20 oct. 2019



El cineasta y antropólogo Igor Guayasamín se refirió al conflicto que enfrentó al pueblo ecuatoriano con el gobierno de su país debido a las condiciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional que, entre otras, dispararon los precios del combustible, los alimentos y el transporte en la región. Fue durante una entrevista realizada en el programa Tengo Una Idea conducido por Nicolás Rosales, Graciela Carballo y Carlos Morchio que emite Radio La Retaguardia. (Por La Retaguardia)

Foto: David Díaz Arcos

Desde la década del ’70 en adelante, Igor Guayasamín -sobrino del destacado artista- ha realizado películas que documentan las luchas de los movimientos sociales en Ecuador. En los últimos días, un inmenso levantamiento popular sacudió a todo el país tras un acuerdo que firmó el presidente Lenín Moreno con el FMI, con notorias consecuencias económicas para los ecuatorianos y las ecuatorianas. La firma del decreto 833 eliminó los subsidios al combustible y la gasolina, lo que incrementó enormemente los precios y, por ende, la calidad de vida de las personas en Ecuador. Inmediatamente se llamó a un paro nacional con acatamiento de la mayor parte de la población. Guayasamín contó lo sucedido en Radio La Retaguardia:

—La Retaguardia: ¿Qué fue lo que sucedió en el país durante estas últimas semanas?

—Igor Guayasamín: El movimiento indígena del Ecuador, conformado y aglutinado en la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), hizo un llamado a un paro nacional el pasado 3 de octubre. Este paro nacional fue inmediatamente acogido por estudiantes, por profesores, por las centrales obreras, por los movimientos sociales y por la población ciudadana de mi país. A partir de este paro nacional, inmediatamente comenzaron a paralizarse todas las vías de comunicación del Ecuador. Nuestro país es un país pequeño, pero con una diversidad impresionante. Tenemos alrededor de 28 pueblos indígenas y nacionalidades. Los quichuas, que están desde el norte en la frontera con Colombia hasta el sur en la Cordillera de los Andes, tienen representaciones de los diferentes pueblos indígenas en todas las provincias. Es impresionante toda esta movilización indígena que fue a nivel nacional. Por supuesto, no podemos dejar de lado todo el movimiento amazónico, que es parte de la CONAIE. Toda esta gran población multiétnica, que están reunidos en la CONAIE bajo la dirección de Jaime Vargas,  decidieron paralizar el país. A diferencia de Argentina y de otros países de Latinoamérica, Ecuador tiene una gran presencia indígena, que es la que promueve y defiende los intereses socioeconómicos y políticos de mi país.

—LR: ¿Por qué fue el llamado al paro nacional?

—IG: El paro es porque se están aplicando las leyes del Fondo Monetario Internacional en nuestro país. El presidente Lenín Moreno firmó una carta de intención hace algunos meses con la visita de la delegada del FMI al Ecuador. Por supuesto, en esta carta de intención se hacen las negociaciones y los pedidos concretos, como la entrega de la base militar de Manta. No solamente eso. Se les entregó Galápagos. Tienen una base militar norteamericana en Galápagos. Son circunstancias que van apretando parte de las condiciones del FMI en nuestro país. También hubo otras cosas menores, pero de importancia, como la salida del país de UNASUR y la salida que pretenden del Ecuador de la OPEP (Organización de Países Productores de Petróleo). Así un sinnúmero de condiciones que tiene que cumplir el presidente Lenín Moreno al FMI para que sea posible un crédito de algunos millones de dólares de los que ya se entregaron 600 millones de dólares. Para entregar los 4500 millones restante quieren aplicar medidas económicas directamente al pueblo ecuatoriano. Esa es la razón por la cual el movimiento indígena tomó esta bandera de lucha en estos 11 días de paro nacional. No es porque la CONAIE sean agresivos, no es porque quieran desestabilizar al gobierno nacional. Es porque este decreto 883, que es liberar el subsidio de la gasolina y de los combustibles en nuestro país, significa que al otro día se subió el doble del precio de la gasolina, el triple en los alimentos y el transporte. Eso en Argentina también pasó. Los acuerdos del FMI con Argentina significaron una cantidad de medidas respecto al combustible, al gas y a la electricidad. Eso ya lo dijo Eduardo Galeano: donde va el FMI a "ayudar", es el anuncio de la debacle.

—LR: ¿Quiénes fueron los responsables de lograr tal adhesión al paro?

—IG: El pueblo ecuatoriano, a través de la bandera del movimiento indígena de la CONAIE de Jaime Vargas y otros dirigentes muy importantes como Leonardo Iza y Miriam Cisneros, del pueblo amazónico Kichwa Sarayaku, lograron una paralización total de este país. Cosa que no estaba prevista por el gobierno. Ellos pensaban que podían negociar con los transportistas, con el movimiento obrero, con los empleados públicos, las organizaciones feministas, profesores y estudiantes. Nunca pensaron que el movimiento indígena haya despertado con tal magnitud.

—LR: ¿Recordás algún levantamiento similiar del movimiento indígena en Ecuador?

—IG: El primer alzamiento indígena data de 1990, durante la presidencia de Rodrigo Borja. El gobierno tuvo que hacer la entrega de 2 millones 300 mil hectáreas a los pueblos indígenas: 1 millón de hectáreas se entregaron a los pueblos amazónicos y 1 millón 300 mil hectáreas se adjudicaron a todos los pueblos de la sierra. El movimiento indígena ha sido fundamental, la columna vertebral de este país para hacer un alto a las pretensiones del FMI en los diferentes gobiernos y presidentes de este país.

—LR: ¿Cuál era el objetivo del paro nacional?

—IG: La bandera de lucha ha sido la eliminación del decreto 883, que justamente se derogó el día de ayer (por el 13 de octubre). Eso respecto a los subsidios de los combustibles. Ese fue el pedido concreto. No pidieron la destitución del presidente. Esa medida dependía exclusivamente del presidente, no como otras reformas laborales, por ejemplo, que debían pasar por la Asamblea General del Ecuador. Entre paréntesis, la Asamblea desapareció. Los 137 asambleístas se fueron a su casa. Nunca participaron en estos 11 días de conflicto. Es increíble la ausencia total de las diferentes bancadas políticas.  Desaparecieron como humo.

—LR: ¿Con qué saldo de muertos y heridos finalizó el conflicto?

—IG: Ya son datos oficiales que ratifican 6 muertos y más de 1340 heridos, además de alrededor de 1400 detenidos. De los cuales, 57 personas son extranjeras y 6 personas asiladas en la embajada de México. Existe una persecución y no solamente en estos días sino durante los 2 años de gobierno de Lenín Moreno.

—LR: ¿Cómo quedaron las relaciones del pueblo con el gobierno ecuatoriano?

—IG: Impresionantemente el país volvió a una tranquilidad en menos de 12 horas. Los indígenas son personas de paz. El movimiento indígena se va a sus casas, pero limpiando y reorganizando este espacio que serán unas 3 hectáreas, donde fueron los sitios de enfrentamiento entre militares, policías y manifestantes.

—LR: ¿Qué papel ocuparon los medios de comunicación durante el conflicto?

—IG: Los medios de comunicación masiva estuvieron silenciados. Hubo una total ruptura mediática por medio de fuentes alternativas de comunicación. Eso fue fundamental en esta movilización. El poder legislativo desapareció. A partir de estar jornadas, el fortalecimiento del movimiento indígena bajo la conducción de Jaime Vargas da la posibilidad de participar de las elecciones del 2021.


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