4 oct. 2018



En la entrega de diplomas de egresadas y egresados del Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA), una organización, Mujeres y Disidencias del CNBA, expuso en cada turno una declaración en la que denuncian una seguidilla de situaciones de acoso por parte de autoridades de la institución. Además, sumaron la mención a docentes (tutores de los jóvenes y el rector, Gustavo Zorzoli) que tuvieron una actitud pasiva y cómplice a sabiendas de que ocurrían estos episodios. En diálogo con Luis Angió en el programa Otras Voces, Otras Propuestas, Zoe Taricco García, integrante de Mujeres y Disidencias del CNBA, explicó cómo llegaron a tomar la decisión de hacer este planteo y qué expectativas tienen de que la situación se modifique para los estudiantes actuales. (Por La Retaguardia)

"Decidimos armar el discurso entre todos, estamos organizadas bajo el nombre de Mujeres y Disidencias del Nacional Buenos Aires. Si bien existen distintas situaciones en las que algunas pueden o podemos sentirnos más o menos afectadas por determinadas situaciones, todas fuimos víctimas de alguna manera de la sistematicidad con que se recurría a la violencia por parte de las autoridades", explicó. "Las situaciones para nosotras eran muy incómodas, era algo que no sabíamos cómo manejar. Hay gente que se olvida de resaltar que nosotras éramos menores de edad y no teníamos el espacio que debía ser generado por el colegio para que pudiéramos tener la libertad y la tranquilidad de contar que esas cosas nos estaban pasando. Simplemente había comentarios entre nosotras de una situación en la que la habíamos pasado mal con una autoridad del colegio. No podíamos llevarlo más allá de una conversación entre amigas. Eso era lo que para nosotras era tan conflictivo", planteó.
"Cuando nosotras decidíamos mencionárselo a nuestros padres, ellos en general nos decían que tratáramos de acudir a nuestro tutor. La lógica indicaba que si ese espacio era para que los estudiantes pudieran acceder a un lugar de contención, nos alentaban a avanzar de esa manera. Yo particularmente nunca lo mencioné con mis padres porque no viví una situación que me llevara a eso, pero mis compañeras contaron que sus padres las alentaron a incentivar que se hiciera algo desde adentro del colegio y se interviniera desde el departamento de tutores, los encargados de acompañar a los estudiantes", señaló. "No sucedió que nuestros padres intercedieran desde afuera, actualmente sí existe una organización que se llama Madres y Padres Autoconvocados que se encarga de llevar al colegio situaciones que desde adentro no se están solucionando en relación a la violencia institucional", contó.
"Los nombres que aparecen en nuestro discurso no le son ajenos ni indiferentes a ninguna persona que forme parte de la comunidad educativa del Nacional Buenos Aires. Son personajes que todos conocen y que todos pueden conocer en mayor o menor medida cuál es su accionar y cuál es la relación que deciden tener estas autoridades con los estudiantes. Más allá de eso, los estudiantes varones en general no tenían una incidencia particular en ese vínculo", aclaró. "El apartamiento de los señalados del colegio es un primer paso importante para empezar con la investigación que nosotras solicitamos de alguna manera. De todos modos, no nos consideramos nosotras las responsables de marcar el camino a seguir a partir de ahora, nosotras decidimos apoderarnos del espacio que teníamos y expresar nuestro mensaje de manera tal que se conocieran las falencias que las autoridades estaban teniendo como educadores y responsables del cuidado de los estudiantes en la institución", consideró. "En ese sentido, también, buscamos que se sientan interpelados como los responsables del accionar a partir de ahora para que estas cosas dejen de suceder dentro de cualquier establecimiento educativo porque estamos convencidas de que no es algo que sucede sólo dentro del Nacional Buenos Aires", concluyó Taricco García.

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