25 nov. 2019



Este sábado 30 de noviembre y el próximo sábado 7 de diciembre se llevará a cabo una muestra de danza a cargo de la profesora Viviana Mercurio donde mujeres adultas y mayores desempeñarán la performance. El espectáculo Entre Italia y Argentina será en el Teatro Empire, Hipólito Yrigoyen 1934, Ciudad de Buenos Aires, y contará con artistas invitados y música en vivo. (Por La Retaguardia)

Viviana Mercurio es profesora de danza, bailarina, coreógrafa y directora de la muestra de mujeres y adultas mayores que tendrá lugar en el Teatro Empire, de la Ciudad de Buenos Aires. Hace años decidió dejar su Italia natal para venir a estudiar a Buenos Aires con la célebre María Fux, quien ha desarrollado un sistema especial de Danzaterapia en la Argentina. Durante su búsqueda profesional se maravilló con el método de Fux y encontró una vocación que hoy en día desarrolla con una fuerte pasión. Mercurio desarrolló un método propio de danzateatro y danzaterapia basándose en el método de María Fux orientado a mujeres mayores y adultas con poca o nula experiencia en la danza. En charla con La Retaguardia, Mercurio contó su historia de autoconocimiento y cómo desarrolló su pasión por la danza dirigida hacia aquellas personas que comenzaron a relacionarse con el ballet a edades más tardías que las habituales: "Durante una de mis estadías en Buenos Aires me di cuenta lo extraordinario del método de María Fux y por eso decidí quedarme a estudiar con ella en Argentina. Ella me aconsejó que si quería profundizar su método tenía que estar a su lado. Tuve que cerrar los cursos que tenía en Italia, de danzaterapia y danza creativa para niños. En Buenos  Aires, encontré el Teatro Coliseo que estaba abriendo espacios para personas que quisieran dar talleres en lengua italiana. Empecé a dar clases en el Teatro Coliseo, en la sala Vittorio Gassman. Empecé dando clase de danzaterapia una vez por mes. Las personas que se acercaron a mis clases eran personas que amaban danzar, personas que lo hacían de pequeñas y por cuestiones de la vida tuvieron que dejarlo. En ese momento, también daba danza clásica a adolescentes. En unas vacaciones de verano, conocí un proyecto llamado Cisnes de Plata, con personas adultas y mayores que bailaban danza clásica, sin haber tomado nunca clases de danza o habiéndolas tomado mucho tiempo atrás. Cuando vi ese proyecto sentí una cosa muy fuerte dentro de mí. Sentí que tenía que hacer eso en la vida, sentí que era mi camino. Cuando volví de las vacaciones decidí abrir en febrero un curso de danza clásica para adultos y mayores. Mis alumnas de danza terapia se engancharon en este curso y despacito empezamos a sembrar la danza clásica con una idea diferente. Una idea desde el disfrute, de hacer danza del alma, una idea de cumplir esos sueños que parecen nunca poder cumplirse o, por lo menos, no en esa vida. Era pensar cómo se puede danzar ballet de otra forma. Eso no quiere decir cambiar la técnica sino hacerlo con la posibilidad que cada persona tiene y con sus límites. Sin la exigencia ni todo lo que tiene que ver con el estudio de la técnica clásica cuando se es joven. De joven se exigen cosas que el cuerpo puede dar porque estamos en otra etapa de la vida. Cuando somos adultos y mayores lo que podemos hacer es otra cosa. Cosas ligadas a la técnica básica, sin los grandes saltos o giros. Hay cosas que mis bailarinas saben que no pueden hacer y hay cosas que mis bailarinas se van a sorprender porque van a lograr hacer”, dijo.

Viviana transmite a sus alumnas la importancia de ser conscientes acerca de las limitaciones del cuerpo, pero sabe que ello no es un impedimento ante el deseo de danzar: “Lo más importante es tener presente por qué se hace eso y para qué se hace eso. El cuerpo tiene una etapa y no es lo mismo un cuerpo de 30 años que uno de 70. El cuerpo es diferente en cada etapa de la vida. Se tiene que abrazar este cuerpo, cuidarlo, respetarlo y escucharlo. Eso es lo que propongo en mi clase, con el mayor disfrute que se pueda y con un trabajo con bastante disciplina. Por supuesto, hay que respetar lo que el cuerpo puede dar en cada etapa de la vida. Mis talleres de danza terapia tienen que ver con las emociones, con lo que se vive diariamente que se puede transformar gracias a las imágenes que nacen de la música. Es una improvisación con pauta definida respecto a lo que yo ofrezco en cada clase, a las consignas y música que doy en cada clase”, contó Mercurio, que también brinda otras clases para quienes deseen explorar las artes de la danza: “Otro taller que doy es el de danza teatro. Allí desarrollamos una escucha sobre las emociones y los recuerdos que cada uno tiene. Intentamos no limitar ninguna de las posibilidades respecto a lo que puede surgir con el cuerpo y con la palabra. En este taller, trabajo con las repeticiones de los movimientos. Movimientos continuos que permiten entrar en otro estado energético”, expresó.
Una de las sensaciones más bellas que transmite la profesora Mercurio es su amor por la danza: “Todos podemos bailar, todo lo podemos hacer. La danza nos salva. Danzamos, sino estamos perdidos”.

La directora del espectáculo invitó a todas las personas a que vayan a ver bailar a sus alumnas y comprueben esta posibilidad que ofrece desarrollar la danza sin importar la experiencia previa ni la edad: “La muestra de fin de año de mis alumnas va a ser en el Teatro Empire los próximos sábados 30 de noviembre, 15:30 horas, y 7 de diciembre a las 11 horas. La muestra desarrolla las relaciones que tengo con mi ser migrada y con mi vivir en Argentina. Vamos a desarrollar las posibilidades en estos mundos. Va a haber músicos invitados. La muestra está dedicada totalmente a mis alumnas. La idea es que ellas puedan disfrutar arriba del escenario y que puedan vivir la danza desde un lugar placentero; encuentro con el otro, desarrollo personal y transformación. Nosotros podemos transformarnos y terminamos de aprender. Siempre hay un mejor día si queremos tenerlo. Siempre hay otras posibilidades si queremos trabajar sobre nosotros mismos y si queremos buscar cosas que nos pongan contentos”, expresó Viviana y compartió la alegría que ella observa en sus dirigidas: “En mis alumnas veo felicidad entre ellas. En el compartir y hacer amistad entre ellas. Tengo alumnas de 20 a 80 años. Se sienten contentas en algún momento de la clase y en otro trabajan mucho porque quieren que las cosas salgan bien. Hay un trabajo de disciplina en la danza”, destacó.

Por último, Mercurio agradeció la voluntad de sus alumnas que han tenido el coraje de desarrollar una parte de su vida a través de la danza: “Salga lo que salga yo estaré eternamente agradecida a estas personas, a estas bailarinas. Serán más de 70 bailarinas que van a estar en escena. Ellas eligieron otro camino en la vida. Eligieron transformarse a través del movimiento, de la música y de la danza”.

1 comentarios:

  1. Me consta el excelente trabajo que viene desarrollando Viviana, una auténtica y agradable sorpresa encontrarla por acá.

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