1 ene. 2020



A partir de la decisión de Alberto Fernández de retrotraer las retenciones al punto de partida del gobierno de Macri, la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT) se pronunció sobre este impuesto. Además, de cara a las fiestas, la organización realizó Verdurazos el 23 y 30 de diciembre en Plaza Miserere y Constitución. Julián Bouvier y Pedro Tato cubrieron la primera jornada. (Por La Retaguardia)


Fotos: Pedro Tato


Las verduras agroecológicas coparon la Plaza Miserere, en el barrio porteño de Once. Mientras los mismos productores y productoras, las personas que se encargan de cuidar y de cosechar esas verduras, bajaban sus cajones, se inventan unos precios irrisoriamente baratos. "Dos kilos de papa, treinta pesos". "Tres berenjenas grandes, 20". "El cuarto de tomate cherry a 20 también", se oye. "El paquete de remolachas, a 20". En un momento, todo estaba a veinte pesos. Como hace un buen tiempo atrás...
Hasta el kale, que solo se puede pedir en una verdulería si recién cobrás el aguinaldo.
"Nosotros como productores tenemos los pies en la tierra, estamos en contacto con la realidad, no somos el campo concentrado. Somos el campo solidario, el de las cooperativas, el de los pequeños productores", decía Lucas Tedesco, integrante de la UTT.
En diálogo con Fernando Tebele y Pedro Ramírez Otero en La Retaguardia, Lucas se pronunció sobre las primeras medidas económicas de Alberto Fernández: “Estamos de acuerdo con las retenciones. Nos hubiera parecido lo más justo que se hubiera discutido esto con las organizaciones que representan a los pequeños y medianos productores y cooperativas. Apuntamos a retenciones segmentadas. Para nosotros, lo más justo, es distinguir. No es lo mismo Grobocopatel que tiene cientos de miles de hectáreas que un ganadero que puede llegar a tener mil hectáreas. Decimos que tiene que haber esa diferenciación. Nos parece que es lo más justo. Tenemos una diversidad de productores muy grande. Personajes como (Eduardo) Buzzi, que hoy son dueños de la mayoría de las tierras de nuestro país y salen a hablar por el campo. Nosotros decimos que hay otro campo, el que produce alimentos, y hoy planteamos nuestra posición”, aseguró sobre el comunicado que emitió la UTT.


En el verdurazo, las filas de personas que se acercaban hacían cuentas hacia sus adentros y otras lo exteriorizaban: "más barato que en el mercado central", afirmaba una señora con su chango de compras en mano y su sombrero para cuidarse del mucho sol. Las fiestas llegan y las verduras son accesibles para quien quiera. Y, un detalle no menor, están libres de veneno. Son las zanahorias, los morrones, los zapallos, las lechugas que vienen de los quintales de las diferentes puntas de la Provincia de Buenos Aires, producidas por familias que trabajan la tierra, por cooperativas que se organizan para juntarlas y ayudarles a llevar en algunos camiones las verduras. No están los muchos intermediarios que existen de la cosecha a la verdulería. Esto hace entonces que, aunque a muchos sectores de poder no les guste ni un poquito, esta forma de producir y comercializar sea realmente sustentable y posible de generalizar en la Argentina.
"En la Argentina hay hambre no porque no hay alimento. Hay hambre porque hay una estructura de producción y comercialización carterizada hace muchísimos años", concluía Lucas. En este sentido, el integrante de la UTT planteó algunas cuestiones a tener en cuenta a futuro respecto de la política económica y la situación de hambre en Argentina: “Entendemos que el gobierno tiene sus urgencias, que hay que salir de la situación en la que estamos. En un país donde hay emergencia alimentaria y crisis económica generada por el gobierno neoliberal del macrismo. Entendemos que hay una emergencia, sabemos que se necesita que entren dólares para salir a paliar la situación en la que estamos. Están pensando en cómo pagar la deuda que generó el gobierno anterior. Lo entendemos, pero creemos que tiene que haber un espacio para las organizaciones. Las organizaciones campesinas representamos a la mayor cantidad de productores de la Argentina. Los otros son los poderosos. La construcción desde la Campaña del Desierto hasta acá, junto con gobiernos neoliberales y dictaduras, es la estructura productiva que tenemos hoy, de terratenientes y muchísimas empresas trasnacionales que se quedan con la tierra a través de testaferros y producen en Argentina de una forma muy injusta. Nosotros producimos alimentos, si hay una crisis alimentaria queremos estar. Estuvimos en la mesa contra el hambre, nos invitaron”, destacó. “En esa mesa se charló cómo salir adelante. Entendemos que tiene que haber una continuidad en la construcción. Las organizaciones que representamos a pequeños productores y cooperativas tenemos mucho para decir, no es sólo el tema de las retenciones. También está el problema de las patentes de las semillas, el modelo productivo agroindustrial que está envenenando los ríos, la tierra y a nosotros. También está el sistema de comercialización en Argentina con una concentración injusta dentro de los grandes mercados, los supermercados, que fijan los precios. Nosotros como productores y los consumidores no somos generadores de precios. Toda la estructura que viene desde hace muchísimos años va a haber que empezar a discutirla. Este gobierno nos dio un principio para pensar estas cuestiones. Entendemos la urgencia pero decimos con respecto a las retenciones que lo más justo es que sean segmentadas”, insistió Lucas.



