9 abr. 2020



Mara Puntano, abogada y periodista cofundadora de la agencia COPENOA, dialogó con Hasta que vuelvan los abrazos, el programa de La Retaguardia durante la cuarentena. Puntano se refirió a la situación de la población wichí en Salta, sin recursos para cumplir con los pedidos del gobierno nacional durante la pandemia de coronavirus. (Por La Retaguardia)

🎤 Entrevista: Giselle Ribaloff/Fernando Tebele
✏ Redacción: Nicolás Rosales 💻 Edición: Pedro Ramírez Otero 📷 Foto de portada: Rodrigo Caballero/La Garganta Poderosa


En plena pandemia de coronavirus, en nuestro país se vive la cuarentena de formas muy diferentes. La realidad de los pequeños pueblos no es igual a las de las grandes ciudades; el aislamiento social obligatorio también se vive de otra manera en las poblaciones con situaciones de vulnerabilidad. De todas formas, el Estado le exige a todas las personas por igual: quedate en tu casa, lavate las manos, tosé en el pliegue del codo. 
La abogada y periodista Mara Puntano contó cómo vive esta situación la población wichí en Salta: “Una cosa es que ese mensaje lo escuche la gente que tiene naturalizado que el agua potable es de tenencia obligatoria, y que es simplemente abrir una canilla. La higiene como un deber. Y otra cosa es cuando no se tiene agua potable. Y encima la poca agua que hay es la recogida en un bidón de glifosato. Y no porque los pueblos originarios elijan eso, sino porque el Estado los condena a eso. Que el Ministerio de Salud les diga que se laven las manos es una burla, con que se las van a lavar si no hay agua. Y si se fijan en el mapa, hay ríos poderosos que rodean al pueblo wichí, como el Bermejo y el Pilcomayo. Sobra agua, pero es utilizada para otros fines, para actividades industriales a las que el gobierno exime de impuestos y que contaminan esas aguas. Entonces, la pandemia sigue siendo el hambre, la sed, la falta de recursos y el abandono total de las obligaciones por parte de del Estado para con los pueblos originarios”.

La desidia del Estado en ese territorio es anterior a la llegada del COVID-19 al país: “Se sabe que de lo que va del año, ya son 18 los niños muertos en Salta. Mueren de sed y de hambre por las sucesivas políticas aplicadas por el gobierno en la provincia contra los pueblos originarios. Esto es un genocidio”, denunció la periodista.

Negación a los pueblos originarios

“La situación en la provincia de Salta sigue siendo terrible para los pueblos originarios, especialmente para el pueblo wichí. 18 muertos es una cifra gigante para la Argentina y para una región rica en todos los recursos, con agua. En realidad los pueblos originarios no existen en la historia oficial de Salta. No se estudia su cosmovisión, tampoco su cultura, por lo tanto es totalmente lógico lo que está pasando. Lo que hace la pandemia del coronavirus es simplemente tapar la situación de los pueblos originarios que sigue siendo un drama. Día a día, los niños entran en un estado de desnutrición extrema”, expresó.

Al referirse a la promesa de ayuda de funcionarios y funcionarias estatales y de algunas figuras públicas, Puntano dijo: “Es una foto. Por ejemplo, máquinas perforadoras que llegaron a Santa Victoria Este, con una comitiva de funcionarios que llegan en helicópteros y que están horas, como con (Marcelo) Tinelli, para estar todos en la foto”.
Por último, la periodista mencionó el estado de situación de las salitas de salud de las comunidades: “algunas comunidades las tienen, las hizo el gobierno de la provincia. Allí se ha puesto un cartel con indicaciones sobre el coronavirus, pero hacen faltan enfermeros, médicos y agentes sanitarios”.

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