4 dic. 2018




Fue el lunes pasado y se recordó la masacre de Avellaneda. El 26 de noviembre se cumplieron 16 años y medio de la represión en el Puente Pueyrredón y se exigió la condena a los responsables políticos de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Además, se conmemoró un año del asesinato de Rafael Nahuel y se pidió justicia por los asesinatos de la semana pasada de los militantes de la CTEP, Rodolfo Orellana y Marcos Soria. Durante el acto se conoció la noticia de la represión en Bariloche con 10 detenidos. Ninguno de los oradores se olvidó del repudio al G20 que se celebra este fin de semana en la Ciudad de Buenos Aires. Paulo Giacobbe estuvo en el lugar y recopiló los siguientes testimonios. (Por Paulo Giacobbe y Diego Adur para La Retaguardia)

Fotos: Agustina Salinas



Nora Cortiñas

“Pedimos toda la verdad y toda la justicia por Darío y Maxi. El gobierno vuelve a repetir lo mismo que ese 26 de junio. En ese momento, Solá me dijo que no me preocupara que era un enfrentamiento entre pobres. Hoy volvemos a escuchar lo mismo en la época del fascismo. No para la represión ni las muertes institucionales, todos los días tenemos una”, expresó Norita quien también se refirió a la cumbre que se realizará el fin de semana: “Estos días tenemos que estar atentos. Todo lo que pasa es orden del FMI, del Banco Mundial. A que vienen los 20? A querer sacar nuestras riquezas y a violar la soberanía nacional, pero con la anuencia del propio gobierno. No vienen tirando la puerta abajo. Les abren la puerta. Este pueblo tiene resistencia. Estamos acá porque no les tenemos miedo. Ellos nos tienen miedo. La Bullrich, esa maquiavélica, esa mujer infame e inhumana, ella nos tiene miedo. Quiere rodearse de uniformados, día por día, para dar las órdenes de matar. Nosotros tenemos que salir todos los días a la calle y decir basta de muerte. Vamos a seguir y no vamos a bajar los brazos. Estamos preparados para resistir. Este pueblo tiene el compromiso de resistir”, animó la Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora y le volvió a apuntar a Felipe Solá: “Repudiamos las muertes de estos días, como repudiamos las muertes de Darío y Maxi. El señor Solá no puede seguir haciendo campaña para ser presidente. Es un asesino”, sentenció.
Concluido el acto en homenaje a Darío y Maxi, Paulo Giacobbe entrevistó a personas de distintas organizaciones de derechos humanos. Con ellas conversó del significado de este homenaje, de las muertes que se siguen acumulando en el gobierno macrista y de lo que se espera para cuando la Ciudad de Buenos Aires reciba a los líderes mundiales al fin de la semana


