28 nov. 2018



El próximo 10 de diciembre comenzará el primer juicio por las violaciones a los derechos humanos cometidos por el Ejército y la Policía Bonaerense en La Tablada el 23 y 24 de enero de 1989. Está imputado el ex general Alfredo Arrillaga por la desaparición de José Díaz, uno de los cuatro desaparecidos del Movimiento Todos por la Patria (MTP), que había tomado el cuartel. Irene Provenzano, hija de Francisco Provenzano, también asesinado y desaparecido en La Tablada, estuvo invitada al programa radial La Retaguardia que conduce Fernando Tebele y contó detalles del juicio que se desarrollará en los Tribunales de San Martín durante las inusuales fechas de verano. (Por La Retaguardia)

El copamiento del Regimiento de Infantería Mecanizado (RIM) III de La Tablada, provincia de Buenos Aires, fue un intento de toma del cuartel por parte del Movimiento Todos por la Patria (MTP) en un contexto de levantamientos militares permanentes. Luego de la rendición de los integrantes del MTP, los detenidos y las detenidas sufrieron torturas y por parte del Ejército y la Policía Bonaerense. Fueron 4 las personas desaparecidas tras su rendición: Iván Ruiz, Carlos Samojedny, Francisco Provenzano y José Díaz, éste último, el caso por el que se produce el juicio contra Arrillaga. Estos crímenes fueron ocultados por el gobierno y la justicia desde entonces y sus responsables resultaron impunes. El 10 de diciembre se iniciará un juicio que intentará reconstruir los hechos ocurridos entre el 23 y 24 de enero de 1989 y traer verdad y justicia para los familiares de las víctimas. Así lo explicó Irene, la hija de Pancho Provenzano. “Arranca el primer juicio oral contra el máximo responsable del operativo de 'recuperación' del cuartel, el general (Alfredo) Arrillaga. Es el primer juicio que busca condenar a uno de los militares responsables del operativo. En estos 30 años el único juicio que hubo fue contra los compañeros del MTP. En ese juicio los compañeros y compañeros denunciaron las violaciones a los derechos humanos que sufrieron después de la rendición. Desde ese momento hasta esta parte no hemos conseguido que se juzgara a ninguno de los represores. Este primer juicio es contra Arrillaga por la desaparición de José Díaz, uno de los 4 compañeros que continúan hoy desaparecidos. Vamos a poder tener una plataforma jurídica para denunciar todas las violaciones a los derechos humanos que se cometieron que incluyeron fusilamientos, ejecuciones sumarias, torturas y 4 compañeros que continúan desaparecidos al día de hoy: Iván Ruiz, Carlos Samojedny, Francisco Provenzano y el mencionado José Díaz”, comenzó contando Irene y especificó sobre ellos y las pruebas de sus asesinatos: “Sobre los 4 casos hay una situación diferente. Sobre Iván y José hay mucha documentación fílmica y fotográfica del momento en que ellos se rindieron y fueron puestos a disposición de fuerzas militares, que se los llevaron desarmados hacia el fondo del cuartel. Nunca más se encontraron sus cuerpos. Hubo una versión militar en ese momento que fue que Iván y José se habían escapado de una ambulancia. Esa fue la versión que el juez a cargo de la causa, (Gerardo) Larramebebere, y los fiscales creyeron (entre ellos Nisman). En el caso de mi viejo y de Carlos Samojedny, se rindieron el 24 de enero. Los militares los separaron explícitamente a ellos dos. Se los llevaron y no sabemos qué pasó después de eso. Hay fotos de uno de los lugares donde los compañeros se rindieron. Otro grupo se rindió por el lado trasero y no hay ninguna forma de que eso haya sido fotografiado. Hay relatos testimoniales de quienes estaban detenidos en ese grupo sobre la participación de Arrillaga, puntualmente, en las torturas y la separación de estos compañeros. Ellos lo están denunciando desde el principio. La justicia no solo es lenta sino que es cómplice. Eso permitió la impunidad de Arrillaga y de un montón de represores que intervinieron en estos hechos. Los militares hicieron una lista detenidos que iban a ser puestos a disposición de un juez. En esa lista hay 13 compañeros y ya no están los nombres de quienes ellos intencionalmente separaron, asesinaron e hicieron desaparecer”, relató.

La participación de la CIDH y el rol del EAAF

“La particularidad del caso de los desaparecidos en La Tablada fue que la certeza de que estaban desaparecidos fue muy posterior a los hechos. El proceso de reconocimiento de los cuerpos e investigación sobre lo que había pasado con ellos llevó muchísimos años. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) fue convocada en el año '97 para hacer un informe sobre las violaciones a los derechos humanos que sucedieron en La Tablada. Pudieron reconstruir, a través de las pruebas documentales y de los testimonios, que hubo violaciones y ejecuciones sumarias. También, que estos compañeros que hoy están desaparecidos habían sido fusilados luego de la rendición. Eso estaba clarísimo. En el 2009/2010 se convocó al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que tiene una larga trayectoria en identificación de cuerpos en casos de terrorismo de Estado. Había un cuerpo sin reconocer al 2010, por algo que había pasado en el '89. Se logró terminar de reconocer esos cuerpos y darles a las familias la certeza de que sus familiares estaban ahí y también de comprobar quienes no estaban. En el relato que se había podido armar acerca de lo que pasó en La Tablada, estaba claro que habían sido asesinados extrajudicialmente, pero no que no estaban los cuerpos. Hubo desapariciones forzadas en democracia. Ese mecanismo de las fuerzas de seguridad de la dictadura se había vuelto a repetir durante la represión en La Tablada”, lamentó.



