10 nov. 2019




Entre los reclamos que unen a cientos de miles de chilenos en las calles, hay uno que resalta, pero despierta incredulidad: que el agua deje de tener dueños. Cauces enteros de ríos que surcan el territorio de Chile hoy están siendo explotados por empresas privadas que, muchas veces, son extranjeras. (Por La Retaguardia y Radio Presente desde Chile)

📝📷 Texto y Fotos 👇

👉 Natalia Bernades
👉 Andrés Masotto




En el Parque O’Higgins hay niños jugando, ciclistas que pasean y, de fondo, desde algún lugar, suena música de fiesta. Dentro de esa postal, entre árboles que ofrecen sombra refrescante, se puede ver un cabildo con la consigna de reflexionar y discutir el acceso al agua. Lo que aquí llaman cabildo, es lo que nosotros/as conocemos como asamblea.
El cabildo fue convocado por estudiantes de Ingeniería de la Universidad de Chile,abierto a quien quisiera participar. La mayoría son jóvenes, perola composición es heterogénea y se hace más evidente al exponerse cada su voz. Se organizaron varios grupos en los que debían elegirse un moderador y cada participante tenía la misma posibilidad de expresarse. Se trabajó sobre consignas para determinar cuáles eran las problemáticas del agua hoyen Chile. Cuáles son los usos principales y cuáles deberían ser prioritarios.



¿Por qué el acceso al agua, un derecho humano, se cuela entre los reclamos de este momento histórico? En 1981, durante la dictadura militar de Augusto Pinochet, fue introducido el Código de Aguas en la Constitución redactada por Jaime Gúzman, colaborador de asuntos jurídicos durante esa etapa. El mencionado código estableció que el agua deje de ser un bien común de uso público para ser un bien de mercado. Es decir: el agua pasó a ser una mercancía. Y como toda mercancía, podía ser comerciable.
A partir de ese momento, en Chile se empezó a conformar algo así como una bolsa de comercio del agua: el Estado otorga gratuitamente derechos de propiedad sobre el agua a privados que reclaman los derechos de un cauce. Los privados –con el único requisito de ser ciudadanos chilenos-, entonces, pueden explotarlo o seguir comerciando. Un ciudadano chileno propietario de un derecho sobre el agua puede revenderloa cualquier persona o grupo empresario de cualquier nacionalidad. O también puede guardarlo y especular: los derechos de propiedad sobre el agua que  otorga el Estado de manera gratuita, son transables, perpetuos y especulativos. Todo un negocio.



La situación actual

En la actualidad hay regiones del interior de Chile donde las personas están obligadas a vivir sólo con 20 litros de agua al día porque, a ojos del capital del agua, no viven en zonas rentables, lo que implica bañarse con paños humedecidos y no mucho más. Mientras tanto, el Ministro de Agricultura, Antonio Walker, es beneficiario de un derecho de propiedad sobre 30.000 litros de agua por segundo, a 68 millones de pesos chilenos el litro por segundo, suficiente para abastecer a 12.500.000 personas.
En Chile hay empresarios que construyen su fortuna sobre el agua. Es el caso de Isidoro Quiroga, que se inscribió como propietario de algunos miles de litros en el norte del país, formalizó un trato con una minera y hoy es uno de los pocos que vive del agua, mientras muchos otros mueren por no poder acceder a su uso.
La jornada finalizó con cada representante exponiendo, ante todos los concurrentes, las conclusiones. No resultó extraño que todos los grupos coincidieran en la necesidad urgente de tener un control por parte del Estado, para saber realmente la cantidad y calidad de agua que disponen y su mejor distribución. Incluso sonaron voces, que fueron aclamadas, llamando a la expropiación.





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