Alberto Santillán, padre de Darío

“Hoy hace 16 años y 5 meses que venimos luchando por Maxi y por Darío. Venimos con un panorama mucho más cruento. Con todas las fuerzas preparadas para reprimir y para matar. Lo venimos sufriendo desde antes. Lo vimos con Rafael Nahuel, lo vimos con Santiago. Ahora lo estamos viendo con los compañeros Orellana y el compañero Ruiz. Nos quieren meter miedo en las venas, pero no van a poder. Nuestras venas hierven en la búsqueda de justicia. Hierven con la lucha, por buscar trabajo y dignidad social. Hierven para que alguna vez tengamos el poder popular. Es muy difícil que la justicia haga algo. Teniendo poder popular la justicia la vamos a hacer nosotros. Tenemos que agradecer por haber vencido el miedo. Aquel 26 de junio Dari perdió el miedo. Sabiendo lo que le podía pasar, se quedó, levantó la mano, 'loco el pibe se está muriendo, compañeros se van porque nos van a matar a todos’ y él se quedó. Se quedó por algo. Él sabía lo que le iba a pasar. Dejó una historia distinta. Una idea y un pensamiento distintos. Una familia distinta que está impregnada en esta juventud comprometida. Esta juventud comprometida, solidaria, que no nos deja solos y nos acompaña hace 16 años. Esos pibes que jugaban a ser piqueteros están encolumnados en otros movimientos, acompañándolos permanentemente. Tenemos memoria de los que estuvieron, de los que se fueron. También tenemos memoria de los miles y miles de compañeros que mataron por no traicionar al compañero. Entre esos miles y miles están Darío y Maxi. Honro a mi hijo, honro a Darío. No vamos a dejarnos vencer. Por el amor que tenía Darío. Desde algún lugar nos debe estar sonriendo y agradeciendo por no dejarlos solos. No nos olvidamos de Solá, ni de Duhalde, ni de Bullrich, ni de Macri”, recordó a los responsables políticos de ayer y de hoy, y agradeció a los presentes: “Gracias por sostener a Darío y a Maxi. Gracias por no dejarlos caer”, cerró. En su relato se acordó de quienes traicionaron la lucha y cambiaron de vereda, que ahora están aprovechando el "calor del poder" y se sacan fotos.

Leo Santillán, hermano de Darío

“No es una pelea fácil la que venimos dando hace 16 años. Hemos conseguido varias cosas. Allá por el 2002, conseguimos meter en cana por primera vez a un comisario como fue Fanchiotti, el principal verdugo de la masacre de Avellaneda. A Fanchiotti y a Acosta. En el año 2005 logramos sentarlos en el banquillo y que se los condene. Desde aquel entonces venimos señalando a los responsables políticos. Le hemos hecho escraches a Eduardo Duhalde, a Felipe Solá, a Juan José Álvarez, a Aníbal Fernández. Tuvimos a uno de ellos ocupando el gobierno de los derechos humanos, el gobierno de Néstor Kirchner y luego el gobierno de Cristina Kirchner. Se vanagloriaban que eran el gobierno de los derechos humanos cuando cobijaban asesinos como Aníbal Fernández, pero también cuando sostenían a un personaje como Scioli, que es responsable intelectual de la desaparición forzada de Luciano Arruga, del encubrimiento. A Darío lo honramos en la lucha. El acompañamiento de cada compañero y compañera en cada 26 de junio y en cada movilización que hemos hecho nos ha permitido que no nos caigamos y que no se caigan Darío y Maxi. Hay que salir a repudiar a los asesinos, pero también hay que estar donde hubiesen estado Darío y Maxi. La sangre derramada no será negociada”, gritó desde el escenario Santillán, quien después fue consultado por Giacobbe respecto a las represiones que se vienen sucediendo y el panorama durante el G20: “Desde que asumió este gobierno ha buscado estigmatizar a los movimientos que estamos en lucha. Este gobierno nefasto gobierna para los ricos. Con este tema del G20 hemos visto como se ha profundizado. Buscan crear una psicosis colectiva y miedo en la gente. Este gobierno nos está haciendo mal a los pobres, principalmente”, afirmó.


Emilia Vasallo, mamá de Pablo Paly Alcorta

“Hoy es un día especial para todos nosotros y para todas nosotras. Nuevamente salimos a la calle. Me duelen mucho todos los asesinatos que venimos sufriendo. Yo como mamá de un pibe asesinado por gatillo fácil siento que cada vez es peor y cada vez son más los pibes asesinados por gatillo fácil. Los compañeros asesinados en represiones por querer buscar un techo digno, por querer reclamar, no cagarse de hambre. Es muy triste. Hoy se cumple un año del asesinato de Rafael Nahuel y nos duele todos los días todo lo que nos pasa. No tengo palabras. Sigamos luchando. Sigamos enfrentando a todos los poderes. Algún día con la lucha, con la organización y con el compromiso de todos y de todas, dejando de lado todo, podamos conseguir esa revolución y seamos nosotros mismos quien administremos el Estado para nosotros”, expresó emocionada.



