15 abr. 2020



En varios Centros de Formación Profesional (CFP) de la Ciudad de Buenos Aires se fabricaron más de mil máscaras protectoras para prevenir el contagio del virus COVID-19. Son repartidas en distintos centros de salud o instituciones hospitalarias de manera gratuita. Sergio Lesgueberis, director del CFP N°24 de Flores, habló de esta iniciativa en la mañana de Radio La Retaguardia, durante el programa Hasta que vuelvan los abrazos.  (Por La Retaguardia)


🎤 Entrevista: Giselle Ribaloff/Fernando Tebele
✏ Redacción: Diego Adur
💻 Edición: Fernando Tebele

Los CFP son lugares que dependen de la Ciudad de Buenos Aires y, en condiciones normales, brindan una amplia oferta de talleres y cursos gratuitos a cualquier residente de la ciudad. Frente a la crisis sanitaria provocada por la pandemia, trabajadores y trabajadoras de esos Centros de Formación Profesional decidieron poner sus conocimientos y su trabajo a disposición del sistema de salud. Así es como ya llevan fabricadas por lo menos mil doscientas máscaras protectoras construidas con impresoras 3D, que son repartidas en hospitales o salas de atención médica de forma totalmente gratuita. Sergio Lesgueberis, director del CFP N°24, del barrio de Flores, uno de los sitios donde se realizan estas vinchas, contó por qué nació esta idea y cómo es llevada a cabo: “Varios directores de distintos Centros de Formación Profesional nos juntamos a partir de pensar cómo podría la educación acompañar esta crisis sanitaria que nos aqueja. Los Centros de Formación tienen infraestructuras y saberes instalados que pueden poner a disposición en determinados contextos para ayudar en esta pandemia. Constituimos dos nodos de producción. Uno en el propio Centro de Formación N°24, acá en Flores, y otro en el Centro N°1, de Barracas. Actualmente tenemos veinte máquinas de impresión 3D que hacen las vinchas. Después cortamos los acetatos, los agujereamos y los armamos. Las distintas instituciones nos van pidiendo y vamos proveyéndolos, obviamente de manera gratuita”, señaló.

A todo vapor

El director del CFP se refirió a las posibilidades de producción de las mascaras: “Hicimos más de seiscientas, ya entregadas, y ahora tenemos otras siescientas más por entregar en estos días. Tenemos una producción diaria de ciento cincuenta máscaras. La producción es lenta, no es en serie. Las impresoras tiran una vincha por hora. Es una producción que va lenta pero sostenida, gracias al esfuerzo de todos los centros de formación involucrados, a los docentes y colaboradores. Se armaron centros de producción muy importantes”, destacó Lesgueberis y detalló acerca del acceso a los insumos: “Empezamos a pedirlos al Gobierno de la Ciudad, a partir de la gerencia operativa. Hoy nos los están proveyendo ellos”, dijo.

La lógica de desmercantilizar algunos bienes y servicios

Las máscaras protectoras requieren de distintos materiales, ocupan cierta maquinaria para ser fabricados y precisan del conocimiento del trabajador o trabajadora para realizarse. Sin embargo, Sergio indicó que ese trabajo no es rentado y las vinchas se reparten gratuitamente. El director del centro opinó sobre la necesidad de no rentabilizar ese trabajo: “Ojalá podamos contribuir en desmercantilizar parte de nuestras vidas que están totalmente tomadas por la lógica mercantil. Cada vez más. Como trabajadores y como instituciones públicas que no perseguimos fines de lucro, tenemos saberes y cosas a disposición que no son inmediatamente comercializables como todo en este mundo. Ojalá que a partir de esta crisis empecemos a poner en cuestión otras cosas además del dinero. Estos son gestos que contribuyen a desmercantilizar la vida en la que estamos todos. Hay cosas que es necesario sacarlas de la lógica del mercado y ponerlas como bien común. Una es la educación y otra es la salud. Son bienes y valores no inmediatamente mercantiles. Ojalá que después podamos continuar problematizando estas cuestiones. Venimos de procesos largos donde la salud, la educación y los bienes públicos se vienen mercantilizando y privatizando”, recordó.
En la misma lógica, remarcó la idea de cooperación entre las y los trabajadores de la educación que producen las máscaras, y las y los trabajadores de la salud, que son quienes están exponiéndose día a día para enfrentar el virus: “Somos trabajadores y trabajadoras del Gobierno de la Ciudad que nos organizamos para cooperar con trabajadores y trabajadoras de la salud. Hay distintas capas y distintas tensiones. Está bueno que demos una mano a otros trabajadores que están en primera línea haciéndose cargo de este virus. Dentro de la lógica de desmercantilizar, también poner en valor la lógica de cooperación horizontal entre trabajadores. Es importante romper los discursos más evangelizadores o verticales que nos vienen dados y que, en el fondo, despolitizan nuestra tarea. Estamos pidiendo que se saquen una foto con la máscara en el centro de salud. Más que para agradecernos, para reconocernos como trabajadores que estamos cooperando. Es bueno que la educación esté colaborando también. Como trabajadores nos reconocemos y nos damos fuerza. Ojalá que quede instalado en el imaginario y en el ánimo social las ganas de seguir reconociéndonos como trabajadores que contribuyen a mejorar las condiciones de vidas comunes de la población”, expresó Lesgueberis.

Por último, el director del CFP 24 se refirió a la utilización mediática o propagandística que algunos sectores del gobierno porteño le dieron a este proyecto de los Centros: “El Gobierno de la Ciudad también hace uso de esto. Son planos distintos. Estamos dentro de una lógica que es compleja. Son las reglas del juego que nos toca jugar. Dentro de esas distintas capas, esta es una iniciativa que surgió de abajo hacia el costado, hacia los trabajadores mismos. Mi discurso intenta desromantizar todo esto. Somos trabajadores, no voluntarios. Es fundamental tratar de torcer un poco el discurso dominante”, cerró.

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