9 dic. 2019



El viernes 13 de diciembre, en Plaza de Mayo, CORREPI presentará su habitual informe represivo anual. Esta vez contiene un plus: se trata del último bajo la gestión de Mauricio Macri. En el programa Hora Libre, Matías Bregante, Natacha Bianchi y Rodrigo Ferreiro dialogaron con María del Carmen Verdú. (Por La Retaguardia)

Fotos: Página oficial CORREPI


Falta una semana para el informe, aún. Y, al momento de la entrevista, tres días más de gobierno de Mauricio Macri. 72 horas que, si se hace una proyección, pueden incrementar aún mucho más el alarmante número de víctimas de represión estatal que el macrismo tiene en su haber. Macri está haciendo las valijas, claro. Pero su policía y el marco legal que la ampara quedan.

-La Retaguardia: Se va Macri.

-Carmen Verdú: Sí, es algo que hay que festejar desde un montón de aspectos de nuestra vida cotidiana, ya que somos parte de la clase trabajadora. Pero hay tres cosas que señalar. Por un lado, se van con el cuarenta por ciento del electorado, más el ocho y pico de lo que está a su derecha, y además se quedan en Ciudad de Buenos Aires, en Santa Fe, en Mendoza, en Entre Ríos, en Mar del Plata, en La Plata, con recambios en algunos casos preocupantes, los marplatenses tienen por ejemplo como Intendente al ex Fiscal y Ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires Guillermo Montenegro, uno de los artífices de la Policía Metropolitana. Pero además nos queda una transformación estructural no solo de lo operativo sino de lo normativo en términos represivos. La legislación penal y contravencional, en todo el país, y una enorme cantidad de protocolos específicos, como la 956 que normativiza la doctrina Chocobar, que autoriza a disparar por la espalda aunque se esté desarmado, y que Alberto Fernández dijo que va a anular, es una, pero no es la única. No alcanza, entonces, con modificar una sola cosa. Por eso uno de los ejes del informe que vamos a presentar el viernes 13 de diciembre en Plaza de Mayo va a ser, por un lado, el balance del gobierno más represor desde la dictadura para acá. De eso no hay dudas. Luego, los datos concretos, que son terribles. Y en tercer lugar esa agenda pendiente y necesaria donde tienen que ser revisadas y modificadas todas las medidas, aunque sea para resolver lo sucedido en estos cuatro años, que no soluciona el problema de fondo, claro, pero permite frenar el avance significativo de lo represivo durante el macrismo.

-LR: ¿Podés adelantar un número?

-CV: Tenemos casi siete mil cien personas asesinadas por la policía en circunstancias donde no había que matar. Esto incluye gatillo fácil, muertes en lugares de detención, femicidios de uniforme, asesinatos en protestas, etcétera. De ese total, el 26 por ciento fueron asesinados y asesinadas durante los últimos cuatro años. Es una cifra altísima, pensemos que el kirchnerismo tuvo en doce años un veinte por ciento del total.

-LR: ¿Ustedes utilizan los mismos parámetros de medición desde siempre?

-CV: Sí, no hicimos cambios estructurales, y cuando hemos incorporado alguna categoría nueva lo hemos hecho hacia atrás, por ejemplo cuando comenzamos a contar los casos de la seguridad privada. Lo que sí siempre advertimos es que hay una franja entre diciembre de 1983 y 1996 donde tenemos información insuficiente porque la búsqueda sistemática la empezamos a hacer a partir del `96, entonces el registro anterior se basa fundamentalmente en casos que aparecieron en medios de comunicación.

-LR: Han comenzado a recabar datos para luego entrecruzar  las variables violencia de género y fuerzas de seguridad. ¿Con qué se encontraron?

