13 nov. 2018



El pasado 3 de noviembre se llevó a cabo un encuentro de gente en situación de calle y en riesgo de serlo. Esta vez el escenario elegido fue en la plaza más importante de la Ciudad de Buenos Aires, Plaza de Mayo. Allí realizaron una olla popular. Convocaron diferentes organizaciones del campo popular que se ocupan de lo que el Estado porteño no se hace cargo. La idea de este encuentro y del que realizarán en el próximo 7 de diciembre en la Plaza Miserere, es hacer aún más visible esta problemática. En realidad, intentar dejar de ser invisibles. (Texto de Nicolás Rosales y fotografías de Natalia Bernades para La Retaguardia)


Conversamos en entrevista telefónica con Miguel Irirarte en el Enredando Las Mañanas, el programa de la RNMA. Él vivió en la calle durante 10 años, y hoy se ocupa de dar una mano desde la CTEP (La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular), una de las muchas organizaciones convocantes del encuentro.


Miguel nos comentó con más detalle las actividades que realizaron y los motivos de fondo por los que decidieron reunirse. “Quisimos unir a los amparistas y los habitacionales, y a la gente que duerme en la calle, para poder pelear con el gobierno de la Ciudad porque están queriendo cerrar estos casos, nosotros queremos reabrirlos”.


Las organizaciones convocantes fueron, Proyecto 7, No tan distintas, Asamblea Popular Plaza Dorrego, Asamblea de Hoteladxs, MP La Dignidad, Red Puentes, Movimiento Barrios de Pie, Colectivo YoNoFui, Somos Calle, Colecivo Ni una Menos, Ni una persona más en la calle, Bachillerato Raymundo Gleyzer, Voces de la Resistencia, Asamblea Popular Feminista, Asamblea Flores para acabar, Trabajadores de Puentes Escolares, Che Cultura, Consejos de Organizaciones Sociales de la Defensoría del Pueblo Caba, Presidencia de la Auditoría, y  Asesorxs de la Legislatura Porteña.


Iriarte, cuando se refiere a los “amparistas”, hace referencia a aquellas personas que han presentado recursos de amparo, para no ser desalojados de diversas viviendas por ejemplo. Y en cuanto a los “habitacionales”, representan a aquellas personas que reciben un subsidio habitacional para poder pagar una habitación en un hotel, o en un  inquilinato. “Esta movida la estamos haciendo en conjunto con “Somos calle””, agregó.



“La calle no es un lugar para vivir”

“Nosotros durante mucho tiempo nos pegó la UCEP”. Esta sigla se traduce en la Unidad de Control del Espacio Público, una unidad creada cuando el PRO inició su gestión en la ciudad, en el año 2007,  al mando del ahora presidente, Mauricio Macri. “Este era un grupo de barrabravas que actuaban de civil, y le pegaban a la gente que estaba durmiendo en la calle”, nos aclaró Miguel.


También se refirió a las malas condiciones que brindan los “paradores” que ofrece el gobierno porteño para pasar la noche. “La gente no quiere dormir más en los paradores, porque los verduguean, nosotros queremos ser visibles, porque somos seres humanos”, sentenció.


 “Hoy una habitación en un hotel o  en una villa sale alrededor de 8.000 pesos”. En este sentido,  Iriarte denunció que el mismo gobierno hacía un negocio con los hoteleros para administrar los subsidios habitacionales. Los manejaban a discreción, aprovechándose de la situación de vulnerabilidad de los más necesitados. “No le daban la plata a la gente, ellos se llevaban toda la plata, ahora esto no sucede por una ley, las 690, que incluye los amparos, y que nos corresponde de por vida”, dijo.


Las cifras de la cantidad de gente que vive en situación de calle en la CABA va en aumento. Alcanza con tener los ojos abiertos para notarlo. Lamentablemente se tiende a naturalizar la presencia dolorosa de personas sin techo, como una parte más del pasaje urbano. Los censos populares, en contraposición a las cifras oficiales, hablan de un doble o casi un triple de cantidad de lo que dice el gobierno.


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