27 abr. 2020



El viernes pasado acompañamos la primera olla popular del club Sol de Mayo para ayudar a los vecinos y vecinas más necesitadas del barrio de Mataderos. Daniel Calabrese, fotógrafo, fue parte de la movida y se presentó desde temprano para registrar esta tarea colectiva en medio del aislamiento social preventivo que solo considera a un sector de la sociedad y relega a los sectores más empobrecidos. (Por La Retaguardia)

✏ Redacción: Matías Bregante
💻 Edición: Rodrigo Ferreiro
📷 Fotos: Daniel Calabrese

Desde el lunes 20 el barrio de Mataderos se ve atravesado por una acción solidaria y colectiva. Clubes sociales, organizaciones, unidades básicas, ONGs, todos con la premisa de recolectar alimentos no perecederos, artículos de limpieza, elementos de aseo personal, leche y pañales.

Desde “Hora Libre” pudimos hablar con Flavio Prieto, miembro de la Comisión Directiva del club.  “El problema que está acarreando el COVID 19 no solo es sanitario, sino que se está complicando mucho la cuestión social y económica para mucha gente, para muchas familias”.

El Estado nacional propone un aislamiento diseñado para la clase media alta y los sectores de mayor poder adquisitivo, lo que produce que para muchos trabajadores informales, monotributistas, comerciantes, se haya paralizado la entrada de dinero. En un contexto económico que viene en baja desde hace más de 5 años la pandemia profundizó las carencias de muchos hogares.

“Por eso decidimos desde el club la semana que paso pedir donaciones para poder asistir a las familias del barrio que más lo estén necesitando. La semana que hemos salido a hacer recorrida por las viviendas llevando la mercadería a los domicilios, con todas las condiciones de salubridad y de cuidado necesario no solo para nosotros sino también para el vecino y la vecina a la cual le arrimamos la mercadería y se asistió alrededor de 35, 40 familias en la semana” relata Prieto sobre el trabajo que viene realizando.

El viernes, para cerrar la primera semana de esta acción solidaria, se preparó una olla popular que desde las siete de la tarde comenzó a repartir comida a quienes se acercaban. Decidieron comenzar con una olla semanal en virtud de la colaboración de les vecines, que rápidamente superó las expectativas. Flavio cuenta con orgullo: “Estimamos hoy entregar 50 porciones de guiso, es la manera que tenemos desde el club para ayudar a nuestro barrio. Es un club que no solo se encarga de lo deportivo y lo cultural, sino que está muy insertado en lo que es el barrio, con la identidad del barrio y con la cuestión social".

Esta gesta solidaria que tuvo como motor al Sol de Mayo se vio acompañada en el barrio por el Club Cárdenas, la Unidad Básica Sebastián Borro y por la ONG El Toldo. Estos espacios también están recolectando productos de primera necesidad para ayudar a las vecinas más necesitadas.

Mientras dure el aislamiento el club Sol de Mayo estará recibiendo donaciones de lunes a viernes de 10 a 17 y se realizará la olla popular los días viernes a las 19. El club queda en la calle Oliden 1935, a 20 metros de Avenida Directorio.




















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