25 jun. 2019



La Marcha Nacional Contra el Gatillo Fácil realizó una concentración frente al Congreso pidiendo justicia por Silvia Maldonado, asesinada de un tiro en la cabeza por la policía de Santiago del Estero. La convocatoria coincidió en horario y esquinas con la concentración que acompañó la audiencia pública en Diputados exigiendo justicia a 17 años de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Con muchos puntos en común, ambas convocatorias se mezclaron y potenciaron. (Por Paulo Giacobbe para La Retaguardia)

Rivadavia estaba cortada desde Riobamba hasta Callao, completamente. Nutrida manifestación. Aunque frente a la gravedad de los hechos, resultó escasa. Toda la sociedad debería estar en la calle. En Santiago del Estero, Silvia Maldonado, mamá de dos bebés, fue asesinada de un tiro en la cabeza por negarse a que la policía ingrese a su vivienda sin orden de allanamiento. Inmediatamente, la Marcha Nacional Contra el Gatillo Fácil se solidarizó en la calle con la familia de Silvia. Ya habían marchado desde Congreso a Plaza de Mayo por los chicos asesinados en San Miguel del Monte. Cuando el 22 de mayo Clarín titulaba: “Chocaron con un camión. Conmoción en San Miguel del Monte: cuatro chicos muertos en una confusa persecución policial”, o La Nación decía: “Tragedia en San Miguel del Monte. Conmoción en San Miguel del Monte: murieron cuatro jóvenes durante una persecución policial”, casi calcados los escribas aguados, desde la Marcha Nacional Contra el Gatillo Fácil craneaban manifestarse desde Congreso a Plaza de Mayo exigiendo justicia. Autoconvocarse. Uno de los pibes muertos en la confusa persecución tenía una herida de bala. Testimonios varios del miércoles, dentro y fuera de Diputados, coinciden en que es urgente la salida de este gobierno, porque se cobra vidas a tiros todos los días. La renuncia de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y del Presidente de la Nación, Mauricio Macri, como deseo de un pueblo que persigue justicia y dignidad.

No se puede más con esta doctrina Chocobar

Nehuén Rodríguez fue asesinado el 15 de diciembre por el policía de la Metropolitana Daniel Germán Castagnasso. Su mamá, Roxana Cainzos, estaba el miércoles en la marcha, con una remera negra con la cara de su hijo. Dijo que la concentración era “para solidarizarnos con la familia de Santiago del Estero de Silvia Maldonado, que la policía asesinó con un tiro en la frente, dejando a dos niños muy pequeños solos, y una madre llorando, como son nuestros casos. Creemos que tenemos que salir a las calles, decir basta de esta mano dura, que el Nunca Más sea Nunca Más. Que dejen de matar a nuestros pibes con total impunidad. Ya sabemos que el vicepresidente que quiere poner Macri también estuvo hablando que la policía tiene que seguir reprimiendo y nos parece que no. Nosotros creíamos que la policía estaba para cuidarnos, y ahora la quieren sólo para reprimir, callarnos, amedrentarnos, que no salgamos a las calles. Pero después que te matan a un hijo ya no le tenés más miedo a nada y la lucha nuestra va a seguir en la calle hasta el último día de nuestras vidas, ya no se puede más con esta doctrina Chocobar".

— La Retaguardia: ¿Cómo ves que tratan los medios de comunicación estos temas?

— Roxana Cainzos: Como generalmente somos de barrios bajos los chicos que matan, siempre tratan de buscarle la vuelta, que el pibe estaba robando. En este caso que era un allanamiento y que no los dejaron entrar, la culpa siempre la tiene la persona que mataron, siempre el culpable es la víctima y no son ellos.  De hecho ellos no ingresaron porque no tenían la orden de allanamiento y sin embargo se estaban retirado porque los vecinos saltaron a defenderla y, antes de subir al patrullero, le metieron un tiro en la cabeza. Total impunidad y sangre fría. Esas cosas nos parecen terribles. Son re asesinos. Estamos cansados de ver estos casos, por eso salimos a las calles. Cada 21 horas matan a un pibe y sigue toda cada vez peor. Queremos que se vaya Bullrich, que se vaya Macri y tener los derechos que nos han quitado.

— LR: Está claro el rol de Bullrich fogonenado desde sus declaraciones y avalando el accionar de la policía en estos casos, y ya desde antes, con Santiago Maldonado.

— RC: Sí, totalmente. Ella siempre está ensuciando a las víctimas y poniendo cada vez más impunidad a los policías, apoyándolos. Cuando pasó lo de Chocobar, Macri y ella lo felicitan al policía que mata a Juan Pablo Kukoc. Nos parecen terribles todas estas acciones y la gente que consume todos estos medios masivos de televisión se creen todo como se lo cuentan. Y nosotras, que caminamos junto a todas las madres, conocemos la verdadera historia que nunca es la historia que cuentan por la tele, nunca, ni parecida.

