20 oct. 2018



A 1 año de la aparición del cuerpo de Santiago Maldonado en el Río Chubut, su hermano Sergio conversó con Fernando Tebele y Víctor Basterra en el programa Oral y Público de Radio La Retaguardia. Otro 17 de octubre, pero del 2014, también se supo que el cuerpo de Luciano Arruga estaba enterrado en el cementerio de Chacarita como NN. ¿Casualidad del calendario o mensaje mafioso? (Por La Retaguardia)

Foto: Sergio Maldonado el primer 24 de marzo sin Santiago (Archivo: Natalia Bernades/La Retaguardia)

El hermano de Santiago Maldonado ya no tiene la alta exposición a la que estaba obligado el año pasado en la disputa de sentido contra el gobierno, que contaba con la compañía inestimable de varios de los medios de comunicación más masivos. Aquel hombre triste por la desaparición forzada de su hermano, pero además enojado por el trato que en general le daban esos medios a la noticia, esta vez habla casi sin necesidad de preguntas. “Perdón, estoy haciendo catarsis”, dirá en algún momento de su participación en Oral Y Público, por Radio La Retaguardia.

-Fernando Tebele: La misma fecha para la aparición del cuerpo de Santiago y la identificación de los restos de Luciano Arruga. Tendemos a pensar que no fue casualidad…

-Sergio Maldonado:  Cuando apareció el cuerpo lo primero que le dije a Vanesa (Orieta, la hermana de Luciano Arruga) es que las fechas iban a ser muy pesadas, emparentadas en el mismo dolor. Parece un mensaje mafioso. Justo el día de la lealtad peronista, pareciera que dicen ‘el desaparecido acá lo tenés, te lo entregamos’, como si se tratara de desapariciones que fueran por políticas partidarias. Cambian los gobiernos y es la misma historieta. En el caso de Santiago, fue el mismo día. Nosotros sabíamos 4 días antes que se iba a hacer ese rastrillaje. Teníamos que guardar el silencio para que no fuera mediático. No sabíamos que nos iban a estar esperando de la manera tan evidente como en la que apareció el cuerpo. No apareció el día anterior, ni el 18. Justo ese mismo día, a las 14:30, cuando yo ya me estaba yendo, enfrente de todos. En el caso de Luciano –la más autorizada para hablar del caso es la familia-, si vos sabés que lo estuvieron buscando 5 años y 8 meses y apareció enterrado en una tumba como NN, la verdad que es sospechoso. El único que tiene la facultad para lograr eso es el Estado. No lo puede hacer un particular. Es el Estado amparado con todos esos fascistas que funcionan en distintos lugares para poder hacer lo que alguien de arriba les va diciendo que hay que hacer. Policía, Gendarmería, Prefectura, todos dependen del mismo Ministerio y eso también en complicidad con la justicia y el sector político que lo respalda. Yo no creo en eso de que no saben nada. Tienen todo. Hay muchas cosas que dan bronca por cómo se repiten.

-Fernando Tebele: ¿Cómo vivieron como familia este 17?

