31 oct. 2018



La Ronda después de otra represión en Congreso. Nora nos cuenta su viaje por Japón. Los delitos sexuales en Asia y en la ESMA. Sonia Ivanoff, la abogada de Facundo Jones Huala, lo visitó en la cárcel de Chile y denunció “una persecución política por ambos Estados a un dirigente mapuche”. (Por Paulo Giacobbe para La Retaguardia)

Fotos: Karina Díaz

Pese a que la Plaza de Mayo fue inaugurada a mitad de año, su estado de obra permanente continuó. Hace dos semanas reforzaban las rejas soldándolas y colocándoles unas placas para proteger sus cadenas, pero arruinando el bello estilo antiguo anti revuelta popular que conservaban. En esta oportunidad, la obra se centraba en la colocación de algún material entre la unión de las baldosas. Esto ocurría únicamente en el sector donde hablan las Madres y ocupaba exactamente el mismo perímetro que utilizan las Madres de Línea Fundadora todos los jueves a esa hora.

Represión en el Congreso

Nora Cortiñas comenzó repudiando la represión del mediodía anterior en el Congreso, cuando se iniciaba la sesión para debatir un presupuesto de ajuste que finalmente sería aprobado durante la madrugada: “Estoy orgullosa de los jóvenes, mujeres y varones, todo este pueblo, que ayer salió a la calle y fue brutalmente reprimido, más que el 14 y 18 de diciembre. Fue terrible. Todos los que estuvieron presos, todos lastimados, todos golpeados y muy fuerte. Yo le digo al gobierno que no se va a disciplinar al pueblo castigándolo y golpeándolo. Cuando entre la ley al Senado estaremos en la calle todos y todas. Las armas que compraron para reprimir al pueblo no les servirán para callar la indignación por la entrega del país que están haciendo en este momento a través del FMI, del G20 y de todos estos miserables que quieren oprimirnos de una manera brutal. Además es un gobierno entregador al colonialismo, pero estamos de pie y ayer se vio”.
Como en diciembre, la policía gaseó y golpeó a diputados y referentes políticos de la oposición. Además de reprimir a los manifestantes, realizó una cacería a quince cuadras de distancia del Congreso, para detener personas que estaban desconcentrando o que ni sabían que había una marcha. Intentaron plantarles pruebas a los detenidos. Se llevaron a casi una treintena de personas a la alcaldía número 9, en Floresta. Cuando un importante número de manifestantes se acercó a pedir la inmediata liberación de los detenidos, fueron reprimidos. Pero la concentración frente a la puerta de la alcaldía se mantuvo. Esa misma noche, Nora visitó a todos los presos: “después de verlos había una seguridad. Estaba lleno de abogados, algunos políticos, y muchos, muchos militantes y ellos se sintieron que estaban seguros. Porque entrar a una comisaría, si de afuera no sabe nadie, es muy peligroso. Así que salieron”, contó Nora.  A diferencia de otras detenciones en manifestaciones, los liberaron a todos durante la madrugada.



Esclavitud sexual en la Segunda Guerra Mundial

Nora Cortiñas había llegado la semana pasada de un viaje de varias semanas, que realizó a Japón junto a Verónica Torras, directora de Memoria Abierta, y Graciela García, sobreviviente de la ESMA y víctima de violencia sexual en ese centro clandestino. Las tres fueron invitadas “por una organización integrada fundamentalmente por mujeres que existe desde hace 9 años en Tokio y trabaja sobre el tema de la esclavitud sexual en muchos lugares de Asia, que fueron esclavizadas durante la Segunda Guerra Mundial por el Ejército Imperial Japonés, aproximadamente un año antes de la guerra y durante todos los años de la guerra”, explicó Torras y puntualizó: “El ejército organizó centros de reclusión de mujeres en distintos lugares, dentro de Japón y dentro de muchos otros países de Asia: Corea, Malasia, Filipinas, China, que han sido víctimas de delitos sexuales. Fueron prostituidas de una manera forzada por la oficialidad, suboficialidad y los soldados del ejército japonés y una vez terminada la guerra el Estado japonés nunca quiso reconocer esta situación, hasta el día de hoy que la sigue negando. No solo niega, sino que las culpabiliza, porque dice que aceptaron voluntariamente estar en estos lugares, se ha negado por supuesto a reparar a estas mujeres, a hacer justicia sobre esto y a que se conozca la verdad. Todavía hay algunas vivas, porque en ese momento eran muy jovencitas, la edad en que se reclutó a las mujeres era de 12 años, en algunos lugares quedan sobrevivientes que se han animado a hablar. Esta organización ha recopilado todos los testimonios y también archivos estatales donde se ha logrado reunir información y presentaron los archivos junto a otras organizaciones, en muchos casos activistas feministas, al Programa  Memorias del Mundo de la UNESCO para que formen parte de ese programa, pero Japón se resiste a que estos archivos formen parte de la UNESCO, y se viene resistiendo con bastante éxito porque junto a Estados Unidos, es uno de los principales financiadores de la UNESCO”.