Está claro que sin políticas públicas al respecto (e incluso si las que existen son en desmedro de) será difícil ganar la batalla contra los monopolios de las frutas y verduras, que no son más que monopolios del veneno. En este sentido, Lucas profundizó el análisis: “Si no segmentamos, nos empezamos a pelear con quien no tenemos que pelear. Hay que empezar a dividir quiénes son los dueños de la tierra. Sos extranjero, pagá más. Sos nacional pero tenés cientos de miles de hectáreas, pagá más. Sos un chacarero, que tenés dos mil hectáreas, pagá menos. Si no empezamos a evaluar eso, empezamos a generar un malestar y una división del campo. Lo que podemos analizar como organización campesina, es que no estamos en la misma situación que el 2008. Las organizaciones de pequeños productores no teníamos la fuerza que tenemos ahora, estamos organizados, no esperamos a ningún gobierno. Empezamos a construir nuestros propios canales de comercialización ya que no había política pública para los pequeños productores”, planteó sobre la ausencia del Estado en la realidad de miles de productores. “En estos últimos cuatro años que fueron un desastre salimos a pensar, a poner el pecho, a construir. Inauguramos el primer mayorista en Avellaneda de toda producción agroecológica, vas a encontrar productos de todos los productores de casi todo el país. Abrimos almacenes en La Plata, en Luis Guillón, en San Vicente, en Alejandro Korn, en un montón de lugares. En Almagro, uno de los primeros que abrimos en Capital. Fue un esfuerzo gigante para empezar a encontrar la forma de desarticular esa estructura que siempre nos metió de cabeza a la injusticia de no poder pelear nuestros precios, no poder elegir de qué manera producimos, todas esas cuestiones están atadas a nuestra lucha. Hoy fue la presentación de los 21 puntos del Foro Agrario, soberano y popular. Hacemos eje sobre la tenencia de la tierra en Argentina. Hablamos de retenciones pero también necesitamos hablar de quién es el dueño de la tierra en Argentina hoy, cómo hacemos para que tierras ociosas, fiscales, puedan pasar a manos de los productores”, consideró sobre las iniciativas que debería atender el nuevo gobierno. “Presentamos hace unos años una ley de acceso a la tierra a través de nuestro primer Verdurazo que fue en Plaza de Mayo, fue tratada por diputados de diferentes bloques y partidos. La ley planteaba el acceso a la tierra a través de un fondo creado por el gobierno que nos permita acceder a microcréditos. Nosotros no somos ningún partido político sino una organización gremial que representa a los pequeños productores de la Argentina. Uno de nuestros objetivos es cambiar el modelo de producción. Ustedes sabrán todo lo que genera el modelo a través de el contexto agroindustrial”, interpeló. “Charlaremos con Alberto Fernández, le plantearemos nuestra posición respecto de ese modelo. Entendemos también que tendrá que haber una transición, que tendrán que buscar la forma, este modelo no puede continuar más en Argentina, fuimos el laboratorio para las empresas Bayer y Monsanto”, definió.


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