8 jun. 2019



El miércoles pasado comenzó el juicio contra Mariana Gómez, detenida en octubre de 2017 por besarse en la calle con su esposa Rocío Girat, en el barrio porteño de Constitución. Se la acusa de resistencia a la autoridad y lesiones graves. Gómez habló con Fernando Tebele en el programa radial La Retaguardia, y dejó sus sensaciones respecto a lo que sucedió en esta primera audiencia. (Por La Retaguardia)

Foto: Gala Abramovich

Mariana Gómez fue detenida y procesada en 2017 por besarse con su esposa Rocío Girat en la Estación de trasbordo de Constitución, en la Ciudad de Buenos Aires. Fue acusada de desacato a la autoridad y lesiones graves. El miércoles pasado comenzó el juicio contra ella en el Tribunal Oral Criminal Nº26, de la calle Paraguay 1536. La imputada pensó “que iba a ser la única audiencia, pero por la cantidad de testigos nos citaron para otra audiencia”, que se desarrollará el martes 11 de junio a las 11 de la mañana. Para Gómez “fue agotador” todo el proceso y se mostró indignada por la ridícula elevación a juicio del hecho, cuando ella realizó denuncias serias de abuso sexual que nunca llegaron a ser juzgadas. “Soy sobreviviente del abuso sexual. En 2012, denuncié a dos personas: Guillermo Osvaldo Sosa y Víctor Osvaldo Sosa, por haberme abusado sexualmente durante 16 años. Ellos nunca fueron a juicio. Ahora tengo una causa por desacato a la autoridad y lesiones graves. Me da mucha bronca e impotencia”, admitió.
Gómez agradeció a la gente y las organizaciones que acompañaron el día del juicio demostrándole su apoyo y que ya habían dado muestras de solidaridad con la pareja organizando, por ejemplo, un ‘tortazo’ en Plaza Constitución inmediatamente después de la detención de Mariana: “Me llenaron el teléfono de mensajes y muchos fueron a la audiencia. No es la primera vez que pasa. Con las personas disidentes, el colectivo LGTBIQ, las personas trans y todas las personas que no entran en la homogeneidad de la heteronorma de la cultura patriarcal pasa esto. Esto sigue pasando y nadie hace nada. Estaría bueno que la jueza, Marta Yungano, tenga perspectiva de género y lo aplique. Al Estado le falta aprender a tener perspectiva de género”, criticó la imputada en Radio La Retaguardia.
Mariana se refirió a los cambios que tuvo que implementar en su vida después del episodio en el que terminó detenida y por el que hoy enfrenta un juicio: “Ahora me cuido de dar un beso y de varias cosas. Yo me vine a Buenos Aires -soy de Olavarría- esperando encontrar la ciudad de las oportunidades. Creía que la diversidad podía estar más instalada porque hay mayor cantidad de personas. A Buenos Aires le falta. Cuando nos damos la mano con Rocío nos da cosa de que nos vengan a decir algo. Es lo que pretenden que hagamos: que nos escondamos y no caminemos libres. Que no estemos con la persona que elegimos”, señaló y dio algunas pistas sobre cómo será posible modificar la cultura patriarcal-machista impuesta en la sociedad: “Uno mismo es el que constantemente se tiene que reconstruir y romper ciertas barreras y estructuras que nos fueron instalando mediante la educación. Todo es posible si uno tiene voluntad. Sé que falta un montón. Es necesario que tanto el Estado como las instituciones y las autoridades tengan perspectiva de género. Tenemos leyes de matrimonio igualitario, de identidad de género. Lo que buscamos es el mismo respeto que sostenemos todas las personas. Por nuestra sexualidad o nuestra elección de vida no pueden venir a reprimirnos”, cerró.

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