29 mar. 2020



En contexto de cuarentena y coronavirus, las mujeres, niñas y personas con capacidad de gestar siguen necesitando ser asistidas para garantizar sus interrupciones legales de embarazo. Lo explicó Viviana Mazur, actualmente responsable de que se efectúen en la Ciudad de Buenos Aires, dialogó con María Eugenia Otero, Fernando Tebele y Pedro Ramírez Otero en La Retaguardia.

🎤 Entrevista: María Eugenia Otero, Fernando Tebele y Pedro Ramírez Otero
✏ Redacción: Rosaura Barletta 
💻 Edición: Rodrigo Ferreiro
📷 Foto: José Nico

Sobre el acceso a la interrupción legal del embarazo en tiempos de aislamiento social obligatorio, Viviana Mazur explicó: “Es un tema que siempre fue complejo y siempre hubo que estar lidiando para que se garantice el derecho de las mujeres a acceder a una interrupción legal de embarazo. Ahora, hay algo que se agudiza y es la tensión entre la urgencia de esta situación, que se pueda resolver lo antes posible sin que pase mucho tiempo entre el momento en que la persona gestante tiene el diagnóstico de embarazo y la resolución. A medida que pasan los días o semanas aumenta el riesgo del proceso de interrupción”, definió la médica generalista. “Esto se pone en tensión con el mensaje permanente de 'no se mueva de su casa' y 'no vaya a los servicios de salud si no es imprescindible', entonces las personas no van o piensan que una demora en la menstruación no será tomada como urgencia. A través del 107, las personas pueden hacer consultas sobre la atención de los procesos de salud, lo que está haciendo el 107 ahora es un filtro de qué cuestiones pueden ser tomadas como una infección por coronavirus y qué cosas no”, consideró. “Si bien hay comunicaciones que surgieron tanto del programa de Salud Sexual de Nación, como del programa Adolescencia y del programa de Salud Sexual de la Ciudad, en las que se difunde que tanto la interrupción legal de embarazo como el acceso a la anticoncepción se consideran urgencias, a veces en la distribución de tareas de los equipos y las respuestas que se dan en centros de salud y hospitales esto queda subestimado. Corremos ese riesgo, que el trabajo que se hizo para tratar de que no haya ni una puerta cerrada se ponga en discusión a partir de estas urgencias”, planteó Mazur. “Lo que decimos es que si no se le da acceso rápidamente al momento en que la persona consulta, se la expone a tres riesgos más, el primero es que ande yendo a distintos servicios de salud, el segundo es exponerla a un COVID-19 en contexto de embarazo, el tercero es que no se dé atención en el momento y pasen semanas hasta un embarazo de edad gestacional más avanzada que tiene más riesgos que en el primer trimestre el proceso de interrupción”, enumeró y sintetizó: “Le triplicamos los riesgos a la persona gestante si no damos respuesta oportunamente”.
Mazur insistió en la importancia de reconocer la ILE como urgencia y contó: “He tenido discusiones con gente que habitualmente está preocupada por garantizar derechos y que le cuesta comprenderlo porque creo que subyace un concepto sumamente arraigado que tiene que ver con que estas cuestiones vinculadas al ejercicio de la sexualidad no vendrían a ser un derecho. Serían un privilegio, un artículo de lujo. Los embarazos siguen sucediendo, las violaciones siguen sucediendo, está ampliamente estudiado que estas situaciones de aislamiento exponen más a mujeres que son víctimas de violencia a sufrir más situaciones vinculadas con la violencia”, aseguró. “Uno no debería pensar que el COVID-19 nos exime de los otros males que nuestra sociedad tenía previamente y tampoco de los otros bienes que nuestra sociedad tiene previamente que es la posibilidad de disfrutar de la sexualidad. Cuando esa sexualidad se expresa, si no hay cuidado anticonceptivo tenemos la posibilidad de un embarazo no planificado”, agregó. “Debe garantizarse y facilitarse sin trabas burocráticas en todos los centros de salud y hospitales el acceso a anticoncepción y a interrupción legal de embarazo. Es muy importante que las personas que asistan al sistema de salud y no se encuentren con un buen proceso de atención en ese sentido, que hagan llegar su reclamo a través del 0800-222-3444, que es el 0800 del programa de Salud Sexual del ministerio de Salud de Nación que nos hace llegar la situación y nos permite poder actuar para garantizarle a esa persona el acceso y ponernos en diálogo con ese equipo de salud que no está cumpliendo con esto. Ese teléfono para nosotros es una herramienta de monitoreo y cuando hay un reclamo, en 72 horas como máximo nos comunicamos con la persona que reclamó, generalmente en el día”, explicó Mazur.
La médica generalista detalló qué métodos anticonceptivos pueden solicitarse en los centros de salud y hospitales de la Ciudad: “Son todos los métodos anticonceptivos que están en la canasta de provisión pública y gratuita. Los de corta duración: pastillas anticonceptivas, inyectables mensuales. De duración intermedia: inyectables trimestrales. Los de larga duración: DIU o implante subdérmico. También preservativos para acompañar cada método o usar como método único y anticoncepción de emergencia”.
Además, Mazur se refirió a las personas de riesgo que tienen programado darse la vacuna contra la gripe y están en cuarentena: “No podemos, por la pandemia de COVID-19, subestimar el riesgo de los otros virus respiratorios, entonces creo que habría que garantizar una forma de vacunación para la gripe que exponga lo menos posible a los adultos mayores a contraer otros virus. Sí hay que dárselas y antes de que comience el invierno. Lo ideal sería una campaña de vacunación puerta a puerta. No sé si las autoridades están pensando en algo así pero sí tomar todas las precauciones, si tiene un turno, no ir antes del horario, salir sólo en esa circunstancia, tratar de que sea un lugar a donde no tengan que viajar”, recomendó.

0 comentarios:

Publicar un comentario