23 jun 2020




La comunicadora Diana Cordero, integrante del medio alternativo español Kaos en la Red, relató el horror que se vivió en ese país durante la etapa más crítica de la pandemia de Coronavirus. Habló de masacre y genocidio contra la población adulta mayor. Cordero vive habitualmente entre Madrid y Buenos Aires. Recién llegada a la CABA, siente alivio aun cuando aquí estemos en etapa de crecimiento de circulación del virus. “No fue el primer mundo, fue el octavo”, graficó. (Por La Retaguardia)

Foto de Portada: Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, la más castigada por el Covid-19

🎤 Entrevista: Fernando Tebele/Giselle Ribaloff
Redacción: Diego Adur
💻 Edición: Fernando Tebele

Sin exageraciones, con datos concretos y experiencias propias, la comunicadora de Kaos en la Red, Diana Cordero, contó con crudeza cómo fue el paso del Covid-19 por España por el brote de Covid en los últimos meses. Fue en el programa Hasta que vuelvan los abrazos por Radio La Retaguardia. Los números son fríos y todas las muertes dolorosas. Para Cordero, la responsabilidad del Estado español en el desastre es muchay lo que hicieron con los adultos mayores, directamente, una masacre: “El 11 de marzo, la OMS, muy tardíamente, decretó pandemia. Recién el día 14 y con 6 mil casos, Pedro Sánchez dictó el estado de alarma, que equivale a la Fase 1 de la cuarentena en nuestro país. España y Argentina tienen prácticamente la misma población. Cuando se decretó el estado de alarma teníamos 150 personas muertas y cerca de 6 mil casos de personas infectadas. Ya estaba imparable. En Madrid, donde yo estaba, se registraron el 60% de los casos. Allí, las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) estaban colapsadas. No había trajes de protección individual. Al día de hoy tenemos más de 52 mil personas del rubro sanitario infectadas. Por presiones económicas no se quería cerrar (decretar la cuarentena). Cuando se dictó el estado de alarma ya era tarde. Empezaron a aparecer cifras estremecedoras. Fue como si todos los días chocaran 3 aviones. Llegamos a tener 950 personas muertas por día y 250 mil personas infectadas. Luego se hizo un estudio de prevalencia, un muestreo, y se supo que hubo 2 millones 700 mil personas infectadas. Por la poca factibilidad de realizar los testeos y porque hay mucha gente asintomática, el conteo oficial quedó en 250 mil. Fue una pesadilla lo del Estado español”, denunció la periodista y relató la crueldad con la que se manejaron las autoridades con los adultos mayores, especialmente, de los geriátricos: “Se entregó la vida de la gente adulta mayor. Se los masacró. Se los dejó morir a sabiendas. Fue una masacre. Tuvo características genocidas los que se hizo. Yo lo puedo asegurar porque pude ver videos de gente dentro de los establecimientos geriátricos. Decían, ‘esta persona está agonizando, esta persona murió esta mañana, pero lo vienen a buscar mañana’. Cosas tremendas. No las publicamos, pero sí presentamos denuncias. Hubo orden de no recibir a las personas adultas mayores de los geriátricos en los hospitales. Llegaban a los hospitales y se los despachaba de vuelta al geriátrico con un kit para ir durmiéndolos; para que sufrieran lo menos posible, pero matarlos. Esa gente, no te digo toda, pero mucha, hubiese podido sobrevivir. Estamos en el campo de la especulación. Fue muy grave lo que pasó con las personas adultas mayores. En Europa, la mitad de las personas fallecidas son las personas de geriátricos. No solo se los entregó. Fue peor, se los asesinó. Me hago cargo lo que digo porque esto está en investigación judicial en España”, aseguró.




Un rápido análisis sobre el manejo de la crisis sanitaria a nivel global podría arrojar que los países con gobiernos de tinte más bien progresista han tenido una mejor respuesta a la pandemia que los de derecha, al menos en lo que respecta a las estadísticas de personas muertas y personas contagiadas. Sin embargo, España rompería con ese análisis al tener un gobierno del Partido Socialista Obrero Español: :  “Quienes gobiernan en Europa son los grandes poderes económicos. El PSOE, con Pedro Sánchez, no es la excepción. Puede tener algunas medidas sociales, pero en lo económico prácticamente no hay diferencia. Las cifras oficiales son 28 mil personas muertas porque son las corresponden a los testeos, pero el registro civil ha confirmado que son más de 43 mil las personas fallecidas por Covid con certificado médico. Estamos hablando de miles y miles de muertos”, dijo Cordero.

