3 jun. 2019


Johana Ramallo estuvo desaparecida casi dos años, hasta que hace aproximadamente quince días se confirmó el hallazgo de sus restos. Marta, su mamá, reflexionó desde su dolor más profundo al aire del Enredando las Mañanas del pasado jueves 30 de mayo. (Por RNMA)

El 30 de abril la familia Ramallo recibió las peores noticias: habían hallado los restos  de Johana. “A nosotros el 26 de julio de 2017 nos quitaron la vida y el día 30 de abril del 2019 nos volvieron a arrebatar la vida, las esperanzas, la ilusión; nos volvieron a matar, el Estado cómplice, los jueces, los fiscales, todos los que estuvieron haciendo simulacros estos 22 meses que llevamos reclamando aparición con vida de Johana”, comenzó diciendo Marta.  
La querían viva, porque así se la llevaron, y esa fue la consigna de todas las movilizaciones que se realizaron en La Plata durante este largo tiempo. Sin embargo, las súplicas fueron vanas. La justicia patriarcal, cómplice de redes de trata y poder, jugo a favor del más terrible de los desenlaces.
Pero nada más lejos de suponer que la lucha de Marta -como la de tantas otras madres- ha claudicado. “Esto a mí me llena de fuerza para buscar y voy a hacer justicia por todas esas pibas que no volvieron más a sus casas, por todas esas mamás que tuvieron que entrar a una morgue judicial y ver pedazos de sus hijas tirados en una bolsa negra” aseguró.
Hace unos días ya que el cuerpo se encuentra en la morgue judicial federal, y se están realizando las pericias correspondientes por los médicos forenses a cargo. Lo que está esperando Marta es que el cuerpo comience a hablar: “Una vez que el cuerpo hable van a caer todos los que tienen que caer y ahí voy a estar yo viéndoles las caras, porque les quiero conocer la cara, les quiero hacer ver quién soy yo y quién fue Johana”.
En esta lucha, además de familiares, militantes, amigos, amigas, Marta tuvo como aliados a los medios alternativos de comunicación, y no se olvidó de agradecer por el respeto con el que siempre abordaron el caso. También recordó que, en contraposición, los medios tradicionales no solo no tuvieron respeto, sino que volvieron a matarla una y otra vez.
No hay lugar para reproches: quien haya seguido el caso sabe sin dudas que la mamá de Johana dejó todo en su búsqueda. Agotó todas las instancias formales del proceso, y las informales también. No hubo calle de La Plata que no haya sentido los pies de Marta, ir y venir, las veces que fuera necesario. Los reclamos, las explicaciones, que sean para el poder judicial, la policía, y todo ese entramado perverso que no deja de robarse pibas.
Y, esto último, la entrevistada lo tiene muy claro: “Como somos gente humilde, ellos creen que no merecemos una justicia digna para nuestras pibas. Nosotros estamos siendo víctimas de un Estado cómplice y proxeneta, eso lo vengo denunciando desde el primer día de la desaparición de Johana”.
Lo que le queda a Marta, tal vez, sean dos certezas: la primera es que en la desaparición y muerte de Johana no pudo solamente haber participado una persona. Y la segunda es que por su hija y por su nieta, va continuar por el camino de la lucha: “Estoy segura que voy a hacer justicia y van a pagar los que tengan que pagar porque ellos no tuvieron piedad ni con mi hija ni con la hija de Johana, que hoy con 8 años se encuentra levantando un cartel que pide verdad, justicia y memoria por su mamá”.
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