El imputado y su mano derecha

Alfredo Arrillaga es el único imputado en el juicio que comenzará en diciembre, pero, claro está, no es el único responsable. Jorge Varando, su mano derecha, participó de los fusilamientos y las posteriores desapariciones de los integrantes del MTP, además de otros crímenes por los que no fue juzgado y por los que ya no podrá ser condenado: “Arrillaga está en prisión domiciliaria. Tiene que presenciar todo el juicio, no solo el inicio y el cierre, cosa que siempre le da una tensión y una mística mayor al juicio oral. El otro imputado por el caso de José era Jorge Varando, también responsable. Era el segundo de Arrillaga en el operativo de recuperación del cuartel de La Tablada. Un militar formado en la Escuela de las Américas con trayectoria desde la dictadura. En el 2001 era guardia de seguridad del Banco HSBC. En la represión del 19 y 20 de diciembre fue de los que tiró a matar y asesinó a Gustavo Benedetto. Varando murió hace 2 o 3 años totalmente impune, no solo por La Tablada sino por todos los crímenes que habrá cometido a lo largo de su trayectoria asesina. Nosotros esperamos que aparezcan más imputados y más responsables del Ejército, de la Policía bonaerense, de la Policía federal y de Inteligencia, que hayan intervenido en los hechos”, expresó Provenzano.

El juicio

Irene expresó la importancia de la reivindicación sobre los crímenes cometidos en La Tablada. Durante mucho tiempo se pretendió ocultar las violaciones a los derechos humanos allí cometidas y criminalizar a, entre otros, su padre y los otros desaparecidos. Para ella, el juicio es el momento de alcanzar verdad y justicia para todos y todas las víctimas del 23 y 24 de enero de 1989. Además, pidió el apoyo de todas las organizaciones y el acompañamiento de los organismos de derechos humanos: “Tenemos puesto el eje en el carácter de la represión y las violaciones a los derechos humanos. En términos políticos es una reivindicación personal de la lucha de los compañeros y las compañeras. Juzgar el hecho no me corresponde a mí, como hija, sino que nos puede corresponder en un debate fraterno y colectivo a las organizaciones populares y políticas. En este caso estamos denunciando y pidiendo verdad y justicia por las violaciones que se cometieron en manos de los represores del pueblo de ayer y de hoy. Pensamos que puede haber una estrategia mediática y política de parte de ellos para enmarcar este juicio. Las fechas que nos dieron son llamativas. El juicio se va a desarrollar en diciembre, enero y febrero. Casualmente, y no tanto, arranca el 10 de diciembre y transcurre a lo largo del aniversario de los 30 años de La Tablada, este 23 y 24 de enero. Al mismo tiempo, nuestra principal arma es el apoyo y la convocatoria a los organismos de derechos humanos y las organizaciones. Va a venir el hijo de José Díaz, que es nicaragüense y va a estar acá para el juicio. Tendremos la tarea de acompañarlo y ponerle fuerza a este juicio. La convocatoria es a estar con presencia desde los organismos para que no puedan volvernos a colocar en el lugar de la teoría de los 2 demonios y ubicar esto como violaciones de derechos humanos por parte de agentes del Estado en condiciones de rendición. Hubo muchos años de complicidad y ocultamiento judicial que permitió que eso quedara impune por muchísimos años”, señaló.

Provenzano-Lareu

Irene no solo tiene a su padre desaparecido en La Tablada, también allí fue asesinada su mamá, Claudia Lareu. “Yo soy hija de Pancho Provenzano y de Claudia Lareu, compañera también del MTP. Ambos murieron en La Tablada, en circunstancias diferentes. Esa pérdida marcó mi vida y mi identidad a lo largo de todos estos años, siempre con un profundo reconocimiento y admiración por su lucha y por su entrega. Son un ejemplo de eterna dignidad”, cerró.
Las audiencias del juicio por los crímenes de La Tablada son orales y públicas. Se desarrollarán en el TOF N° 4, en Pueyrredón 3728, San Martín, Provincia de Buenos Aires, a partir de las 9 de la mañana. El juicio comenzará el 10 de diciembre y continuará el 12 y el 14 de ese mes. Luego, el 3, el 4, el 7, el 9, el 11, el 14 y el 15 de enero.
La Retaguardia estará difundiendo el juicio, no solo desde este portal, sino también desde el Facebook que contendrá crónicas de cada jornada de juicio.

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