18 oct. 2019



Son una problemática que se convirtió en epidemia en los barrios populares. Pibes (fundamentalmente) y pibas inocentes que son imputados y encarcelados por crímenes que no cometieron. Sus familias se vienen agrupando y son parte de la Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil. Ayer realizaron su primera movilización temática. Decidieron ir al Ministerio Público Fiscal, porque consideran a la policía como el primer responsable, pero luego aseguran que la justicia le pone el sello a las causas a través de las acusaciones de los fiscales. Muchas de estas causas llegan a juicio y se los declara inocentes, pero pasan años en cárceles y con sus familias luchando. (Por Julián Bouvier y Pedro Tato para La Retaguardia)

Fotos: Juan Cicale

Llueve en la Capital Federal de manera intensa y constante. Nunca para. Son las 11 de la mañana y mientras tanto, las familias y amistades de pibas y pibes víctimas de causas armadas, junto a militantes por los derechos humanos y autoconvocados/as independientes, se acercan a la Plaza Congreso para concentrar allí y luego iniciar la Primera Marcha Plurinacional contra las Causas Armadas.
Las causas armadas son fraguados policiales, avalados luego por las fiscalías distritales, en las que se encarcela a personas inocentes, culpándolas de delitos que no cometieron. No sólo se comete una injusticia contra estas personas, sino también con las familias de las víctimas del hecho. Cuando hay una causa armada, la verdad se aleja.
Las víctimas son "perejiles", "engarronados". En general son pibas y pibes de los sectores más vulnerados de la sociedad. Al igual que en los casos de gatillo fácil, esta práctica criminaliza a la juventud y a la pobreza. Son los chicos de las barriadas quienes tienen que pagar por algo que no hicieron, cayendo en las cárceles, en las que serán hambreados, maltratados, torturados;esa vulnerabilidad se profundizará aún más.
La marcha va avanzando por la Avenida de Mayo, envalentonada, a contramano del tránsito y ante un exagerado operativo policial. Una primera marcha que convocó a muchas familias. Que dio lugar a que la rabia se disperse con canciones y gritos, para llegue el mensaje a la puerta del Ministerio Público Fiscal de la Nación, la casa de los y las fiscales; es el lugar que las familias consideran la cuna de los armados de causas. Como la convocatoria a la marcha era pública, la puerta del edificio estaba cerrada.
Algunas familias dieron una vuelta a la manzana, para ingresar al organismo a dejar un petitorio que los comprometa a contactarse con cada UFI (Unidad Fiscal de Investigación) y dar cuenta de que el Ministerio está al tanto de sus irregularidades. Se logró la reunión. Los recibió Roberto Riquelme, director de Comunicación Institucional del Ministerio Público Fiscal. En ella, además de que desde el MPF se comprometió a generar un número de expediente para iniciar un seguimiento de las diferentes causas, las familias pudieron expresar el dolor provocado por estas constantes injusticias.
Mientras tanto, en la calle, el micrófono estaba abierto a que cada familia pudiera comentar su experiencia, nombrar a su pibe o piba, darle entidad, exigir sus derechos.
La lluvia nunca paró, pero los cánticos tampoco. Así, con las ropas mojadas pero con satisfacción, se volvieron para sus barrios, sin dejar de entonar el hit de la marcha, sobre la música de Sobreviviendo, que es lo que hacen los pibes y sus familias cuando son víctimas de las causas armadas.

Dicen que la justicia está armando causas
Y que engarronan pibes junto a la cana
Siguen dejando libres a los culpables
Para que su negocio sea rentable
La policía es la que mata
Vende la droga
Cubre la trata.



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