-CV: Bueno, por un lado, la mayoría de los casos de gatillo fácil tiene como víctimas a varones jóvenes y pobres. Esto es fácil de comprender, ya que se trata de pibes de los barrios populares que, en gran medida, son asesinados en la calle. A eso, claro, hay que sumarle la represión intramuros, y en la población carcelaria hay muchos más varones que mujeres.  Ahora bien, también hay mujeres. Y a partir de la ola del Ni Una Menos comenzamos a tomar el universo de crímenes de mujeres, travestis y trans, y a desglosarlos. Y allí nos encontrábamos que la enorme mayoría de los casos correspondían a femicidios de uniforme. Es decir si haces la separación entre víctimas varones y víctimas mujeres, travestis y trans, tenés en el primer caso el gatillo fácil y las muertes en lugares de detención como las causas principales y en menor medida la violencia intrafamiliar, pero en el caso de las mujeres se invierte la proporción y la enorme mayoría son intrafamiliares y tienen características de femicidio, la muerte de la mujer por el hecho de ser mujer y además se suma que el femicida es un integrante de las fuerzas de seguridad que usa, casi siempre, el arma reglamentaria. A partir de esa constatación, que no modifica los datos porque estaban contados desde siempre, se nos ocurrió cruzar estas cifras con las de las organizaciones que registran los archivos de femicidios. Es decir los casos de femicidios en general. Y ahí el porcentaje es altísimo. Un veinte por ciento de los casos de femicidio son realizados por varones pertenecientes a las fuerzas de seguridad. Una de cada cinco mujeres víctimas de femicidio es asesinada por alguien vinculado a las fuerzas represivas del Estado.

-LR: ¿Qué análisis hacés del rol de Bullrich y cómo se revierte esto?

-CV: Patricia Bullrich tuvo durante el actual gobierno, que está afortunadamente yéndose, el rol de vocera de una política de gobierno. Fue ella la que nos dijo que la versión de las fuerzas es la verdad siempre, que no iba a tirar a un gendarme por la ventana, que disparar o no por la espalda era un detalle. Pero no es la responsable exclusiva, es todo el gobierno. El que recibió a Chocobar y le dijo héroe fue Mauricio Macri, y en la misma línea intervinieron Marcos Peña, Gabriela Michetti cuando nos dijo que en caso de duda siempre se está a favor de las fuerzas de seguridad, y el resto de los funcionarios. Lo que sí descolla en Patricia Bullrich es su intención de desmentir los datos de nuestro archivo, en el informe que presentó que tituló pomposamente “Ministerio de Seguridad vs CORREPI”, por lo que me puedo dar por satisfecha de mi rol cumplido en toda mi vida. En ese mamarracho no pudo negar un solo caso, lo único que hizo fue no estar de acuerdo alegando legítima defensa, basándose en sus fuentes, que son ella misma. O determinando qué es gatillo fácil y qué no a partir de fallos judiciales. Es la misma lógica con la que te dicen que César Milani es inocente y tenemos que ir todos en procesión a pedirle perdón.



-LR: ¿Qué opinión te merece la designación de Sabrina Frederic como Ministra de Seguridad de Alberto Fernández?

-CV: Lo que nosotros le vamos a decir el 13 de diciembre al nuevo gobierno es “señores acá está la lista, qué van a hacer con todo esto. Estamos escuchando, y según lo que ustedes hagan, opinaremos”. Estamos difundiendo la agenda de las medidas más urgentes que se deberían tomar para desarticular al menos parcialmente la profunda transformación normativa y operativa que deja Cambiemos en materia represiva. Vamos a calificar la gestión de Frederic en función de lo que hagan con eso.

-LR: El viernes 13 de diciembre, entonces, en Plaza de Mayo se presenta el informe.

-CV: Sí, vamos a estar en la plaza desde las cinco de la tarde, como siempre, invitamos a las organizaciones que quieran venir con material para difundir, va a estar el informe impreso, las agendas, y todo lo que usamos para financiar las actividades, porque CORREPI es una organización autogestiva, independiente, y agradecemos toda colaboración que se haga.

-LR: Bueno Carmen, estaremos difundiendo la actividad y también dando datos del informe una vez presentado.

-CV: Como no puede ser de otra manera, porque no se olviden que ustedes, técnica y jurídicamente hablando, son cómplices de CORREPI (risas)

-LR:  Sí, somos orgullosamente cómplices (risas).


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