Paula Alvarado,  abogada de APDH La Matanza

La abogada explicó las causas que involucran a los responsables políticos de los asesinatos de Darío y Maxi: “Tenemos dos causas en las que estamos trabajando: Una en el juzgado federal es la responsabilidad política del gobierno nacional y la otra, que recién la estamos desarchivando, es en el juzgado de Lomas y es por la responsabilidad política de Felipe Solá, quien en aquel momento era Gobernador de la Provincia de Buenos Aires. En la causa federal estuvimos con algunos contratiempos, más que nada por el contexto político. En su momento teníamos el acompañamiento de la Procuvin. Después del retiro de Gils Carbó, esa institución quedó como vacía y no tuvimos más interacción. Este año se llevaron adelante dos testimonios más, Graciela Pulioz y Gerardo Echeverri. Estamos con trámites de pericias y escuchas de los llamados. En la causa de Lomas, que era una causa que no estaba activa y estaba archivada, es un expediente que armó en el año 2005, después de que se dividieron las responsabilidades. Una quedó en la causa federal y otra es esta de Felipe Solá. La causa cuenta solamente con una víctima. No hay partes querellantes ni particular damnificado. En su momento era la mamá de Maxi Kosteki. El viernes hicimos la presentación de Alberto y de Leo como particular damnificado y además acompañamos una documentación, que son los hechos recientes de lo que dijo Felipe Solá el 24 de octubre en la audiencia por la ley de presupuesto. Es su propia incriminación, la acompañamos como prueba. Ese pedido fue al juzgado de garantía n°5, pero la causa se encuentra en una fiscalía especializada en delitos económicos y violencia institucional. Ahora nos queda esperar a ver qué dice el juez. Yo estoy bastante preocupada. Hay obstáculos, pero jurídicamente hay instancias para apelar. En la causa federal nos queda un testimonio más de una periodista que fue perseguida en aquel momento. Nos queda producir eso y en el tema de los llamados telefónicos la ubicación de algunos celulares.

María del Carmen Verdú, abogada de CORREPI

”El Estado de excepción se confirma esta semana con el asesinato de los compañeros Orellana y Soria, se confirma con los hechos represivos que venimos sufriendo varias veces por día en distintos lugares del país; lo que sucedió, por ejemplo, frente a la Legislatura con los docentes y estudiantes que repudiaban la sanción de la UniCABA que significa el cierre de 29 institutos superiores de formación docente en nuestro país. Además se conjuga con una exhibición obscena del poder represivos con el que nos quieren amedrentar para que evitar que estemos en la calle esta semana en repudio de la presencia del G20, del FMI, del plan de ajuste, saqueo y entrega del gobierno de Macri. Hasta la propia Ministra de Seguridad ha salido a decir que es mejor que nos vayamos de la Ciudad porque la situación está complicada. Desde el casco popular contestamos que no solo no nos vamos a ir sino que vamos a redoblar la presencia en las calles. Solo con protagonismo popular los podemos frenar”, aseguró. Verdú fue consultada por el “fallido” operativo de seguridad el sábado cuando debía jugarse el partido entre River y Boca: “Cuando se trata de trabajadores y trabajadoras, de docentes, de estudiantes, de jubilados y jubiladas no podemos hablar de ineficiencia o ineficacia del aparato represivo ni por parte de Bullrich, ni por parte de Ocampo, ni por parte de Ritondo, ni de ninguno de los jefes políticos de las fuerzas federales y de las fuerzas provinciales y de la Ciudad. El análisis en relación a lo sucedido en las inmediaciones del estadio de River, tiene que ver con los negocios de las propias fuerzas de seguridad con las barrabravas, tiene que ver con otro tipo de seguridad y no porque no puedan o sepan reprimir. Si con la misma fuerza que ponen en cada represión, donde nos apalean, nos matan, nos gasean -queda claro que cuando se trata de reprimir trabajadores no le hacen asco a nada- no se explica una situación como la sucedida. No nos olvidemos que las lesiones graves por las que fue necesario suspender el partido las causó la propia policía”, argumentó.
La abogada también se refirió a la continua persecución a militantes y las detenciones sufridas: “Ese es uno de los elementos por los que hace más de un año hablamos de un estado de excepción, que se traduce no solo en la forma en que intervienen los operativos de las distintas fuerzas territorialmente, la lógica bélica con la que enfrentan manifestaciones y movilizaciones. Vemos lo que está sucediendo en estos mismos momentos en Siam. También tiene su contracara con la intervención judicial, sea federal, nacional, de la ciudad o provincial, con un agravamiento sistemático de las causas de las figuras que se imputan a los compañeros y compañeras. Si contamos desde el 1° de septiembre del año pasado, al mes de la desaparición forzada de Santiago Maldonado, a hoy son más de 160 los compañeros y compañeras que están con causas abiertas, que han estado detenidos y detenidas muchos meses por cuestiones que no resisten ni una apelación a cámara porque no hay ningún elemento mínimamente razonable para mantenerlos imputados, sin embargo esas causas siguen abiertas”, explicó una de las referentes de la CORREPI


