1 nov. 2018


 

En el barrio de Llavallol, la empresa Redepa, que se dedica a fabricar las latas para las conservas de alimentos de Canale, envió casi 100 telegramas de despidos a los trabajadores que desde hace más de 2 años vienen denunciando maniobras de la empresa para presentar la quiebra y cerrar. Este lunes 97 trabajadores fueron informados mediante un telegrama que la empresa decidió despedirlos y ellos resolvieron acampar en la puerta ante un posible vaciamiento. (Texto y fotos de Agustina Salinas para La Retaguardia)



 “Gracias por venir”, esa fue la respuesta de Mario, trabajador de Canale Redepa ante el mensaje para que me agende en su celular. Desde el lunes pasado la empresa envió 97 telegramas de despidos. La planta con más de 70 años de producción de latas de conservas en el sur del Conurbano decide avanzar contra los trabajadores, que en los cálculos empresarios son siempre la variable a ajustar. El motivo de los despidos se repite: Las empresas se excusan en la “grave crisis económica y financiera”.
El conflicto en la empresa de enlatados no es reciente. Desde mediados de 2015 los trabajadores vienen denunciando el atraso en el pago de los sueldos y diversas maniobras de la empresa para aumentar sus ganancias y deshacerse de los trabajadores.
Atentos a la realidad que afecta todos los días a las y los laburantes, decidieron organizarse para realizar venta de choris, festivales, charlas para recaudar dinero para solventar los sueldos que la empresa se niega a pagar.
Como intento de solución al conflicto, el Ministerio de Trabajo Provincial convocó a la empresa y a representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) a varias audiencias a las que Canale no se presentó.
Ante este panorama, la solidaridad y la lucha se afianzaron. El fin de semana armaron un festival con bandas, feria y radio abierta para la difusión. Están acampando porque temen que además de despedir, la empresa comience a vaciar la fábrica para trasladar las maquinarias y unificar el sector hojalatero con el alimenticio, cuya planta se encuentra en Catamarca.
Esta tarde el fuego que se armó para la olla popular sólo calentaba el agua para el mate. Me recibieron contentos, con ganas de hablar. Oscar se acerca y me da una lata. “esto es lo que hacemos acá, te lo regalo. Es un lapicero”. Sigo haciendo preguntas y escuchando atenta las respuestas que dan Julio y Mario. Interrumpe Osito, que saluda y sonríe cuando le dicen que Sapo le manda un beso. Mario me convida un mate y le pregunto cuantos trabajadores son y qué edades tienen. Hace un cálculo rápido y me cuenta que el 80% de la fábrica lleva más de 40 años trabajando ahí, que la mayoría tienen más de 55 años. Un 15% tienen entre 25 y 35 años de entregar su fuerza de trabajo, y un 5% son los más jóvenes y los que hace menos tiempo ingresaron, hace 5 o 6 años. Preocupado, me dice: “no podemos reinsertarnos en el mercado laboral porque ya somos grandes, ya no toman gente de nuestra edad”. Y es una verdad muy cruel. El mercado usa, precariza y descarta a su antojo.
Antes de irme les hago una foto y hacen el chiste de siempre: “seguro se te rompe la cámara” y se ríen. Nos pasamos los teléfonos y quedamos en contacto. No me quiero ir pero ya tengo los ojos vidriosos. No puedo sacarle una foto a la bandera blanca con letras negras que expresa algo simple y claro: En Canale queremos trabajar y cobrar.
Hoy a las 15 horas hacen una conferencia de prensa para comunicar las últimas novedades y los pasos a seguir.








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