25 feb. 2020



Con diez veces más preinscripciones que las vacantes que puede otorgar, el Postítulo de Especialización Docente de Educación Sexual Integral que se dicta en el Instituto Superior del Profesorado Joaquín V. González, no tiene firmada aún su continuidad.
Cuando la ESI se vuelve un discurso que no se defiende en los hechos. La preocupación de las docentes a cargo. (Por La Retaguardia)

🎤 Entrevista 👉 Fernando Tebele/María Eugenia Otero*

*Es además integrante del Consejo Académico del Postítulo ESI del Joaquín V. González.





Mucha gente se sorprendió en septiembre de 2019 cuando el Postítulo de ESI del Joaquín V. González celebró sus 10 años de trabajo. El edificio del centenario profesorado desbordó de gente un sábado a la mañana, aunque no hubiera clases. Esa jornada dio cuenta de la enorme tarea emprendida, de un modo de entender la educación sexual integral que se multiplica en las cientos de personas que cada año se reciben de especialistas y sostienen que el placer es condición para el aprendizaje.
Pero no todo es entusiasmo. El Consejo Académico del Postítulo, a cargo de la Dra. Viviana Mazur, denuncia por estos días como “una gran irresponsabilidad de la Ciudad de Buenos Aires que sólo haya 200 vacantes en el postítulo de ESI y otras tantas en la Escuela de Maestros, cuando hay miles y miles de docentes que desean formarse”.
A pesar de los 10 años de existencia, el Postítulo nunca consiguió estabilidad. “Cada 2 años debemos presentar una renovación del proyecto, que por decisión de la Unidad de Formación docente, es considerado como un proyecto nuevo”.
“Aún no tenemos la resolución del Ministerio de Educación de CABA que nos habilita la cursada para el 2020”, transmite con preocupación el equipo coordinador a La Retaguardia. La demanda es tal que el año pasado se formaron filas, el día de la inscripción, con gente que acampó durante la madrugada para conseguir su vacante. Este año, a las 48 horas de lanzarse las preinscripciones en enero, ya se habían anotado 1000. Al cierre de esta nota, las personas que aspiran a quedarse con una vacante superan las 2000.

El día de la inscripción del ciclo 2019 la fila comenzó a formarse a la madrugada. 

“Nuestra modalidad de formación requiere un vínculo docente-alumno que en las condiciones actuales del postítulo son muy difíciles. Las comisiones superan las 100 personas y no alcanzan los bancos ni el espacio durante los primeros encuentros del año. Eso implica un gran esfuerzo para quienes cursan y también para nosotras”, afirman las docentes.
Aseguran que “solo para seguir recibiendo a la misma cantidad de personas que cursaron el año pasado deberíamos contar con más cargos y abrir más comisiones”, ya que desde el Postítulo sostienen que para poder trabajar la ESI es necesario reflexionar sobre la propia sexualidad, los mandatos y prejuicios, y poner en cuestión las matrices de aprendizaje y las concepciones hegemónicas que nos atraviesan. El espacio propone transitar un proceso que va más allá de la transmisión de conocimientos y de adquirir instrumentos, requiere poner el cuerpo, y aprender a tener en cuenta el deseo como parte del aprendizaje. De ese modo, con el placer presente en el aula, se abordan los aspectos históricos y antropológicos de la sexualidad, sus bases biológicas y psicológicas, marcos legales, y herramientas de la psicología social para el abordaje de la ESI.
Cientos de docentes y profesionales comprometidos con los derechos de las niñeces y las adolescencias lo vivencian cada año, con enorme esfuerzo cursan todos los sábados a la mañana, durante dos años, con una gran carga de estudio y mucha pasión, después de toda la semana laboral. Y a partir de esa experiencia, muchas aulas se transforman en lugares de escucha, de cuidado y de protección. Se multiplican los espacios que garantizan derechos, albergando todas las maneras de ser felices, y todas las identidades.
Como si fuera poco con las condiciones en las que deben sostener esta tarea, las docentes están precarizadas. Tienen contratos sólo los meses que dan clases y no se les pagan las vacaciones, aunque trabajan durante todo el verano. El equipo docente no forma parte de la planta funcional del profesorado, sino que tiene contratos de altas y bajas que no generan ningún tipo de estabilidad, y las remuneraciones son muy bajas.
Las autoridades no ofrecen ninguna garantía hasta el momento, a semanas del comienzo de clases, el Ministerio de Educación de CABA aún no da garantías para comenzar la cursada.

1 comentarios:

  1. Este es el gobierno que, con las mejores condiciones presupuestarias del pais se jacta de promover calidad y cuyo nucleo duro de votantes se llena la boca con la sonzera de que "los docentes son todos vagos".
    La E.S.I. no solo resulta imprescindible, sino que es una ley nacional

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