-SM: Fue un día para rememorar todo eso. Mucha tristeza y reflexión. Fue como teletransportarnos. Nos quedamos con Andrea (Antico, su compañera) solos en casa. Hay sentimientos que son inevitables de transitar en ese día. Tratamos de resolver situaciones y preguntarnos cosas acerca de ese día; por qué el perro buscador de cadáveres no ladró, por qué tanta ansiedad en querer sacarlo de ahí (al cuerpo, una vez hallado). Muchas cosas, que si yo volviera el tiempo atrás las tendría en cuenta. Con el diario del lunes es más fácil. En ese momento, con las defensas bajas y la tristeza, encima sin saber si era Santiago o no era Santiago, es muy abrumador. Nosotros no pusimos un médico perito de parte en la autopsia. Quedamos tan golpeados que nos agarró desprevenidos. “55 peritos dijeron que murió ahogado”, decían, pero nosotros no tuvimos un médico de parte en la autopsia. Tuvimos un antropólogo. Quedamos tan shockeados y descolocados que nos pasó por arriba la situación. Tampoco fueron 55 los peritos. Si yo recapitulo y empiezo a ver... ¿cómo no sospechamos?, ¿cómo no asocié la fecha? Muchas cosas nos pasaron por arriba sin darnos cuenta. Tal vez podríamos haber actuado distinto. Una vez que pasa es fácil analizarlo. El tema es estar ahí y resolverlo en el momento. El que tiene toda la facultad para actuar de esa manera y sabe dónde entrarte es el Estado, ¿fueron a buscar un cuerpo y no tenían una red para sacarlo? Por otro lado, tengo conocimiento de que el médico estaba buscando una bolsa mortuoria a las 9 de la mañana. Ese mismo médico que vino y se hizo el amigo, es el que le sacó una foto en la morgue, la filtró y la difundió. Hoy sigue siendo médico en el hospital de Esquel. Hay un montón de cosas así que son sospechosas. Yo no creo en nadie.

-FT: Vos repasás la secuencia y reafirmás que el cuerpo no estaba ahí.

-SM: Yo no digo que lo plantaron porque no tengo las pruebas. Simplemente digo que el cuerpo no estaba ahí. 3 días antes había ido Verónica (Heredia), nuestra abogada, y el cuerpo ahí no estaba. Los rastrillajes los hizo el propio Estado en el mismo lugar y el cuerpo no estaba ¿Por qué no fuimos directamente a ese lugar a buscarlo? Nos hicieron ir 11 cuadras para arriba. Hay algo simple. El cuerpo tiene signos de crioconservación, dice la autopsia. Crioconservar un cuerpo se logra a 80° bajo cero. Por otro lado, me dicen que la temperatura del Río Chubut es entre 3° y 6°. No hay mucho para ir analizando sabiendo que la única forma de crioconservarlo es artificialmente. No hay un río que tenga esa temperatura. Así como esa, hay varias para analizar en la autopsia. Cuando nosotros presentamos el pedido de la ampliación fueron rechazados ¿Por qué me dijeron que tenía polen? Si pasó tantos días en el agua el polen no lo tenía pegado en la ropa. Hay muchas cosas que no concuerdan. Estamos con una fiscal (Silvina Ávila) que está más preocupada en intervenir los teléfonos de los testigos y el mío, y que las escuchas se hagan públicas, cuando no intervino los teléfonos de los gendarmes, al contrario, los protegieron. Les armaron lo que tenían que decir. No llamaron a nadie para declarar. Es todo un conjunto de situaciones que se repiten con lo de Luciano Arruga: intervenir el teléfono, perseguir, desprestigiar y maltratar a la familia. Todas esas situaciones son las mismas. Y eran las mismas que en la dictadura. Es doloroso. Son los mismos personajes. Van cambiando los gobiernos, pero las fuerzas de seguridad actúan de la misma manera. Hacen lo que se les antoja. Con suerte, alguno va preso y después le dan arresto domiciliario. Salimos a quejarnos por lo de Etchecolatz y vuelve a la cárcel, pero el resto sigue con arresto domiciliario. Es una puja de luchar, a veces, contra la nada misma. Avanzamos un paso y de un cachetazo, diez para atrás. Encima si uno reclama es golpista. Podés ser kirchnerista o de izquierda, son las dos teorías que hay. Tenés que tener una ideología diferente a la del gobierno que está… Tenemos 35 años de democracia y sigue siendo lo mismo. En la desaparición de Santiago, es la primera vez que interviene una fuerza federal y lo avala el propio gobierno, la propia Ministra de Seguridad. Redoblaron ese aval con lo de Rafael Nahuel, con lo de Facundo (Ferreira) e Ismael (Ramírez). Llevaron a casa de gobierno a un policía que es un asesino que uno no lo nombra para no darle mayor entidad. Por ahí voy a mezclara el tema pero trasladándolo al plano político porque la verdad es que yo soy de los que dicen “che, tiene que estar todos un poco más juntos”, porque yo soy el más interesado en que este gobierno el año que viene no esté. Viendo que se juntan a festejar el día de la lealtad, diría de la deslealtad en Tucumán... la verdad que yo no quiero ir junto con determinado sector que termina siendo funcional a lo que es Macri ¿Qué esperanza tenemos a nivel político?, quiénes nos van a representar en 2019. Los problemas están hoy con los ajustes, los despidos y el avance de las fuerzas de seguridad. Para dentro de un año ya vamos a tener a todas las bases militares metidas. Lo de Santiago me revuelve muchas cosas, me da mucha impotencia y mucha bronca.

