18 mar. 2020



Desde la Campaña Nacional por un Estado Laico están juntando firmas para quitar a la virgen ubicada en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso Nacional. En este año se espera  la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) y la virgen representa la conquista de la religión sobre las leyes de un Estado que debería ser laico. (Por La Retaguardia)

Texto 👉 Paulo Giacobbe
💻 Edición 👉 Pedro Ramírez Otero
📷 Foto de Portada 👉 Natalia Bernades


“Para acompañar el proyecto de @campabortolegal, estamos pidiendo que saquen la virgen que hay en el Congreso. En el 2018, luego del debate por la frustrada ley de aborto voluntario, presentamos desde Estado Laico un pedido para sacar esa virgen que, creemos, encarna la fuerte influencia que las iglesias ejercieron en el debate”, escribieron desde la Campaña Nacional por un Estado Laico en su cuenta de Facebook.
En la carta entregada en 2018 dan cuenta de la llegada de la virgen al histórico salón el 8 de septiembre de 1997. En tiempos supuestamente modernos y no a los pocos días de colocada la piedra fundamental del Congreso Nacional. Sin valor histórico, la colocación de la Virgen de Luján con luces incluidas, desde ese día, estaría al menos iluminando el Salón de los Pasos Perdidos. Piden que se retire a algún lugar dedicado al culto católico.
Si visitamos la página del Honorable Congreso Nacional, podemos conocer la historia del salón en cuestión “de más de 40 metros cuadrados”. Cuentan ahí que desde 2004 se llama Salón de los Pasos Perdidos “Presidente Juan Domingo Perón”. Y que es el lugar elegido para recibir a la prensa y delegaciones varias. También es utilizado para actividades culturales de toda índole: “Por él han desfilado artistas nacionales de especial relevancia, de la talla de Mercedes Sosa, la Camerata Bariloche y la Orquesta Sinfónica Nacional”. Claramente no es un lugar escondido de nuestro Congreso. En la página no dan cuenta de la virgen empotrada. Está, pero no está.

Los motivos

En la misiva del 2018, desde la Campaña explicaban la injerencia de la imagen de la virgen dentro del Congreso al votarse el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo: “Nunca fue más evidente la parcialidad de los intereses reflejados en la imagen de la Virgen de Luján en las manifestaciones públicas que tuvieron lugar durante el 13 de junio y el 8 de agosto en la Plaza de los Dos Congresos en ocasión de las votación del proyecto de ley por la interrupción voluntaria del embarazo. Mientras que millones de personas nos reunimos en la ‘plaza verde’ para reclamar el derecho de las mujeres y personas gestantes a decidir sobre sus (nuestros) cuerpos, vidas y conciencias, libres de las imposiciones religiosas que afirman la supuesta sacralidad del embrión humano desde el momento de la concepción, en la ‘plaza celeste’ los antiderechos rezaban sus plegarias y desfilaban llevando en alto reproducciones de la Virgen de Luján.
Y mientras la Virgen de Luján era sostenida en la ‘plaza celeste’ como
emblema de un reclamo parcial y minoritario, en el interior de la Cámara de Senadores se impusieron los argumentos y razones religiosas que, por respetables que puedan ser para quienes las sostengan, han de regir las conciencias de les legisladores, más no las vidas de todes les ciudadanes de la Nación.
Tras los resultados de la votación en el Senado del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, miles de católiques argentines manifestaron su repudio a la injerencia religiosa en la vida institucional de nuestra república renunciando a la Iglesia Católica por medio de apostasías colectivas que se realizaron en todas las provincias del país. Existen también numerosos proyectos de ley que promueven la separación de la Iglesia Católica y el Estado Nacional y la consolidación de la laicidad estatal que esperan a ser tratados en ambas cámaras.”
Además señalaron que su presencia es “discriminatoria respecto de los grupos que tradicionalmente se han visto excluidos y estigmatizados por la doctrina y jerarquía católicas que, como es de público conocimiento, condenan a las personas en virtud de su identidad de género, su orientación sexual, o incluso su posición frente al aborto, la teoría de género o la educación sexual integral”.
 Existe un sinfín de declaraciones de altas figuras religiosas al respecto. En 1994, tres años antes de la colocación de la imagen religiosa, el Monseñor Antonio Quarracino, en su programa de televisión con alcance nacional, emitía un célebre mensaje racista. Que los gays y lesbianas se vayan a una isla, para vivir con mucha libertad, con sus leyes y constitución aparte. Así “no es necesario que usen caretas en las manifestaciones”, dijo. Parece que le jodía ese tema, no aclaró si para la reclusión pensaba en la isla “El Silencio”, anexo de la ESMA y propiedad de la curia. A los pocos días, en el mismo canal, lo defendía el Padre Grassi. Pero sin irse a los años ‘90, hoy se puede encontrar la misma idea en la Iglesia Católica. El monseñor Héctor Aguer de La Plata, por dar un ejemplo, sigue alimentando ese mensaje de odio y racismo. 

La convocatoria

Presentada la carta, se inició un expediente administrativo y el “Congreso de la Nación tiene la obligación de resolver: debe decir si saca o no la virgen, y por qué toma la decisión de removerla o dejarla”, aseguran desde la Campaña Nacional por un Estado Laico. Por eso la juntada de firmas.
Como la intención es que la convocatoria sea federal, hay una planilla de firmas para bajar y mandar por correo y hacer una masiva presentación.

Los modos de contactarse y pedir más info son para todos los gustos:
Mail: [email protected]
Instagram: @estadolaicoya
Facebook: Campaña Nacional por un Estado Laico
Twitter: @estadolaicoya

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