El iceberg que se vio venir

El colapso que sufrió España ya se veía venir por la situación que enfrentaba, por ejemplo, Italia. La decisión de no decretar la cuarentena para aislar y cuidar a las personas fue netamente política y respondió a intereses económicos: “El 24 de febrero, en vista de los avisos que nos mandaban médicos y médicas de Italia y nuestros colegas comunicadores y comunicadoras desde allí, yo me confiné. Sánchez dictó el estado de alarma el 14 de marzo. No es que yo sabía más que el Gobierno. Fue una elección en base a cuestiones económicas. Fue una sensación muy fuerte. Yo lo grafiqué expresando que los muertos caían por las ventanas. Colapsó la funeraria municipal. Hubo que contratar tres lugares más para meter los cuerpos. En Madrid no había espacio. Para incinerar los cuerpos había que hacer 400 kilómetros. Si una persona internada moría, el familiar no tenía noticias y le demoraban hasta tres semanas en entregar las cenizas. No fue el primer mundo, fue el octavo. Pasó lo mismo que en Perú, pero un poco más maquillado”, expresó.
Sobre las medidas que tomó el gobierno español para palear la crisis económica producida por la baja actividad económica en toda la región, Cordero contó que se propuso “consensuar con los dueños y dueñas de las viviendas para el pago de alquileres” y que “se entregó algo que se llama ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo), para que las empresas que tenían que cerrar se les pagara el 75% del salario”. Sin embargo, como aquí, quienes más sufrieron los efectos secundarios de la pandemia fueron los sectores más vulnerables: “Dentro de la capital, los barrios más humildes pedían desesperadamente comida y las filas eran interminables. De eso no se hizo tanto cargo el Estado sino las ONGs”, resaltó la periodista.

La situación actual y la post pandemia

Consultada acerca de cómo es el proceso actual, cuando ya parece haber pasado lo peor, Cordero detalló: “Ahora está la nueva normalidad, prácticamente, sin ningún tipo de restricciones. La reapertura fue muy rápida. Se estaba abriendo teniendo todavía casos circulando. La comunidad de Madrid demoró un poco más porque sigue habiendo personas infectadas, 200, 300 casos y hubo algunas personas fallecidas. Hay rebrotes todo el tiempo y los sofocan. No se ha reforzado la sanidad pública. Hubo importantes movilizaciones en favor de la Salud Pública y en repudio a la privatización. La sanidad privada llegó a cobrar, en Cataluña, 46 mil euros por cada cama ocupada en terapia intensiva con personas de Covid. Fue un desastre la gestión y lo sigue siendo. Los rebrotes se están dando en toda Europa. La situación económica es un desastre. Hay filas para que les entreguen comida”. También expresó que hay varias posiciones respecto a esta etapa: Nadie sabe cómo se gestiona la post pandemia. Hay todo un grupo, sobretodo de gente joven, que se lanzó al 'aquí no ha pasado nada', aún con mucha gente fallecida. Hay otro grupo de gente que tiene clara conciencia de lo que pasó: el personal sanitario, las personas que fueron afectadas, las familias o personas amigas de la gente afectada o fallecida y la gente mayor, que son el grupo de riesgo. En este caso es muy difícil pensar en salir. Hubo un grupo que le costó mucho volver a salir. Esto va a traer un profundo cambio y secuelas bastante serias. En cuanto a lo social, al temor y desconfianza. También viene aparejado y trae consecuencias en cuanto a las sociedades del control. Estamos todos y todas controladas por la aplicación. El desafío no es solo salir del desastre económico sino ver cómo podemos trabajar este tema. Mientras siga habiendo casos va a haber un factor que nos va a determinar”, concluyó Diana Cordero.
Así como ver lo que sucedía en Europa posibilitó tomar medidas de prevención aquí, parece haber llegado el momento de evitar que Argentina también se choque de trompa contra el iceberg.


0 comentarios:

Publicar un comentario