No tan lejos

Graciela García dijo que la exposición más importante la realizó Nora en una facultad y fue sobre el comienzo de las Madres hasta la vigencia que tienen en la lucha actual: “No solo las palabras de Nora, sino la actitud, que fue a todas las marchas de resistencia que pudimos encontrar, y arengando. Quiero decir que la lucha de las Madres fue lo que dio comienzo a todo lo que pudimos hacer después y es el hecho político más importante de todas estas décadas”, Graciela también dio su testimonio puntual dentro de la ESMA: “dos años de detención en un campo de detención y exterminio y víctima de un abuso sexual que vale la pena remarcar, esta es la lucha que tenemos ahora. Con pasos que van adelante y pasos que van para atrás, logramos que algún juez dictamine contra el perpetrador por abuso sexual y después vamos a otro fuero y ese fuero hace que ese delito esté incluido dentro de los tormentos y la lucha nuestra es que tenga el perfil propio que tuvo, el de abuso sexual. Las compañeras, además de la situación general, tuvimos que agregar la condición de mujer y hoy tenemos claro que se trató de una estrategia más de destrucción de la militancia, no solamente para la humillación de las mujeres sino como un mensaje concéntrico que llegaba a los compañeros, a los que estaban ahí con nosotras, a los que estaban afuera, a las familias, a la sociedad completa. Entonces a esa estrategia le ponemos nombre y apellido y le ponemos perfil propio: abuso sexual”.
Consultada por La Retaguardia sobre las casaquintas que los genocidas de la ESMA utilizaban para distintos fines, Graciela García relató: “La primera a la que me llevaron fue donde estuvieron secuestrados Yorio y Jalics, la segunda era propiedad de la familia de Pernías y la tercera nunca supe exactamente. El uso que le dieron a las quintas era tener gente secuestrada que no querían llevar a la ESMA, como es el caso de un compañero que utilizaron en Europa y mientras tanto retuvieron a su compañera y a sus hijas en una de estas quintas. Por otro lado, nos juntaban a varios detenidos con sus familias, como dando a entender ese planteo que ellos tenían de recuperación, lo cual que era falso, pero era parte del show que hacían. Y tercero, y particularmente, fue un espacio de abuso sexual de las compañeras”.
Graciela cuenta que la sacaban engrillada, tabicada y con esposas en las muñecas, con dos o tres oficiales armados. A medida que se acercaban a una quinta iban avisando por radio. La primera vez que fue a una de estas quintas, al llegar le sacaron las esposas y la sentaron a una mesa para comer: “Era una mesa de oficiales y presos, era parte de la perversión de la ESMA y los que nos sirvieron la comida eran los mismos verdes que nos daban patadas y nos manoseaban en la ESMA. Después del almuerzo, nos llevaron al living, que era muy grande, con una balconada, aparece de uno de los cuartos (el Tigre) Acosta, diciendo que era el Capitán Arriaga. La otra quinta era más modesta, tenía una piscina y unos columpios y fui hacia los columpios y estaba rodeado de los oficiales. La tercera era mucho más importante y la alquilaron, me consta porque fueron oficiales a alquilarla, porque lo comentaron. Era muy importante, tenía buhardilla y tres o cuatro cuartos con hogar propio y un comedor de unos diez metros por lo menos”.

¿Te acordás del Lonko?

También participò de la Ronda Sonia Ivanoff, abogada del Lonko Facundo Jones Huala, preso en Chile. Dijo que venía de visitarlo en la cárcel: “Es una cárcel de máxima seguridad, está en el módulo 1, las ventanas son de barrotes, calabozos exclusivos. Es una cárcel concesionada, solo personal de seguridad pertenece al Estado y hasta el mismo personal de seguridad ha hecho huelgas y paros por el estado de la comida y el exceso de cloro en el agua”, graficó Ivanoff las condiciones en las que se encuentra el Lonko mapuche y detalló algunas irregularidades en el traslado desde la prisión argentina, además de subrayar su condición de preso político: “Para Chile es un preso político, todos los días carabineros debe informar a Santiago de Chile el estado de salud de Facundo. Algunas anécdotas a tener en cuenta: la Policía Federal Argentina lo escoltó hasta adentro de la cárcel, esto hace que sea una extradición totalmente atípica, normalmente las fuerzas de seguridad llegan hasta las fronteras. Indudablemente hay un acuerdo entre el Estado argentino y chileno para los presos mapuches, para los líderes mapuches. La ministra Bullrich y el gobierno de Macri decidieron extraditarlo incumpliendo una medida cautelar del Comité de Naciones Unidas, que llegó dos días antes de su extradición. El Comité de Naciones Unidas se va tomar cinco meses en contestar la medida cautelar y la denuncia que hicimos. El día que fue extraditado, a las 5 de la tarde bajó el helicóptero de la Policía Federal en el penal de Esquel y recién a las 5 y cuarto por sistema judicial me informan que se había tomado la decisión de extraditarlo. El 28 de septiembre la Argentina rindió examen ante las Naciones Unidas y allí el Subsecretario de Derechos Humanos informó ante el comité que la decisión de extradición de Facundo Jones Huala fue política, que lo había pedido Michelle Bachelet, actual alta comisionada de las Naciones Unidas, y que fue ratificado por Sebastián Piñera. Lo cual confirma que se trata de una persecución política por ambos estados a un dirigente mapuche”.
Sonia Ivanoff informó que el 4 de diciembre será el juicio contra Facundo Jones Huala, y calculó que durará entre siete y diez días.

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