-FT: ¿Y el juez Lleral?, ¿Tenés buena relación con él?

-SM: Cuando llegó el juez Lleral, empezó a hacer lo más lógico y lo normal. A nosotros nos pareció de otro mundo porque estábamos acostumbrados a todo lo contrario. Lo que hizo estuvo bien. Fue la única persona que nos preguntó por quién era Santiago y sus características. Empezó a buscar por un desaparecido, cosa que los dos meses anteriores no se había hecho. Humanamente se comportó bien. Llamó a mi hermano y a mi vieja. Hizo lo correcto. Que le hayan puesto el cuerpo o no se lo hayan puesto no lo sé. Él hizo todo para encontrarlo y lo encontró. El resto quedará para evaluarlo. Pasó un año y vemos dos cosas. Él sigue sosteniendo la carátula de desaparición forzada, algo que quiso cambiar Patricia Bullrich y la fiscal (Silvina) Ávila. Lleral la sigue sosteniendo. Tiene su línea de investigación, eso es irrefutable. Por otro lado, hay cosas con las que no estoy de acuerdo. Eso me lo dijo en su momento, había cosas que yo iba a pedir y él me iba a rechazar. No es que uno se hace amigo del juez. La fiscal intervino el teléfono. En vez de buscar a Santiago, estaba preocupada por armar causas. Nosotros la recusamos a la fiscal. Él la sostiene, pero también dice que la escucha que hizo a mi teléfono está mal, que es nula y tiene que destruirla. No sé por qué la sostiene en su cargo. Yo le cuestiono otras cosas. Si nos vamos alejando en el tiempo va a ser más difícil saber qué le pasó a Santiago. Le pedimos que nos amplíe los puntos de pericia de la autopsia y nos lo rechazó. Dice que no es oportuno ¿Cuándo va a ser oportuno si son cosas que se tendrían que haber hecho antes? Cuando apareció el cuerpo, al otro día Verónica alquiló los trajes de neoprene para meternos al agua. Son ataques de locura. Después retrocedimos porque no iba a estar legalmente avalado. entonces le pidió al juez que fuera a peritar ese lugar y Lleral dijo que no estaban dadas las condiciones. Le conseguimos un ecosonda para ir y tomar todas las medidas de profundidad, para hacer un relevamiento más técnico con gente de la Facultad de La Plata y de Esquel. Fue rechazado. Estamos hablando del 18 de octubre. Recién el 12 de diciembre, cuando ya cambiaron las condiciones y la profundidad no era la misma, fue, muy rudimentariamente, a tomar las mediciones con una vara y una cinta métrica. Hay cosas que no se hicieron en el momento que deberían haberse hecho. Se hicieron tarde y de manera muy básica. Esos son los cuestionamientos. No tengo relación con el juez. Se dificulta mucho. Yo estoy en Bariloche, la fiscal está en Esquel, el juez en Rawson y la Cámara de Apelaciones en Comodoro Rivadavia. La Corte Suprema la tenemos en Buenos Aires. Tenés que sortear todos esos obstáculos para presentar una hojita y encima te la rechazan. Así se nos pasó todo el año. Todavía estamos con la resolución de las escuchas. Se va pasando el tiempo.
Lo mezclo con otro tema. La semana pasada fui a un juicio que se está haciendo en Bariloche por dos chicos que mató la policía hace 8 años (Sergio Cárdenas y Nicolás Carrasco, asesinados en una pueblada después de que la policía mató a Diego Bonefoi). Aparece alguien dando testimonio y le preguntan: '¿qué cargo tenían en el 2010?', 'No me acuerdo', pero ¿cómo no te acordás? Bueno, acá va a ser exactamente lo mismo... Está todo hecho a propósito porque cuando nos extendemos en el tiempo se hace más difícil conocer la verdad de lo que pasó con Santiago. A eso me refiero con que va pasando el tiempo y cada vez son más los obstáculos. Porque una cosa es lo justicia y otra es saber qué le pasó. Norita (Cortiñas), yo estoy seguro de que quiere saber qué le pasó a Gustavo, más allá de la justicia, que a veces también es secundaria. Para mí lo más importante es saber qué le pasó a Santiago. No vamos a dejar de reclamar justicia, pero es importante saber la verdad. Rosa Bru: el año que viene sale libre el que sabe dónde está Miguel. Estoy seguro de que Rosa quiere tener el cuerpo. Cuando veo todo eso digo que nosotros somos unos privilegiados porque estuvimos 78 días buscando a Santiago, y Vanesa y Mónica (Alegre) estuvieron 5 años y 8 meses buscando a Luciano. Hay gente que lleva más de 40... A veces pareciera que tenemos que conformarnos con la desgracia del otro. Pero no es eso. Es que nosotros tuvimos la suerte y el acompañamiento de mucha gente. Antes de que nos pasara lo de Santiago yo me preguntaba si estos tipos dormirían tranquilos. Y hoy por hoy yo pienso que duermen recontra tranquilos. En su cabeza tienen ese chip que lo que hacen está bien y contra eso es imposible avanzar. Lo que a nosotros nos parecen aberraciones para ellos está bien. Eso te da impotencia y más bronca.

