20 may. 2020



Luis Armando Espinoza desapareció el viernes 15 de mayo en El Melcho, en la zona rural tucumana. Su hermano fue el último en verlo con vida, y todos los caminos apuntan a la policía local como responsable. Hay ocho policías pasados a disponibilidad; dos de ellos, Claudio Zelaya y Eduardo González Rojas, estarían involucrados en la muerte de Alan Andrada, en el 2018. Hablamos con la periodista tucumana Mariana Romero, que investigó el caso desde las primeras horas y confirmó el resultado de la pericia. (Por La Retaguardia y Revoluciones.net)

🎤 Entrevista: Giselle Ribaloff/Fernando Tebele ✏ Redacción: Antonella Álvarez (Revoluciones.net) 💻 Edición: Fernando Tebele 📷 Foto de portada: La camioneta en la que habrían trasladado el cuerpo de Espinoza (La Gaceta)


—La Retaguardia/Revoluciones.net: Contanos qué sucedió, si se sabe algo más, si hay alguna novedad.

—Mariana Romero: La novedad es que en el día de ayer, en esta camioneta que los vecinos señalan como la que cargó y se llevó el cuerpo de Luis, se encontraron rastros de sangre, reaccionó positivamente al luminol, por lo que la situación de los policías podría complicarse, y se espera que la cantidad de sangre sea suficiente para hacer un cotejo de ADN para determinar si esa sangre que está en el interior de la camioneta, en la parte del baúl, pertenece a la del desaparecido Luis.


Los hechos

Romero se acercó a la causa desde el primer instante, por lo que su reconstrucción de los hechos aparece con exactitud: “Él desaparece el viernes 15 de mayo, cerca de las 4 de la tarde. Tenemos que situarnos en el campo tucumano, campo campo, no es ni siquiera una zona de caseríos ni nada. Allí la policía dice que ocurrió una carrera de caballos, que está prohibida por la cuarentena. Según la versión policial, 8 oficiales de Monteagudo, localidad cercana, se dirigieron allí y dispersaron a los manifestantes, supuestamente a tiros. Ojo, los policías reconocen haber efectuado solamente dos disparos al aire, pero se encontraron muchas vainas en el lugar. En esta persecución los oficiales se topan con los hermanos Espinoza, dos lugareños que, según dicen todos, no estaban participando de la carrera sino que ahí viven y ahí vive su prima, a la que habían ido a llevarle una mercadería. A uno de los hermanos, Juan Antonio, lo golpean; de hecho la fiscal probó que marcas de las esposas y de numerosos golpes que él tenía”. En estas circunstancias, el rol del hermano de Luis es esencial, porque se convierte en la última persona que lo vio y lo escuchó con vida: “Juan Antonio, que es el testigo clave en esto, alcanza a ver a su hermano, Luis, que se acerca y le reclama a la policía ‘déjenlo a mi hermano, qué le pegan a mi hermano’. Ahí escucha un disparo y recibe un culatazo que le hace perder la conciencia. Cuando despierta, ya su hermano Luis no estaba y en el sitio había una mancha de sangre, estamos hablando ya en la zona de monte”.
Ahí aparecen otros testigos. “A todo esto, se acercaron varios lugareños, los familiares de Luis, pero la zona permaneció cortada por la policía durante aproximadamente una hora. Cuando se pudo acceder al lugar, los lugareños encontraron sangre y marcas de arrastre. Cuando vos arrastras un cuerpo quedan las pisadas de los dos pies arrastrándose, esa huella se pierde adentro del monte, continúa, se encuentran muchas manchas de sangre en el camino y desaparece abruptamente en camino de tierra, donde se supone que lo alzó esta camioneta Kangoo gris, que ya está secuestrada y, como decíamos, dio positivo el luminol en las pericias que se realizaron en el día de ayer.

—LR/REV: ¿Quién tiene a cargo la investigación?

—MR: La Fiscalía N°1 de la localidad de Monteros. Nosotros tenemos tres centros judiciales. Uno de ellos está en el sur, es un centro judicial más pequeño. La doctora Mónica García de Targa, que todavía no ha hablado con la prensa ni ha mandado ningún tipo de comunicado. Hay un hermetismo muy grande. Yo en este momento estoy saliendo para allá para ver si puedo conseguir información oficial de la causa.

—LR/REV: ¿Cuántos son los policías implicados?

—MR: Son ocho en total. Me llamaba la atención que sean tantos porque es una comisaría muy pequeña. Lo que pasa es que son dos turnos, el turno del viernes y el turno del sábado, 4 y 4. Esos 8 son los que participaron de este hecho, más uno que quedo en la comisaría de la localidad de Monteagudo, que es muy cercana. Él también ha sido pasado a disponibilidad pero no estaría involucrado para nada en este tipo de hechos, son ocho pasados a disponibilidad por el Ministerio de Seguridad de la Provincia.

—LR/REV: ¿Hay dos de los ocho policías implicado en el asesinato de Alan Andrada?