Belén de la OLP, compañera de Rodolfo Orellana

“Quiero agradecer el espacio que me están dando en este acto y también la solidaridad que vengo recibiendo los últimos días desde el jueves. Los compañeros continúan detenidos, acusados de un delito de usurpación y resistencia a la autoridad. Exigimos la inmediata liberación. Acompaño el repudio a Solá, Duhalde y todos los responsables políticos del asesinato de Darío y Maxi. No son la respuesta para hoy ni para mañana, así como tampoco lo son los responsables políticos de los asesinatos de nuestros compañeros de la CTEP. Los últimos acontecimientos nos trajeron mucho al 2001. Enseguida Ritondo se paseó por todos los medios diciendo que había sido una pelea entre bandas de bolivianos y peruanos disputando terreno, que no hubo herida de bala y que se apuñalaron. La teoría de enfrentamiento entre trabajadores y piqueteros nos recordó muchísimo al asesinato de Darío y Maxi. Afortunadamente, gracias al apoyo de las organizaciones y algunos medios, hemos podido dar vuelta esa teoría. Hoy nadie duda de que a nuestro compañero Rodolfo y al compañero Marcos Soria los asesinó la policía. Tenemos memoria. No vamos a permitir que vengan a hacerle creer a la sociedad que nos matamos entre nosotros y nosotras. Bajo ningún punto de vista”, aseguró la militante.


Orlando Agüero, FDPS

“El escenario es bastante grave. Estamos viviendo una entrega de los recursos económicos, naturales y todo lo que tiene que ver con la degradación de las leyes laborales y los derechos que se han logrado con años de lucha. Además, este gobierno miserable le está entregando la seguridad interna a los servicios de inteligencia de las principales potencias del extranjero, como la CIA, y la inteligencia de los ingleses. Los que vivimos en este país y queremos luchar por justicia nos vemos atravesados por la lucha de los servicios de inteligencia de otros países que tienen a su merced a las fuerzas de seguridad de la Argentina. Las consecuencias son represión y muerte. La respuesta del gobierno ante cualquier tipo de reclamo vuelve a ser la que Ruckauf decía muchos años atrás, meter bala”, señaló y se refirió a las continuas provocaciones lanzadas por el gobierno: “Es una provocación para el pueblo, incitando para que pasen algunas cosas. Como Patricia Bullrich diciendo que es un país libre para que todos estemos armados. En realidad las armas las tienen ellos, el pueblo no está armado. El pueblo está armado solamente con las convicciones que lo llevan a luchar por más justicia, por más derechos y por las necesidades básicas que este gobierno incumple permanentemente”, cerró.






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