Muchas las familias destruidas por el gatillo fácil

Carolina Vila es la mamá de Lucas Cabello, baleado en el barrio de La Boca en el año 2015 por el policía de la Metropolitana Ricardo Ayala. Un tiro en la cabeza y en el piso dos tiros más. Lucas va a sobrevivir al fusilamiento. María Eugenia Vidal, en ese momento Vicejefa de Gobierno porteño, justificó al policía diciendo que se había tratado de un caso de violencia de género. “Es un caso de violencia de género, se le había dado un botón antipánico a la pareja de esta persona, además se agregó una consigna policial en protección de esta mujer. Esta mujer salió de su casa gritando que esta persona que ha sido herida la había amenazado de muerte, la Policía Metropolitana le da la voz de alto, no atiende la voz de alto y es ahí que se genera la reacción de la policía. Todo lo dicho por Vidal es mentira. Nada fue así. Pero ese día imprimió el mensaje que Patricia Bullrich gritará como propio, la voz de alto es sagrada y el no acatamiento amerita bala. Los medios de comunicación van a titular similar: 'trapito baleado'. El 10 de noviembre de 2015, La Nación recurre a las palabras de siempre: “En un confuso episodio ocurrido en La Boca, un cuidacoches y un agente mantuvieron una fuerte discusión que terminó con un enfrentamiento armado, tres tiros y un internado”. El internado es Lucas Caballo, que recibió los tres tiros del policía, y de confuso nada.
“Seguimos esperando juicio, fueron suspendidas dos veces las audiencias pero no tenemos fecha”, dice Carolina Vila. “Vidal intentó llevar la versión como violencia de género, también se habló de un enfrentamiento. Mi hijo no estaba armado. Había ido a comprar a la esquina de casa para comer su señora y su hija. Por una discusión que tuvo con este policía que decidió pegarle tres tiros. El primero a la cabeza y en el piso lo remató con dos disparos más”.

— LR: Ahí se pude ver de qué lado se posicionan los medios de comunicación.

— Carolina Vila: Los medios nunca dicen las cosas como realmente son. Sino que tratan de llevarlo como la política, tapar, enjuiciar a las víctimas. Hacer sentir a las víctimas culpables, porque son pibes de barrios humildes, es mas fácil para ellos tapar y cubrir a los policías asesinos. Era la Metropolitana y es hoy la Policía de la Ciudad, porque por más que les cambien el nombre, es la misma resaca de policías que los van pasando de fuerza a fuerza porque no saben como encubrirlos. Los platos lo pagan nuestros hijos, la familia se destruye. En el caso de mi hijo, gracias a Dios está vivo, pero su vida se la arrebató igual. Porque no se parece en nada a la vida que él llevaba, a la vida de un pibe de 20 años, se le arrebataron todas las oportunidades, hasta de criar libremente a su hija.

"El camino es educación para nuestros peques"

Luciano Arruga le dijo que no a la policía Bonaerense. No quería robar para ellos, prefería seguir cartoneando. Fue detenido, torturado y desaparecido en 2009 en la Provincia de Buenos Aires. El cuerpo aparecerá en 2014, enterrado como NN en Chacarita. Un auto lo atropelló cuando intentó cruzar la General Paz por un lugar que nadie lo haría, a menos que fuera obligado. Un patrullero con las luces apagadas se encontraba en el lugar. Esa noche Luciano fue detenido, secuestrado, torturado y obligado a cruzar para morir. Daniel Scioli, en ese momento Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, es consultado sobre la aparición de los restos de Luciano. Venía caminando por un pasillo, escucha la pregunta, no sabe que decir y sale huyendo en silencio. Luciano era un adolescente de 16 años. El 18 de octubre de 2014, Clarín simplifica el asesinato con un pero: “Lo buscaron casi seis años y estaba enterrado en una tumba sin nombre. El adolescente desapareció en 2009. Su familia creía que policías lo habían matado por negarse a robar para ellos. Pero ahora se supo que murió en un accidente de tránsito”. Hoy existe un documental que cuenta el caso, que desmiente lo publicado por los medios hegemónicos.
“Hace un par de años que me he dado cuenta que los que están de parte de la familia y van a acompañar a la familia son las redes de medios alternativas y gracias a ellos muchos casos se han visibilizado”, dice Mónica Alegre, mamá de Luciano Arruga. Considera que los medios hegemónicos tapan todo y cuenta que está en la calle apoyando a la familia de Darío y Maxi y “apoyando y repudiando lo que le pasó a Silvia en Santiago del Estero”.
Mónica tiene bien claro que la cosa es en la calle: “yo creo que la mayoría de las Madres, todas en la Marcha Nacional, somos importantes. Hables, no hables, todas sufrimos igual, todas tenemos el mismo dolor y todas pedimos justicia por nuestros hijos. Nos costó llegar a lo que somos ahora, las Madres de la Marcha Nacional Contra el Gatillo Fácil. Tuvimos buenas maestras, no nos olvidemos. Tuvimos a los 30.000, tuvimos a Norita Cortiñas y mirá si no vamos a aprender. Norita es una de las primeras que dice que hay salir a la calle, que hay que salir a luchar y que la mitad de la justicia se gana en la calle”.
“Luciano Arruga fue una construcción como quisieron hacer con Santiago Maldonado”, opinó Patricia Bullrich, después del asesinato de los chicos de San Miguel del Monte. Se trata de un gobierno que no escucha a las víctimas y que potencia a los victimarios. De medios de comunicación que persiguen sangre. Dice Mónica lo obvio que los medios hegemónicos callan: “El Estado potencia. El gobierno de turno potencia. Ya es una falta de respeto y es una burla para la familia que se haya sacado una foto y premiado al asesino Chocobar, más los dichos de Bullrich pidiendo más seguridad, que hay que salir armados a las calles, eso es terrible. El futuro no es ese. El camino, como ya lo dije antes, es educación para nuestros peques, porque si tienen educación van a tener un futuro. Sin futuro son presa fácil del gatillo fácil”.

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