—MR: Quizás la palabra implicados no sea técnicamente correcta porque no está hecha la denuncia formalmente en la justicia. Es una denuncia que hace verbalmente la madre de Alan Andrada por el momento, pero que está esperando que pase la pandemia para ingresarla a Tribunales. Aclaro que no la ingresó todavía porque tuvo un abogado que le dijo que ya los había acusado y en realidad nunca los acusó y dejó archivar la causa. Alan Andrada era un muchacho, de la localidad de Simoca, de la capital de ese departamento donde ya es pueblo, que cayó preso en octubre de 2018. Él dice, después de caer preso, le cuenta a la madre que fue golpeado, sale con un dolor de cabeza tremendo, no podía caminar, perdida de equilibrio, vómitos. Le cuenta a la madre quienes son los que lo golpearon en la comisaría y da el nombre de dos de estos policías. Dos de los ocho. Este sería un antecedente. Él muere finalmente unos 15 días más tarde de una hemorragia muy grave cerebral, que el médico le termina diciendo a la madre, esta hemorragia lleva 16 días y fallece este chico sano y joven. La madre dice estos dos que están acusando son los que me mataron a mi hijo Alan. No es el único antecedente, también hay una causa penal abierta contra uno de estos policías de apellido de Zelaya. Un hombre de Buenos Aires que vino de vacaciones a Tucumán lo denuncia por vejaciones y apremios ilegales.

—LR/REV: En las grandes ciudades estamos acostumbrados a que esto es una constante en las comisarías. Cuando cualquier persona, y más si es de una barriada popular, cae en manos de la policía, la cosa termina mal.

—MR: A la primera pregunta sobre si es usual, no nos olvidemos que Tucumán es la provincia en la que la policía mato a un niño de 12 años por la espalda. Le hizo doce tiros a Facundo Ferreyra y el último le entró por la nuca.  Tenemos ese record y uno de esos policías todavía continúa en funciones. Hay una movida importante en contra del gatillo fácil acá en la provincia de Tucumán, nombres de muchas víctimas, de policías que están prontos a ir a juicio oral o que ya fueron y fueron condenados a perpetua porque sí,  la situación de abuso policial es gravísima en la provincia de Tucumán. El último hecho lo hemos visto, ha quedado filmado y trascendió por todo el país. Quedó registrado un anciano que es golpeado duramente por la policía en la vereda y le decían que estaba incumpliendo la cuarentena. A mi juicio hay una actitud de la policía que todavía no logra adoptar los criterios de los derechos humanos más básicos en el uso de la fuerza que el Estado les confiere.

—LR/REV: ¿En Tucumán se habla de esto?

—MR: No es un tema que este ocupando ni las portadas de los diarios en Tucumán, ni los primeros bloques de los programas de televisión o de radio. Obedece a una situación en la que el periodismo tiene que hacer un mea culpa. Porque es muy caro cubrir esto. Hay que trasladarse al lugar, tenés que tener un equipo periodístico que te va a producir una sola nota durante el día. Hay que viajar 100 km. al sur. Pónganse en la mentalidad de los tucumanos: tenemos la provincia más chiquita del país. Manejás 20 minutos y te saliste de la provincia. Para nosotros todas estas distancias son lejísimo. Tenés que hacer una hora hacia el sur, después meterte por un camino que no está señalizado, durante otra hora por un camino de tierra para llegar a un zona donde no hay cobertura ni de celular ni de internet. O sea que ni siquiera podemos llamar durante el día a los familiares para saber qué es lo que está pasando. Esa es la dificultad de la cobertura. Por supuesto que es salvable, nosotros lo hemos hecho, y nos hemos ido y ahora estamos por irnos de vuelta, pero no lo están haciendo el resto de los medios de comunicación. Además, cuando pretenden cubrirlo por teléfono, para hablar con la familia, esos teléfonos están siempre apagados porque no hay señal de celular. Quienes sí están en el lugar, y esto me da la pauta de que puede tratarse de una situación gravísima, y están yendo permanentemente, son las autoridades de la provincia: delegado comunal, intendente de la localidad, secretario de seguridad, legisladores. Porque lo que se habla, lo que se dice en el lugar y lo que te hablan policías bajo poncho, es 'Aeste hombre lo mató la policía’, no hay otra versión.

—LR/REV: Vimos un rastrillaje que se realizó y la mamá de Luis Amrando gritaba que no lo busquen ahí, ¿por qué gritaba que no lo busquen ahí?

—MR: Porque es gente del lugar que conoce ese monte como vos conoces el living de tu casa. Ellos saben que el cuerpo no está ahí. Es un monte que no tiene mucha altura, no es tampoco tan tupido, yo estuve ahí. Si el cuerpo estuviera en el lugar ellos lo habrían encontrado. Hoy es el quinto día de búsqueda. Si no lo hubieran encontrado ellos, lo hubieran encontrado los animales carroñeros. Cuando vos vas por el lugar y hay un perro muerto o algún otro animal muerto, de inmediato lo advertís por las aves, por el proceso de carroña. Dejen de buscar ahí, dejen de gastar energías ahí. Creen que lo tiraron a un espejo de agua que queda en el límite con Santiago del Estero que se llama el Dique El Frontal, que queda en las Termas de Río Hondo. Creen que lo podrían haber arrojado ahí, de hecho se vio en la zona de El Frontal una camioneta roja andando a 100 km. por hora, esa camioneta, que debe estar siendo secuestrada en este momento por la policía. Pertenece a uno de los policías que intervinieron en el hecho. Hay que ver, porque ellos creen que lo pasaron de la camioneta gris a la camioneta roja y lo habrán tirado en este espejo de agua. También en la zona de El Frontal se encontró antes de ayer a la noche un cinto que fue identificado como policial. Hay que ver si está en este espejo de agua, en qué condiciones habrán tirado el cuerpo. Como antecedente, en la historia de Tucumán, policía lacustre ha encontrado todos los cuerpos del dique El Frontal, porque es un proceso, los cuerpos terminan flotando, sí o sí terminan apareciendo los restos. Por lo que hay otras personas que dicen: ‘este hombre no lo tiraron allí, lo enterraron, o lo quemaron’.

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