabía que FUNDALAM tenía lazos con Pérez Companc, Macri, el PRO, etc. Solo los conozco porque hace 20 años ayudaron mucho a mi mujer y mi hija de manera absolutamente desinteresada y a partir de esa experiencia a dos hermanas y 3 primas más chicas. Siento una gran pena y solo me consuela que la gran Marta Martín, fundadora y alma, no este (tristemente) con nosotros para sufrir esta pérdida.

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    1. Excelente reconocimiento a quienes trabajan sin ideologias solo por el bien de los demas

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  3. Felicidades x cagarle la vida a miles de mujeres que alli encontraban la esperanza en el desafio que significa dar de mamar! Que importa la ideologia politica o lo que hubiera de fondo. A mi me salvaron la lactancia. Solo por un poco de guita cagaste a miles de mujeres y te decis feminista? Espero estes contenta

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  4. La JUSTICIA ARGENTINA....EL juez dando lugar a un reclamo economico exacerbado deja a la sociedad sin un lugar como FUNDALAM dedicada a la lactancia materna. El / La juez es mas machista y misogino de lo que pense. Podria haber logrado un acuerdo equitativo que no obligue a cerrar FUNDALAM.No entiendo tampoco a la docente, que de pertinente tiene hablar de aborto en Puericultura y Crianza ? Es pertinente? Tiene correlacion con la curricula? O tomo la clase como una plaza publica de debate de ideas? Que es ser docente antiderechos? COn esa perspectiva es la que permitia disentir entre lxs estudiantxs ? Me parece que si a alguien en contra de la IVE , lo acusas de antiderechos donde esta la tolerancia a las ideas contrarias?

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  5. La docente está defendiendo su derecho y no podemos pronunciarnos al respecto ya que desconocemos su situación particular y no nos compete.
    Creo que es necesario asumir el carácter político de la lactancia y de la formación en puericultura, especialmente si queremos que esta disciplina integre formalmente el sistema de salud.

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    1. La docente no tiene derecho a hacer apologia del delito!!!!!

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  6. Una docente no puede hacer apologia del delito. Más allá de la interpretación de un Fallo el aborto es u delito. Código Penal art 85. No puede desde un cargo universitario hacer apologia del delito. TENGAMOS LAS COSAS CLARAS.Y ahora perjudica a un montón de personas con su actitud a favor del delito

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