-FT: En los momentos de alta exposición que tuviste en los medios, muchas veces se te notaba la bronca y el cansancio con los medios tradicionales de comunicación que utilizaban el caso de Santiago en un momento en el que todos hablaban de él, para bien o para mal. Publicaste en tu Facebook algo de eso, dando cuenta de ese cambio, ¿hubo interés de los medios tradicionales en charlar contigo en estos días?

-SM: El gran mentidiario argentino lo único que levanta son mentiras. Necesitan alimentar a sus lectores de esas mentiras. Sabíamos que iba a ser así. Hace un año estábamos dando una conferencia en Esquel donde estaban todos los medios en el lugar. Sabíamos que esa burbuja se iba a caer y los que iban a quedar son lo que están siempre, los medios alternativos. Lo que quise decir es que ni siquiera este 17 de octubre pusieron algo. Eso es lo que hace la postverdad, instalar una mentira muy difícil de contrarrestar contra ese aparato tan grande. Me dio un poco de bronca que no mencionen nada. Cuando les sirvió el tema, tuvieron todo el tiempo del mundo. Ahí es cuando te ponés a pensar. Esos grandes medios usaron a Santiago para hacer otro tipo de cosas. Todo el tiempo había información de Santiago. Aparece el cuerpo el martes 17 de octubre y nosotros miércoles y jueves no viajamos a Buenos Aires. El viernes se hace la autopsia y a las 6 de la tarde habíamos quedado con el juez que nosotros íbamos a salir a decir que habíamos reconocido el cuerpo y que había que esperar los resultados de la autopsia. Sale y dice, inoportunamente, "no tiene signos de violencia". Listo, ya está, Macri salió diciendo que murió ahogado y que ya llamó a la madre. Llegaron las elecciones y arrasaron. Así funcionan.

Nos despedimos. Le agradecimos. Volvió a disculparse: "Perdón que les hablé mucho. Verdad y Justicia por Santiago". Quedan sus palabras en el aire, que nunca son demasiadas cuando se persigue ni más ni menos que al poder desaparecedor que todo lo puede, o casi todo, porque todo pasa, pero las familias quedan, y quedan con el poder de la palabra.

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